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Hola amigos ahi les mando el capitulo 15: CAPÍTULO 15 Caminaron sobre la represa bajo la luz naciente; el azul oscuro de las primeras horas fue dando paso a un gris pálido y desvaído que ocultó todas las estrellas a excepción de las más brillantes. Rebecca caminaba en silencio junto a Billy y se fijó en que las nubes se iban deshaciendo. Iba a ser otro caluroso día de verano, aunque por el momento estaba esforzándose por no temblar de frío. Se sentía cansada, más de lo que recordaba haberlo estado nunca, pero sólo saber que esa noche eterna y horrible se acercaba a su fin, que llegaba un nuevo día, era suficiente para evitar que flaqueara. Al final del camino sobre la represa había una corta escalerilla que daba a una puerta. La subieron, Billy delante, y entraron en la sala de turbinas; más pasamanos oxidados rodeando paredes de hormigón y más tuberías alineadas contra las paredes. Había dos puertas. La del norte llevaba a un almacén sin salida. La que daba al oeste estaba abierta y llevaba, a través de un largo corredor vallado, hasta otra puerta. —¿Seguimos adelante? —preguntó Billy, y Rebecca asintió. Seguramente sería otro callejón sin salida, pero quería retrasar lo más posible el tener que volver por donde habían venido. Ya habían contemplado suficiente muerte y destrucción; no les apetecía tener que volver a repetir. Rebecca se detuvo mientras Billy avanzaba por el pasillo, y notó que la pesada puerta tenía un canto metálico. Estaba reforzada con acero y había un lector de tarjetas magnéticas junto a ella. Alguien había colocado un palo bajo la puerta para evitar que se cerrara. Un palo mojado, pensó, mientras se agachaba para tocar la brillante madera. Cuando apartó la mano, finos hilos de babas se le pegaron a los dedos, estirándose desde el palo. Durante un segundo, se le ocurrió la extraña idea de que, por alguna razón, las sanguijuelas habían abierto y bloqueado la puerta, pero la rechazó y se recordó que había sanguijuelas por todo el complejo. Se limpió la mano en el chaleco y alcanzó a Billy, que ya casi estaba llegando al otro extremo del pasillo mientras recargaba el Magnum. La puerta no estaba cerrada con llave y Billy la empujó para abrirla. Otra entrada de cemento y metal que llevaba a otro corredor. Billy entró y suspiró. Rebecca lo imitó. ¿Llegarían alguna vez al final de ese lugar? La sala olía como una playa con marea baja, aunque no podían ver nada desde la entrada porque la habitación quedaba fuera de su campo de visión. Habían dado dos pasos hacia el interior cuando oyeron el clic de una cerradura y la puerta se cerró a su espalda. —¿Cerradura automática? —preguntó Rebecca, frunciendo el entrecejo. Billy volvió a la puerta y accionó el pomo. —Estaba cerrada antes, pero sin llave. No tiene sentido que se active la cerradura después de que entremos. Entonces, Rebecca oyó algo, un sonido bajo que hizo que el corazón le diera un vuelco. El sonido aumentó de intensidad rápidamente y se convirtió en una risa profunda y seca que llegaba de la habitación que había más allá de la entrada. Sin decir palabra, ella y Billy se apartaron de la puerta, apretaron las armas en la mano y rodearon la esquina… Se quedaron de piedra al contemplar el vasto mar de vida que los rodeaba. Parecía cubrir cada centímetro cuadrado de pared y caía y se arrastraba por el techo y el suelo. Sanguijuelas, miles, cientos de miles de sanguijuelas. La sala era grande, alta y amplia, dividida por un pequeño corredor que discurría a lo largo de la pared del fondo. Varios incineradores se alineaban en una construcción central que se alzaba hasta el techo, y se veían llamas a través de varias aberturas en el metal. En la pared sur se hallaba una gran puerta metálica, al fondo de un pequeño vestíbulo, que parecía ser la única salida; y eso suponiendo que quisieran pasar por encima de todas esas sanguijuelas, a lo que Rebecca no se sentía nada dispuesta. El cavernoso espacio tenía dos niveles, una pasarela rodeaba la construcción central y una chimenea a un lado de la parte superior lanzaba una fulgor tembloroso sobre el mar negro y bullente que se extendía por todos los rincones de la sala. Sobre la pasarela, una figura solitaria, un joven alto y de hombros anchos, reía; su voz, fuerte y extraña, resonaba en el aire salado y pútrido. —Bienvenidos —dijo sin parar de reír. Tenía una sanguijuela acurrucada en cada hombro y otras le recorrían el brazo extendido. Estaba rodeado de esas criaturas—. Me alegro mucho de que os hayáis unido a nosotros. Al fin y al cabo, esto será vuestro velatorio. Rebecca se lo quedó mirando, demasiado sorprendida para hablar, pero Billy avanzó un paso y alzó la voz. —Eres su hijo, ¿no? ¿O su nieto? Rebecca supo inmediatamente de quién estaba hablando y se encontró asintiendo con la cabeza. Claro… —Correcto —asintió el joven, con una sonrisa amplia y maliciosa—. En cierto sentido, soy ambas cosas. Hizo un gesto indiferente con los brazos y cambió, la transformación recorrió su cuerpo como si se tratara de agua o como un efecto cinematográfico. El largo pelo oscuro se acortó y se volvió blanco. Sus rasgos juveniles envejecieron y aparecieron líneas y arrugas; los ojos le cambiaron de color y las pupilas se le agrandaron. En segundos, ya no era aquel joven, aunque su sonrisa seguía siendo tan fría y brutal. Le tocó el turno a Billy de callarse mientras Rebecca susurraba el nombre, incapaz de creer que no era otro truco, otra cara falsa. —¿Doctor Marcus? El hombre sobre la pasarela asintió y comenzó a hablar. —Hace diez años, Spencer hizo que me asesinaran —comenzó. Los recuerdos fueron apareciendo en su mente de enjambre, los niños recordando por él. Las imágenes eran desenfocadas y oscuras, sin un color o una forma clara, pero las sensaciones eran tan marcadas como lo fueron el día que perdió la vida. Había estado esperando el ataque durante algún tiempo, pero aun así lo había cogido por sorpresa. Estaba trabajando en su laboratorio mientas los niños jugaban en la balsa a sus pies, cuando la puerta se abrió de golpe. Luego hubo disparos, potentes y definitivos. Recordaba el dolor mientras caía de rodillas, apretándose los agujeros del pecho y del vientre, y también recordaba haber visto dos caras conocidas, las de los hombres que entraron en la sala, sus brillantes discípulos, sus mejores estudiantes, contemplándolo mientras exhalaba su último aliento. Albert Smith y Albert Gero, y ambos sonreían, ¡sonreían! Recordaba la sensación de pérdida, la increíble rabia que se aferraba a su mente moribunda mientas su cuerpo caía, salpicando el agua de la balsa, y los niños iban de un lado a otro mientras todo se volvía negro. Y entonces los recuerdos cambiaban, pasaban a ser los pensamientos de los muchos. Podía ver su propio rostro y su cuerpo, medio sumergido, pálido y feo por la muerte, pero querido, profundamente querido por la mente colectiva. Él había sido su dios, su creador y su maestro, su padre. Nadaron hasta él, se colaron reptando entre sus labios muertos, se removieron y se esforzaron por entrar en los agujeros que le habían abierto en su pobre carne. Marcus siguió hablando, explicando a sus dos asombrados oyentes lo que tenían que saber y entender. —Me dejaron para que me pudriera. Se llevaron mis notas y cerraron mi laboratorio para que el tiempo acabara con él. No lo entendieron. Tiempo era lo que hacía falta. Hicieron falta años para que se reconstruyera el virus-T dentro de mi reina, para que evolucionara… Y para que se convirtiera en la variante que creó lo que soy ahora. Sonrió, disfrutando del mudo asombro de sus invitados, disfrutando de ese momento bajo el calor de su sorpresa. —Así que tenéis razón. Soy Marcus, pero también soy el hijo de Marcus y su nieto, y cualquier otra extensión, cualquier otra progenie, la unión entre Marcus y su reina. Mi reina. Ella vive en mi interior. Ella canta a sus niños. Ante la intensidad de su júbilo, de su triunfo, los niños fueron hacia él, le subieron por las piernas, recorrieron su forma más familiar, la de James Marcus. Él disfrutó de la sensación mientras se reía a carcajadas de la repulsión que veía reflejada en los rostros de sus dos jóvenes invitados. ¡Si ellos supieran! El fantástico éxtasis que sentía al ser parte del enjambre, al ser su líder y su seguidor. La muerte de Marcus lo había liberado, lo había hecho muy superior de lo que su vida humana nunca le hubiera permitido. —Yo dejé escapar el virus —dijo—. El mundo sabrá ahora lo que Psycho System ha hecho. Lo que Spencer y su estúpida codicia han ideado. Psycho System arderá, pero Marcus será aclamado como un dios por lo que ha creado. Soy el arquetipo de un nuevo hombre, muy superior al viejo modelo de humanidad; el mundo me buscará, me rogará unirse al enjambre, unirse en una sola mente, ¡un ser todopoderoso! El hombre, Billy, habló de nuevo, con una expresión de aborrecimiento en el rostro y la voz tensa de odio. —Estás soñando. Estás enfermo, monstruo retorcido, seas lo que seas. Y es verdad que el mundo te buscará, pero sólo para matarte, ¡para acabar con tus delirios de locura! ¡Qué imbécil, qué prepotente en su propia estupidez! Sintió que una gran furia lo invadía y también a los niños, y empañaba su júbilo. Sentía que su cuerpo se estremecía de rabia. —Ya veremos quién va a morir —dijo con voz temblorosa de furia, pero ya no era la voz de Marcus, se había vuelto a transformar en el joven, en la imagen que tenían los niños de Marcus de joven. Frunció el entrecejo, sin saber muy bien por qué había cambiado o cómo, él no lo había querido, no había cantado ni propiciado el cambio de forma. Los niños lo cubrían, hinchados por su furia y desoyendo sus órdenes internas. Y por primera vez desde que había surgido de la balsa hacía unos pocos meses, desde que el enjambre le había dado su nueva vida, perdió el control sobre ellos. Los muchos no lo escuchaban, sólo querían caer sobre los intrusos, aplastarlos. El joven sintió cómo le subían por la garganta, salpicando como bilis, lo ahogaban. Intentó aguantar, imponer su influencia, pero la furia era demasiado poderosa, lo abarcaba todo. Estaba cambiando, transformándose en algo completamente nuevo, y su lucha por el dominio se perdió en medio de esa nueva cosa. ¡La reina! Podía sentir su conciencia llenándolo, su poder creativo apoderándose de él, llevado por los niños a todas las partes de su metamorfosis. La reina quería matar, quería destruir a los dos humanos que se atrevían a juzgarla, y era mucho más fuerte de lo que Marcus hubiera imaginado. La cosa que había sido Marcus no tuvo más remedio que rendirse para convertirse en el jugador más poderoso de todos. Convertirse en la reina. Marcus comenzó a cambiar de nuevo, de una forma que pareció sorprenderlo a él mismo tanto como sorprendió a Billy. Las sanguijuelas comenzaron a salirle de la boca, ahogándolo. Salían por docenas en torrentes de babas y golpeaban el suelo como gruesas gotas de lluvia. Los ojos del joven estaban muy abiertos y su expresión se transformó en incredulidad mientras seguía atragantándose con la marea de sanguijuelas. En cuanto llegaban al suelo, las criaturas se apresuraban a volver hacia el joven y le iban cubriendo el cuerpo, entrelazándose y anidando en él. Siluetas redondeadas se movían bajo su piel, lo perforaban y cambiaban la forma y la textura de su carne. Sus ropas desaparecieron mientras las sanguijuelas continuaban agolpándose y daban a su cuerpo una extraña apariencia gomosa. Sus brazos y piernas empezaron a ser como grandes masas de gusanos entrelazados. Su rostro se alargó y se ensanchó, mientras la piel se le rasgaba para mostrar estrías elásticas de tejido muscular violáceo, palpitante, que se volvía grueso y húmedo al cubrirse de una sustancia pringosa Junto a Billy, Rebecca ahogó un grito mientras la criatura Marcus perdía totalmente su apariencia humana. Todo su cuerpo estaba formado por gruesos gusanos negros, pegados por chorreantes redes de babas transparentes. También aumentó de tamaño. Todas las sanguijuelas cercanas se unieron a la multitud y añadieron masa y peso. Unos tentáculos largos y fibrosos, con el color de una inflamación o de una infección, le salieron de la espalda y empezaron a sacudirse como banderines en una ventisca. —La reina —masculló Rebecca sin voz—. Se está haciendo con el control. Billy apuntó a la creciente criatura con el Magnum. La cosa dio un gran salto y salió volando hacia arriba. Golpeó el techo con un fuerte sonido chapoteante y se quedó allí enganchada durante un instante mientras espesos fluidos chorreaban hasta el lejano suelo. Excepto por las cuatro extremidades, ya no era ni remotamente humano. Billy disparó hacia el techo, pero la cosa ya no estaba allí; se había dejado caer al suelo frente a ellos y se condensó ligeramente al tocar la piedra, como un gigantesco juguete de goma. La cosa se estiró de nuevo y se alzó por encima de Billy y de Rebecca; sus oscuros tentáculos golpearon el aire alrededor mientras se acercaba a ellos, iba a por ellos. Billy y Rebecca retrocedieron. El hombre sintió que sus botas resbalaban sobre el suelo al pisar algunas de las muchas sanguijuelas que aún lo cubrían, y oyó los suaves y desagradables estallidos de cada criatura al ser aplastada bajo sus botas. Rebecca lo agarró por el brazo y también estuvo a punto de caer al resbalar sobre la alfombra de cuerpos de sanguijuelas. La muerte de sus horrendos niños tuvo un efecto inmediato. La reina retrajo sus tentáculos y lanzó un agudo gorjeo de lamento, algo nunca antes oído, un sonido que resultaba aún más horrible por ser completamente ajeno a este mundo. Todas las sanguijuelas de la sala fueron hacia ella inmediatamente. Al alejarse de los pasos asesinos de Billy y Rebecca, les dejaron el camino libre. La reina sanguijuela continuó creciendo al irse añadiendo a ella los pequeños cuerpos de los niños, y su tamaño se duplicó en menos de un minuto. Billy lanzó una mirada sobre su hombro y vio que si dejaban que el monstruo les eligiera el camino, en un sentido literal, acabarían en un callejón sin salida, con la espalda contra la puerta cerrada por la que habían entrado. En la parte sur de la habitación había otra puerta cerrada, situada en una especie de vestíbulo adosado. Un mar de sanguijuelas los separaban de ella, pero el mar se movía, dirigiéndose hacia el creciente monstruo reina-Marcus. Ésta parecía haberse olvidado de Billy mientras seguía juntando a su colmena y alcanzaba proporciones gigantescas con un movimiento continuo que siseaba como un líquido revuelto. —Puerta sur —dijo Billy en voz baja mientras continuaban retrocediendo. Tenían que actuar de prisa y en ese mismo instante, o perderían su única oportunidad. —¿Y si está cerrada con llave? —le susurró Rebecca como respuesta. —Tenemos que arriesgarnos —insistió Billy—. Yo te cubro. A la de tres. Uno…, dos…, ¡tres! Rebecca echó a correr mientras Billy disparaba una y otra vez contra el gigantesco cuerpo hinchado de la reina. Ésta gritó de nuevo, con su agudo gorjeo cargado de dolor y de odio, y lanzó un puñado de tentáculos, rápidos como el rayo, hacia Billy. Los apéndices lo atraparon y lo elevaron en el aire. Billy soltó involuntariamente el Magnum y no pudo alcanzar su otra pistola mientras lo sacudían violentamente; la cabeza le iba de un lado a otro y tenía los brazos inmovilizados por la fuerza bruta de la criatura. Los tentáculos le rodearon el pecho y se lo apretaron como una gran tenaza, estrechándolo con tanta fuerza que Billy casi no podía respirar. En unos pocos segundos, Billy sintió que estaba perdiendo el conocimiento, y el mundo que se sacudía ante sus ojos se fue deshaciendo en brillantes puntos de negrura. Oyó el ruido de la escopeta y al monstruo aullando de nuevo. La reina lo dejó caer y se volvió para enfrentarse a su nuevo atacante. Billy se golpeó contra el suelo. Sin reparar en el dolor, buscó el Magnum mientras más de cien sanguijuelas se dirigían hacia él. Rebecca disparó de nuevo y el monstruo fue a por ella, sacudiendo los tentáculos en todas direcciones. Billy se puso en pie y vio que Rebecca estaba de espaldas. El segundo disparo no lo había dirigido hacia la reina, sino a una consola de control que se hallaba junto a la puerta sur. La joven volvió a disparar al mismo tiempo que daba una patada a la puerta. Ésta se abrió de golpe, pero la reina ya casi estaba allí, y tenía dos veces el tamaño de Rebecca y era muchísimo más pesada. La destrozará como si fuera una muñeca de papel. —¡Eh! —gritó Billy. No tenía tiempo de recargar el Magnum, pero tenía que conseguir atraer la atención de la reina inmediatamente. Así que saltó sobre la oleada de sanguijuelas que tenía más cerca, botó sobre ellas, las pisoteó y las pateó con todas sus fuerzas. Reventaban por docenas, y su sangre y sus babas salpicaron el suelo y le empaparon las botas. Billy danzó sobre los cuerpos agonizantes, y sintió una satisfacción fiera y desinhibida cuando la reina se volvió de nuevo hacia él, aullando de desesperación. Billy vio a Rebecca cruzar el umbral de la puerta sur y tuvo medio segundo de alegría. El monstruo lo agarró de nuevo y lo lanzó a través de la habitación con furia asesina. Billy se estrelló contra la pared del fondo. Notó cómo se le partía una costilla y fue cayendo hasta aterrizar pesadamente sobre el hormigón. Se quedó sin respiración, pero en segundos ya volvía a estar de pie y corría hacia la puerta sur e intentaba respirar mientras las sanguijuelas reventaban bajo sus botas. El monstruo estaba más o menos a la misma distancia que él de la puerta. Billy vio que no lo conseguiría, que la reina llegaría a la puerta antes que él, y rogó a quien fuera que estuviera escuchando que Rebecca pudiera salir viva de allí… Y entonces la vio, no al otro lado de la puerta sur, sino en medio de la sala, con la escopeta apuntando a la reina sanguijuela y la espalda contra el incinerador central. Billy supuso que había regresado corriendo mientras la reina estaba ocupada lanzándolo contra la pared. Le gritó que volviera a la puerta, pero Rebecca no le hizo caso y disparó contra la reina cuando ésta se disponía a arremeter contra Billy. Con cada tiro, puñados de sanguijuelas saltaban disparadas del enorme cuerpo, pero por cada una que perdía, media docena se juntaban en el monstruo. Al cuarto disparo, la reina se volvió hacia ella, dudando, como si no pudiera decidir contra quién ir. —¡Sal de aquí! —gritó Rebecca a Billy—. ¡Voy en seguida! Billy corrió hacia la puerta, anhelando que Rebecca tuviera un plan. Ésta continuaba disparando contra la criatura, cargando y disparando, cargando y disparando, y entonces Billy sólo oyó un seco clic, el sonido de la derrota inevitable. La reina también lo oyó y fue a por Rebecca. Se lanzó hacia adelante con un sonido húmedo mientras su cuerpo seguía aumentando sin cesar. Billy había llegado a la puerta sur y sentía cómo la adrenalina le recorría el cuerpo. Rebuscó en su bolsa los dos últimos cartuchos del Magnum. —¡Corre! —gritó, pero Rebecca siguió sin hacerle caso y no se movió. No estaba recargando la escopeta, ni siquiera sacó la pistola mientras la reina se acercaba. En vez de eso, agarró la escopeta por los cañones, dio un paso atrás hasta ponerse junto a la pared del incinerador, y atravesó con la pesada culata la hoja de metal de la tubería e hizo saltar uno de los paneles con un chirrido de aluminio retorcido. Material ardiente se desparramó por el suelo. Rebecca saltó en medio y comenzó a darle patadas, a lanzar trozos de basura en llamas a la oleada de sanguijuelas que tenía más cerca. La reina chilló y dejó de avanzar, lejos aún del inesperado incendio. Pero las sanguijuelas quemadas se arrastraron hasta su padre-reina e intentaron ascender por su enorme cuerpo en busca de alivio, y con ellas llevaron el dolor al unirse al enjambre. El chillido de la reina aumentó de intensidad cuando las sanguijuelas humeantes y ardientes se unieron a ella, hiriéndola, haciéndola retorcerse en lo que Billy esperó que fuera una agonía insufrible. Rebecca vio su oportunidad y la aprovechó. Corrió hacia la pared sur mientras la reina se sacudía gritando. Billy vació el revolver en el suelo, metió las dos últimas balas en el tambor y lo cerró. Apuntó a la reina mientras Rebecca pasaba junto a ella, pero el engendro estaba demasiado ocupado, al menos de momento. Parte de su cuerpo se ennegrecía, se deshacía y se derretía como melaza sobre el suelo humeante. Billy siguió apuntando a la reina con el Magnum hasta que Rebecca pasó ante él y salió por la puerta. Rápidamente la siguió y la chica cerró la puerta en cuanto Billy hubo pasado. Billy respiró hondo y sintió dolor en las costillas, en los brazos y las piernas, en la cabeza, una sorda agonía en todos los poros de su cuerpo. Hasta que se volvió y vio lo que Rebecca estaba señalando con una sonrisa de alegría en su rostro sorprendido y sucio. Billy sintió que el dolor desaparecía, que se convertía en un molesto recuerdo ante su propio alivio. Se habían encerrado en el pozo de un montacargas. Uno que iba hacia arriba, y por la longitud del amplio túnel que se abría sobre ellos en diagonal hacia un lejano círculo de luz, el montacargas parecía ascender hasta la superficie. Se sonrieron como niños, demasiado atontados de felicidad para poder hablar, pero sólo por un instante. Sus sonrisas desaparecieron cuando la agonizante reina rugió y oyeron su voz en la habitación contigua, un recordatorio de lo cerca que habían estado de morir. Sin decir una palabra corrieron hasta la plataforma y la consola que controlaba el montacargas. Billy inspeccionó los interruptores durante un instante y luego, esperando no equivocarse, le dio al contacto. La plataforma comenzó a elevarse, llevándoselos hacia lo alto, lejos de la pesadilla. O al menos, eso creían. Saludos
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Realmente muy interesante toda la informacion que ponen sobre este montaje tan raro. Cada vez que entro estoy mas asombrado Saludos
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Me encanta los dibujos a lapices, estan muy buenos Realmente los hiciste muy bien, especialmente me gusto mucho el segundo, sigue asi Saludos
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hola chicos, ahi va el capitulo 14: Capítulo 14 Durante la breve batalla de Rebecca con el prototipo de Tirano, Albert Gero salió disimuladamente del centro, con la cabeza gacha y la proverbial cola entre las piernas. El joven le había perdido el rastro hacía unas horas y había supuesto que el científico habría seguido a Smith hacia afuera, como habían hecho los del equipo de Rebecca hacía un momento, pero allí estaba de nuevo, medio corriendo por uno de los túneles ocultos de salida, con el rostro pálido y tembloroso como una máscara de terror. Sin duda aterrorizado por los ruidos de la batalla, y completamente ignorante de que sólo seguía vivo porque su vida carecía totalmente de importancia. Aunque le hubiera gustado ocuparse de él personalmente, el joven dejó que el científico se marchara por el momento, ya sería su presa otro día. Estaba demasiado atrapado en la lucha, demasiado ansioso de ver cómo le arrancaban los miembros uno a uno a Rebecca. Pero en vez de eso, la vio esquivar de nuevo su destino, una comunión de habilidad y suerte tonta que resultaba maravilloso contemplar. La observó dejar atrás al Tirano y encontrar a Billy un momento después, aún vivo, agarrado como una lapa a una roca mientras un mar de agua de cloaca se agitaba a su alrededor. El golpe de una de las criaturas acuáticas se lo llevó dando vueltas hacia una de las muchas salas de filtros de la planta y dejó a Rebecca gritando tras él, sin duda medio enloquecida de frustración, rabia y decepción. El joven sonrió, una sonrisa fría y desagradable, y se sintió más tranquilo de lo que había estado últimamente al ver a Rebecca cruzar la pasarela, encontrar otro ascensor en el centro de operaciones y avanzar hacia las profundidades de la planta, donde él y su colmena esperaban acurrucados en su capullo de refulgentes excreciones líquidas. Con suerte, pronto volvería a encontrarse con Billy, quizá aún vivo. De hecho, probablemente vivo. El joven acababa de comprender que tal vez había puesto demasiado empeño en acelerar las cosas, en precipitarlos a su destino. Era inevitable un enfrentamiento… ¿Y no había deseado durante tanto tiempo tener público, alguien que pudiera apreciar la magnificencia de la tarea que se había asignado? Además, pronto amanecería, un momento peligroso para los niños, porque sus delicados cuerpos ardían fácilmente incluso con la luz solar más débil; mejor que los intrusos vinieran a él. Así conocerían su gloria antes de que los aplastara personalmente. Observó y esperó, ansioso por comenzar el último capítulo de su triunfo. Rebecca no estaba segura de dónde se encontraba. Los niveles y las salas de ese edificio estaban incomprensiblemente entremezclados, pero siguió yendo hacia abajo. Los corredores estaban despejados, pero dos de las salas por las que había pasado, otra pequeña sala de control de propósito desconocido y una destrozada sala de estar para empleados, se hallaban infestadas de zombis. Sólo había disparado contra dos de los siete que había visto, el resto estaban demasiado decrépitos y eran demasiado lentos para representar una amenaza. Deseaba haber tenido tiempo y munición suficientes para matarlos a todos, para librarlos del horror en que se había convertido su vida, pero el haber visto a Billy la hacía apresurarse. Estaba herido, pero seguía vivo, y perdido en alguna parte de las profundidades del confuso trazado de la planta. El edificio era la planta de tratamiento de agua, cosa que hubiera podido deducir por el omnipresente hedor, además de por los carteles y los paneles de control que llenaban casi todas las salas, pero pensó que también era otro centro de las actividades ilegales de Psycho System; ¿por qué si no iba a estar conectado con el centro de formación, aunque fuera indirectamente? Atravesó una especie de patio interior en el séptimo nivel del sótano, o al menos creía que era el séptimo, que estaba en construcción cuando el virus atacó, y dudó de que el bunker excavado en la piedra, lleno de carretillas elevadoras, tuviera algo que ver con el tratamiento del agua. Sí, pero y yo qué diablos sé, se le ocurrió pensar, mientras se esforzaba por avanzar más de prisa, cruzaba otra puerta y entraba en otra habitación con una zanja llena de cajones de embalar en un lado. Hasta esa noche no creía en zombis o en conspiraciones con armas biológicas. Para ser sinceros, ni siquiera creía que una maldad tan deliberada pudiera existir. Lo que había visto, lo que había experimentado desde que subió a aquel tren hacía un montón de horas… Nada ya era igual. No sabía si volvería a ser capaz de ver el mundo a su alrededor con la misma inocencia de antes, si sería capaz de mirar a una persona o un lugar sin pensar que algo se escondía bajo las apariencias. No estaba segura de si debía sentirse furiosa o agradecida por la pérdida de la inocencia, pero si continuaba con los MAGNIFICOS, sin duda sería una ventaja. En el fondo de la habitación de las cajas se hallaba una escalera de metal. Rebecca se detuvo ante ella, miró hacia abajo conteniendo la respiración e hizo una mueca de asco, sin saber bien qué hacer. Vio sanguijuelas en las escaleras, al menos media docena repartida por los escalones, colgando de hilos de baba o dejando una brillante huella sobre el metal gris. No quería acercarse a ellas, temiendo que la pudieran atacar si se aproximaba demasiado o hería a alguna, pero tampoco quería retroceder. Notaba que el tiempo corría de prisa, que las cosas ocurrían cada vez más rápido, que tenía que seguir adelante o arriesgarse a perderse. O arriesgarme a encontrarme de nuevo con aquella cosa. Aquella máquina de matar con garras. El furioso grito de la criatura aún resonaba en su cabeza. La había herido, pero las probabilidades de que se hubiera refugiado en algún rincón oscuro para morir eran pocas o ninguna. Las cosas nunca eran tan fáciles. Apretó los dientes y pisó con cuidado entre las sanguijuelas, deteniéndose a cada paso, y tuvo que tragar su repugnancia cuando una serpenteó por encima de su bota y continuó su camino. Por lo menos, la escalera era corta; llegó hasta abajo sin pisar ninguna de esas horrendas criaturas y alcanzó la puerta que había al fondo sin más incidentes. Cuando la abrió, una niebla fría le salpicó la piel sudada, y el rugido de las tuberías desaguando fue como música. Era una nave enorme, dominada por enormes conductos que sobresalían por un lado y desde los que caía el agua sobre una serie de filtros de red. Y en medio de los detritos flotantes… —¡Billy! Rebecca corrió hacia Billy, que yacía boca arriba junto a una desagradable cascada. Se arrodilló junto a él y le puso la mano en el cuello. Apartó las chapas de identificación temblando por dentro. Pero allí estaba el pulso, fuerte y estable. Él abrió los ojos al sentir su contacto y la miró con ojos nublados. —¿Rebecca? —Tuvo un acceso de tos e intentó incorporarse. Tenía un gran hematoma en la sien izquierda. La joven le puso una mano sobre el pecho y lo hizo tumbarse de nuevo. —Descansa un momento —dijo, y tuvo que forzar las palabras para que le pasaran por el nudo que tenía en la garganta. Había querido creer que Billy estaría bien, pero había sido duro—. Déjame que te examine. Una pequeña sonrisa cruzó los labios de Billy. —De acuerdo, pero luego me toca a mí —murmuró, y volvió a toser. Respondió a las preguntas que Rebecca le hizo sin problemas, mientras ella lo iba examinando, comprobaba su movilidad y le limpiaba algunos de los arañazos más profundos. El golpe en la cabeza parecía ser la peor herida y le causaba mareos y náuseas, pero no estaba tan mal como ella había temido. Después de unos minutos de atención, Billy se incorporó para sentarse y le sonrió débilmente. —De acuerdo, de acuerdo —dijo, e hizo una mueca cuando Rebecca le tocó la sien—. Sobreviviré, pero no si sigues apretándome por todas partes. —Vale —repuso Rebecca, y se sentó en cuclillas con una sorprendente sensación de satisfacción; había ido a buscarlo y lo había encontrado. No tenía ni idea de que la simple sensación de lograr lo que se había propuesto fuera tan gratificante, que pudiera anular fácilmente todo lo negativo de su situación, aunque sólo fuera por un momento—. Me alegro de que estés vivo, Billy. Billy asintió e hizo una mueca de dolor al moverse. —Tú y yo. Ambos estamos vivos. Rebecca lo ayudó a ponerse en pie y lo sostuvo hasta que recuperó el equilibrio. Cuando se sintió lo suficientemente seguro, Billy se apartó de ella, y Rebecca le vio poner una expresión de desagrado y una mueca de asco mientras se dirigía hacia uno de los rincones de la nave donde un chorro de agua sucia caía sobre otro filtro. El rincón estaba lleno de huesos amontonados. Huesos humanos, pulidos por años de estar bajo el chorro de agua y cubiertos de una gruesa capa de moho bacteriano verdoso. Rebecca contó al menos once cráneos entre la montaña de fémures y costillas, la mayoría aplastados o quebrados. —¿Algunos de los viejos experimentos de Marcus? —Billy habló en voz baja; no era realmente una pregunta y Rebecca no contestó, sólo asintió con la cabeza. —Es Psycho System —añadió un momento después—. Lo animaron. Estaban todos metidos en esto. Le tocó a Billy el turno de no contestar, sólo se quedó mirando hacia los huesos con alguna emoción desconocida encerrada en su dura mirada. Un segundo después, se sacudió aquella emoción y se alejó de los macabros restos de vida humana. —¿Qué piensas de que volemos por los aires esta parada de chuches? —preguntó, y aunque pareció hablar a la ligera, ninguno de los dos sonrió. —Sí —contestó Rebecca, y alargó la mano para cogerle los dedos durante un momento y apretárselos. Él le devolvió el gesto—. Sí, me parece una gran idea. Billy se sentía hecho un asco, pero siguió a Rebecca hacia alguna parte más o menos en dirección este mientras deseaba con todas sus fuerzas librarse del maldito parque de atracciones de Marcus antes de desmayarse. Mientras avanzaban por un laberinto de pasillos y habitaciones, Billy quedó completamente desorientado después de la segunda esquina, Rebecca le fue explicando lo que le había pasado desde que se había caído de la plataforma del teleférico. Se había encontrado con el jefe de su equipo y tenido un encontronazo con una especie de supercriatura tipo Frankenstein en el que le faltó poco para dejarse la piel. También había encontrado un revólver Magnum 50 que funcionaba con parte de la munición que él llevaba encima, algo fuerte de verdad, y también había conseguido conservar la escopeta. En conjunto, Billy pensó que lo había hecho incluso mejor de lo que, en las mismas circunstancias, lo habría hecho él. Hallaron un dormitorio vacío y aprovecharon para cargar las armas. Billy tomó la Magnum y Rebecca se quedó con la escopeta. Encontraron una garrafa de agua precintada bajo una de las literas y se turnaron para beber, ambos necesitados de hidratación. Al parecer, nadar en el agua de una alcantarilla no ayudaba mucho a calmar la sed. Una vez saciada la sed y con armas decentes y cargadas, Billy sintió que podría ser que se recuperara de su paseo por los rápidos. Tomaron la salida sur del dormitorio, atravesaron una sala de tratamiento industrial y luego otra. Las salas de la planta se confundían en la mente de Billy; todas eran iguales, paredes y suelos de metal medio corroído, tuberías y grandes muros de paneles de control cubiertos con diales y conmutadores. Parte del equipo seguía funcionando y su sonido llenaba las salas de un estruendo metálico, aunque sólo Dios sabía quién lo estaba controlando. Billy se dio cuenta de que no le importaba demasiado. Mientras continuaban avanzando, ambos pudieron oír el estrépito del agua, de mucha agua, cada vez más próximo, y después de atravesar una enorme sala de bombeo que se abría hacia el frío amanecer, se encontraron sobre un camino que cruzaba una represa. Se detuvieron unos instantes y contemplaron la negra superficie del embalse, que se extendía a lo largo del edificio del que habían salido hasta la cortina de agua que lo delimitaba al otro extremo. El fragor les impedía oírse, y regresaron a la sala de bombeo sonriendo. Por lo menos habían encontrado una salida. La pasarela sobre la presa llevaba a otro edificio, pero sólo ver las pálidas estrellas y la luna baja fue una inyección de ánimo para Billy. Su paseo de pesadilla por el complejo de Psycho System a pronto se acabaría, lo presentía, veía el final con tanta seguridad como que el nuevo día pronto amanecería. —Mi equipo probablemente pasó por aquí y nos limpió el camino —dijo Rebecca, esperanzada. Tenían casi que gritar para oírse sobre el estruendo de la cascada y las bombas de agua que ocupaban media sala. Su voz hizo vibrar levemente la pasarela que rodeaba una balsa de agua que se hallaba en el centro de la sala—. Dijo que irían hacia el este. Prácticamente estamos fuera de aquí. —Pensé que dijiste que Enrico había subido en el ascensor —dijo Billy. —Oh, es cierto —repuso Rebecca, y su expresión se ensombreció—. Perdón. Lo había olvidado. —Es comprensible. Pero tienes razón, estamos prácticamente fuera de aquí. —Tocó la Magnum que llevaba en el cinturón y la esposa suelta que le colgaba de la muñeca resonó contra ella, un inesperado recordatorio de su vida antes del accidente del jeep. Esa vida parecía muy lejana, como si fuera la de otro hombre… Pero aún lo estaba esperando, en alguna parte ahí fuera. Dejó estos pensamientos para más tarde. Esbozó una ligera sonrisa y le dio unas palmaditas al Magnum. —Esto es como una llave universal. Abre puertas, acaba con indeseables portadores de enfermedades, lo que quieras. Rebecca le devolvió la sonrisa y comenzó a decir algo, pero se detuvo de golpe, mirándolo a los ojos, y ambos se quedaron helados al oír agua salpicando la pasarela de metal. Al unísono, se volvieron a mirar y vieron a un gigante alzarse de la balsa a unos cuantos metros de distancia, una cosa que, Billy lo supo al instante, era el monstruo que Rebecca le había descrito, el del ascensor. Era enorme, blanco, cubierto de sangre y llagas; salió de la balsa apoyándose en unas garras largas afiladas como cuchillos, con las puntas arañando el metal de la pasarela. Billy sacó el Magnum y retrocedió mientras intentaba empujar a Rebecca tras él. Ella se soltó y se quedó donde estaba con la escopeta en alto. Las ideas heroicas de Billy se fueron al garete cuando la criatura los vio y lanzó un grito terrible, un sonido profundo y enloquecedor de odio, de deseo no sólo de matar sino de mutilar y desgarrar. Enfrentarse a eso solo no era de héroe, era una estupidez suicida. —Cuando empieza a moverse no maniobra muy bien —lo informó Rebecca rápidamente, a media voz. Billy tuvo que esforzarse para oírla sobre el rítmico golpeteo de las potentes bombas—. Si podemos alejarlo de la puerta, hacer que corra, podremos esquivarlo cuando intente volverse. Billy apuntó cuidadosamente hacia el tosco rostro de la criatura. La cosa dio un paso y ellos retrocedieron. —¿Y si en vez de eso lo matamos? —No —contestó Rebecca con un tono de pánico en la voz—. Sólo lo enfurecerás. Lo que ves ahora lleva dos tiros de escopeta, uno de ellos casi a quemarropa. La cosa dio otro paso, se agachó ligeramente y tensó las piernas como si fuera a saltar. —¡Corre! Billy no necesitó que se lo repitiera. Ambos se dieron la vuelta y comenzaron a correr, torciendo hacia la izquierda por la pasarela. A su espalda oyeron tres pasos que resonaron contra el quejumbroso metal, y las garras del monstruo rasgaron y traspasaron la pared de la esquina con un tremendo chirrido del metal al curvarse como virutas de madera. Billy dio media vuelta y levantó el Magnum mientras el monstruo se paraba y se volvía hacia él. —¡Sigue corriendo! —le gritó a Rebecca, y apuntó hacia el tumor rojo que palpitaba medio enterrado en el pecho de la criatura, lo que tenía que ser el corazón. El monstruo dio un paso y sus opacos ojos se clavaron en Billy mientras alzaba las garras. Billy disparó. El retroceso del potente revólver le sacudió la mano y el estallido fue ensordecedor. Se abrió un agujero en el pecho de la cosa, no directamente en el corazón, pero cerca. La sangre empezó a manar por la herida y resbaló por su grueso abdomen blanco. La cosa aulló, un sonido aún más potente que el del cañón de mano que era la Magnum e infinitamente más peligroso, pero no cayó. Cielos, eso hubiera detenido a un elefante… —¡Vamos! —le gritó Rebecca, tirándole del brazo. Él se soltó y apuntó de nuevo. Si la cosa sangraba, podía morir, y después de un lanzagranadas, un Magnum 50 tenía que ser la mejor arma para lograr ese objetivo. El monstruo dio un inseguro paso adelante, luego pareció recobrar el equilibrio, y su mirada asesina se posó sobre Billy. La sangre continuaba manando de la herida, y le había empapado la asexuada entrepierna y la parte alta de los musculosos muslos. Esa sonrisa, esa horrible sonrisa… La cosa parecía estar riendo, como si no pudiera esperar a compartir alguna broma privada con él. Billy pensó que el chiste probablemente incluía arrancarle un brazo y golpearlo con él hasta matarlo. Apuntó al corazón y apretó el gatillo… Otro tremendo cañonazo, más sangre por los aires, el monstruo aullando. ¡Oh, Dios mío, que eso sea de dolor! Pero no cayó. Aún no cayó. Era difícil decir dónde le había dado, porque había sangre por todas partes, pero el corazón continuaba latiendo. —¡Aparta! Rebecca apartó a Billy y avanzó un paso. Levantó la escopeta mientras la criatura comenzaba a inclinarse y a tensar las piernas. Apuntó bajo, demasiado bajo, así no le iba a dar en el corazón. La escopeta tronó y, finalmente, el monstruo cayó con un grito de furia asesina. Rasgó el metal con las garras, lo que provocó un doloroso chirrido metálico. Billy vio que Rebecca le había volado una rodilla, y dudó sólo un instante, el tiempo suficiente para pensar por qué no se le habría ocurrido hacer eso. La cosa no estaba muerta, pero a no ser que le salieran alas, iba a tardar en ir detrás de ellos. Entonces Billy levantó de nuevo el Magnum y apuntó al cráneo blanco mientras la criatura intentaba arrastrarse usando las garras, sin duda para seguir atacando. Sólo consiguió resbalar hasta el agua y la oscura balsa se cubrió de espuma rosa mientras la cosa intentaba salir. —¿Un pequeño gasto inútil de munición? —medio preguntó Billy. Miró a Rebecca en busca de apoyo. Por muy terrible que fuera la cosa, no se sentía bien dejándola que se desangrara hasta morir, que siguiera sufriendo. En cierto modo era otra de las víctimas de Psycho System; no había pedido nacer. —Sí —repuso Rebecca, asintiendo con la cabeza, y Billy vio compasión en su rostro, vio que ella sentía lo mismo—. Hazlo. Dos tiros, el segundo para asegurarse, y el enorme cuerpo cayó en silencio al agua y desapareció bajo la superficie. Saludos
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Hola amigos ahi va el capitulo 13: CAPÍTULO 13 La criatura que surgió de entre los escombros no se parecía a nada que Rebecca hubiera visto antes. Se detuvo junto a la cima de detritos, alzó los brazos como si hiciera estiramientos y permitió que lo contemplara claramente. Rebecca notó que se le secaba la boca y se le cubrían las manos de sudor. Sintió la urgente necesidad de ir al lavabo. Era humanoide. Humano, casi, porque tenía los rasgos faciales de un hombre, excepto que ningún hombre brillaba con tal palidez; la piel sin vello y el cuerpo eran de un blanco casi luminoso. Ningún hombre tenía garras que alcanzaran casi la misma longitud que los brazos, garras curvadas y brillantes como cuchillos de acero, más largas en la mano derecha que en la izquierda. Las venas eran como gruesas cuerdas visibles a través de la piel; masas de tejido rojo y blanco se amontonaban sobre los enormes hombros y el gigantesco pecho. Grupos de llagas de color rojo sangre se repartían sobre los tres metros de cuerpo, y la mayor parte de la piel de la parte baja del rostro estaba arrancada y dejaba al descubierto una especie de sonrisa sangrante de hueso y carne. Volvió su macabra sonrisa hacia Rebecca mientras flexionaba las garras, como si esperase deseoso su encuentro. La criatura la miró y su asquerosa sonrisa pareció agrandarse ligeramente. Rebecca lo oía respirar, un sonido rasposo y seco; también podía ver los latidos de su extraño corazón bombeante, sólo parcialmente cubierto por la caja torácica. Casi sin darse cuenta de que había alzado la escopeta, Rebecca disparó. El estallido cubrió el cuerpo del monstruo con hilos de sangre oscura que comenzaron a resbalarle por el cuerpo. La criatura tiró su enorme cabeza calva hacia atrás y gritó, un alarido apocalíptico, como el fin de todo. Pero había más rabia y furia que dolor, y Rebecca comprendió de repente que no iba a sobrevivir durante mucho rato. De un único salto, el monstruo pasó ágilmente desde la pila de roca destrozada hasta quedar agachado a unos cuatro metros de Rebecca. Ésta notó que el suelo temblaba. Las garras de la criatura arañaron el hormigón mientras se incorporaba y fijaba su mirada gris y maligna sobre la joven. Ésta retrocedió y cargó la escopeta; le temblaba todo el cuerpo mientras intentaba apuntar hacia la horrible sonrisa. La cosa se acercó, se puso entre ella y el ascensor justo cuando éste se detuvo y las puertas comenzaban a abrirse. La criatura dio otro paso. Al menos es lento. Si lo pudiera alejar y luego volver corriendo. Otro paso, y Rebeca vio y oyó aparecer una grieta en el suelo bajo las gruesas uñas negras de los pies del monstruo. La joven retrocedió e intentó ampliar la distancia entre ambos. Y de repente la cosa se puso a correr, veloz, su brazo era como un reflejo borroso mientras lo bajaba y lo subía a gran velocidad, las hojas de sus manos pasaron lo suficientemente cerca de Rebecca como para que ella pudiera captar su propio reflejo mientras se movía para esquivarlas. Se tiró al suelo y rodó sobre el hombro, con la escopeta apretada contra el pecho, y ya volvía a estar en pie cuando la criatura acabó su extraño movimiento. Saltaron chispas de la pared junto al ascensor cuando el panel de control quedó hecho pedazos. Tras ella se encendieron luces de alarma y comenzó a sonar una sirena. Una enorme puerta de metal empezó a descender entre Rebecca y la plataforma del montacargas por el que había bajado. Dividiría la sala en dos y la dejaría atrapada con el horripilante monstruo. Se puso a correr, decidida a quedarse al otro lado de esa puerta. Era pesada y bajaba de prisa, una gruesa cortina de metal que seguramente sería impenetrable para la criatura. Alcanzó el otro lado fácilmente y se volvió para mirar, corriendo hacia atrás. La monstruosidad creada por el hombre corrió tras ella y se agachó para pasar bajo el panel deslizante. Rebecca sintió que el corazón la golpeaba dentro del pecho, y un sudor frío le cubrió el cuerpo. Si acababa en el mismo lado que esa cosa, todo habría terminado. Esperó, viendo cómo la criatura avanzaba hacia ella lentamente y sin vacilar, y cuando la parte baja del panel le llegó a la altura de la cabeza, corrió de vuelta hacia el otro lado. Tuvo que agacharse para pasar, y rogó por que la cosa quedara atrapada. Pero la criatura volvió a seguirla; se agachó bajo el panel y alzó las garras sobre la cabeza. Rebecca sintió un rayo de esperanza; quizá la puerta lo aplastaría. Entonces oyó un chirrido de metal cuando las garras gigantes arañaron el panel. Contempló, horrorizada y sorprendida, cómo la cosa conseguía detener el descenso de la puerta el tiempo suficiente para pasar por debajo. Lo consiguió, y la puerta se cerró sobre el suelo con un resonante clang. Todos los instintos de Rebecca le gritaban que corriera, que saliera de allí, pero no había adonde ir. Con la puerta cerrada, la sala no era mucho mayor que su apartamento. Tenía que llegar al ascensor. Era su única oportunidad. Corrió hacia allí, agarró el pomo de la puerta y comenzó a abrirla, y oyó al monstruo acercarse, oyó sus pesadas pisadas, el crujido del cemento bajo sus pies. ¡******! Ni siquiera se volvió, pero instintivamente supo que no tenía tiempo. Se agachó, cayó de rodillas y se echó hacia un lado justo cuando las garras cayeron y golpearon contra la puerta del ascensor, clavándose en la pared ante la que ella había estado un segundo antes. Caminó hacia atrás mientras el monstruo daba la vuelta, le clavaba la mirada de nuevo y daba un paso. Estaba centrado en ella, tan implacable como una máquina. Lanzó hacia atrás el desmesurado brazo, como si fuera a lanzar una pelota, y dio un segundo y resonante paso. ¡Piensa! ¡Piensa! No podía luchar contra él, probablemente tampoco podría matarlo con nada de lo que llevaba; su única esperanza era engañarlo de algún modo. El plan aún se estaba formando cuando lo puso en acción. La criatura era demasiado grande y no le resultaba fácil parar cuando comenzaba a correr. Si conseguía que la persiguiera y la esquivaba en el último segundo quizá tuviera tiempo de abrir la puerta del ascensor. Rebecca se detuvo lo más lejos del ascensor que pudo en ese pequeño espacio. Otro paso. Las garras chasquearon. Rebecca necesitó toda su fuerza de voluntad para no echar a correr. Apuntó a la criatura con la escopeta y se preparó para lanzarse hacia el ascensor en cuanto el monstruo ganara velocidad. La sonrisa del monstruo se hizo más amplia mientras inclinaba las rodillas ligeramente, preparándose para saltar. Y entonces se movió, sólo unas cuantas zancadas y estaría sobre ella. Rebecca salió volando, se agachó para esquivarlo y corrió hasta la puerta del ascensor. La agarró con manos temblorosas, la abrió, se lanzó dentro y se volvió para cerrarla. La cosa ya estaba yendo a por ella de nuevo, moviéndose de prisa, demasiado de prisa. La puerta no aguantaría, estaba segura. Levantó la escopeta y disparó sin tener tiempo de apuntar. El tiro le dio en el hombro derecho. La criatura se tambaleó hacia atrás, gritando; la sangre saltó a chorro de la herida, y Rebecca ya no vio más. Cerró la puerta de golpe, pulsó el botón más bajo del tablero, apretó los ojos, y rezó. Pasaron los segundos. El ascensor continuó bajando y finalmente se detuvo. Rebecca dejó de rezar cuando oyó la corriente de agua en el exterior, pero estaba demasiado aterrorizada para preocuparse de eso en este momento, todo su cuerpo seguía temblando incontrolablemente. Después de lo que le pareció un largo rato, el temblor fue cesando. Estaba bien. O al menos estaba viva, y eso ya era algo. Rogando para no volver a ver esa cosa nunca más, Rebecca abrió la puerta y salió. Dr Gero por fin —¡por fin!— se estaba marchando cuando oyó el grito inhumano resonar en el hasta el momento silencioso edificio, un grito de pura rabia. Se detuvo en la entrada del pequeño subterráneo que llevaba al exterior y se volvió para mirar hacia la sala de control ejecutivo. Se había pasado dos horas en esa pequeña área escondida, primero luchando por tomar una decisión y luego luchando para que el ordenador obedeciera su orden de cancelación. La secuencia de autodestrucción estaba programada para dentro de poco más de una hora; como había sugerido Smith, la destrucción del centro y el complejo que lo rodeaba coincidiría con el comienzo del nuevo día.Ese grito… Nunca había oído algo igual, pero supo inmediatamente lo que era porque había visto las últimas fases del proyecto. Nada más podía hacer un sonido así. El prototipo del Tirano estaba libre. De repente, las sombras que rodeaban el estrecho túnel le parecieron demasiado profundas, demasiado solitarias. Demasiado capaces de contener secretos. Gero se apresuró; acababa de convencerse de que había tomado la decisión correcta. Todo iba a ser pasto de las llamas. Billy oyó algo. Levantó pesadamente la cabeza y consiguió girarla ligeramente. Allí, hacia la izquierda, se abrió una puerta que daba a la pasarela y apareció una figura humana. —¡Eh! —llamó, pero el sonido de su voz se perdió entre el rugido del agua. Cerró los ojos. —¡Billy! Miró de nuevo y sintió una ola de calor llenándolo por dentro. Rebecca. Era Rebecca, inclinada sobre el pasamanos, llamándolo, y al verla y oírla sintió que se recuperaba un poco, que su terrible cansancio desaparecía ligeramente. —Rebecca —dijo, alzando la voz, sin estar seguro de que pudiera oírlo. Intentó pensar en algo que decirle, alguna cosa que ella debiera hacer, pero sólo pudo repetir su nombre de nuevo; la situación se explicaba por sí sola, y él estaba mal. Si quería ayudarlo, tendría que ocurrírsele algo a ella solita. —¡Billy, cuidado! —Rebecca hacía frenéticos gestos con una mano mientras buscaba la pistola con la otra. El terror en su voz alertó a Billy. Éste se aferró con más fuerza al pilar e intentó elevarse para ver a qué estaba apuntando Rebecca, y vio de refilón algo que se movía de prisa, algo largo y oscuro que se escurría por el agua como una serpiente gigante y se dirigía hacia él. Intentó moverse, ponerse al otro lado del pilar, pero la corriente era demasiado fuerte. Si se soltaba, estaría perdido en menos de un segundo. Rebecca disparó dos tiros, y la criatura desconocida golpeó el pilar con tal fuerza que hizo que Billy se soltara. Billy gritó, y chapoteó furiosamente para mantenerse a flote en el agua espumeante, para resistir la corriente que lo arrastraba contra la tubería, pero no sirvió de nada. En segundos, fue arrastrado hacia la oscuridad, golpeándose y revolcándose; el sonido del agua le invadió los oídos mientras se lo llevaba la corriente. Saludos
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Vamos fuerza, lo podras ser, espero pronto el relato Saludos
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Pero por favor Zeta, en el primer psot, puse que no es creacion mia, yo solo lo posteo, no tenes que pedirme permiso. Me pone feliz lo que estas haciendo Saludos
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Las tres imagenes que voy a postear a continuacion, no siguen a la historia e Dragon Ball AF. Es un especial que creo Toyble, para que lo fans vieran por adelantado la transformacion del SSJ5 de Goku. Espero que le guste. Aqui van las imagenes: Saludos
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Y aqui mando tres paginas mas: Saludos
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Hola amigo, volvi despues de un tiempo ausente, estuve bastante ocupado, aqui les mando tres paginas mas del Fan Fic. perdon por la tardanza Saludos
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Interesante video, que bien hecho que esta el montaje. Gracias por compartilo con nosotros Saludos
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Correcto Zeta, es tu turno Saludos
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Bueno como la van a sacar, les digo. La respuesta es que salen 5. Primero son dos perros y el tipo con las dos recortadas y despues dos agentes mas, uno de traje negro y otro de remera blanca Les tiro otra mas facil. Para que sirve el amuleto que agarro, en el nivel del Palacio de Hielo(Es como una vara dorada)?, en la cual despues debo derrotar al monstruo de hielo, en Tomb Raider 2 Saludos
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Hola amigos aqui les mando la saga de Garlick Jr. Esta saga no esta en el manga SAGA DE GARLICK JR. (Inventada por TOEI ANIMATION) Estos son episodios de una saga inventada por Toei Animation llamada "La Saga de Garlick Jr.", la cual en total posee 9 episodios, que se hicieron para darle más tiempo a Akira Toriyama de seguir con la historia, ya que los episodios de TV habían alcanzado al manga de Toriyama. Estos episodios tienen como villano principal al malvado Garlick Jr., este ser ya había aparecido en la primer película de Dragon Ball Z, siendo esta segunda aparición una especie de contraataque contra Gohan y Picoro. La historia empieza con la llegada de Garlick Jr y sus cuatros secueces al Templo Sagrado adonde derrota a Kami Sama y de ahí arriba utiliza la neblina del mal para poseer a casi todos los seres humanos incluyendo a Bulma, Yamcha, el Maestro Roshi, etc, es decir que cuando es aspirada por todos los humanos se convierten en demonios. En ese momento a Kame House llegan Krilin con su novia para presentarla, Piccoro y Gohan que vienen a visitar a sus amigos, pero se encuentran que todos ellos estan muy raros y atacan a Gohan y Krilin, estos son salvados por Piccoro, pero el mismo es mordido por los amigos de ellos poseidos. En ese momento aparecen Garlick Jr y sus secuaces riendose todos ellos. En ese momento Garlick Jr ve muy feliz como Piccoro es atacado y en ese momento Gohan y Krilin lo atacn pero no llegan pues Gralick Jr escapa con Piccoro y sus secuaces. Entonces Krilin y Gohan deciden seguirlo y se llevan a la novia de Krilin para ponerla a salvo. Llegan hasta lo del maestro Karin y dejan a su cargo a la novia de Krilin y siquen viaje hasta el Templo Sagrado. Cuando llegan al Templo Sagrado lo ven a Garlick Jr y se ve que Piccoro es sostenido por los secuaces del villano principal. Gohan se da cuenta de Piccoro esta poseido. En ese momento decide atacar a Garlick Jr, pero el mismo le muestra en una botella a Kami Sama reducido, entonces Gohan se detiene. Entonces Garlick Jr le dice a Gohan que lo espera Goku, pero el hijo de Goku le dice que no esta, que no sabe que el villano esta en la Tierraa. Entonces Garlick Jr no le cree y decide esperarlo y le ordena a dos de sus secuaces que ataquen a Gohan y Krilin pero que no los maten pùes se encargaria de ellos personalmente. En ese momento el más enano de los Ezbirros ataca a Gohan y le pega ferozmente. Despues el enano le da una paliza a Gohan que lo deja muy herido. Luego el villano le decide tirar un poder, pero Krilin se interpone en el camino y recibe de lleno el poder, dejandolo muy lastimado, Gohan se levanta desesperado para ayudar a su amigo, y en ese momento se calienta de verdad, se levanta muy enojado, mientras que el enao y su amigo se rien, entonces ellos deciden unir sus fuerzas y le arrojan un terrible poder a Gohan, que recibe el impacto de lleno pero no le hace nada, en ese momento Gohan se elva por los cielos y le arroja un Mazen Ko al enano y lo desintegra. Al ver esta situación el otros ezbirro ataca a Gohan, pero es inútil pues Gohan le pega una patada que lo deja medio herido y lo desintegra con un Mazen Ko. En ese momento los otros dos se enfurecen y deciden a atacar a Gohan, pero garlick Jr les ordena que lo suelten a Piccoro y asi lo hacen, Piccoro poseido atac severamente a Gohan, y le da una paliza terrible, gohan no se puede defender (asombrandose de que su maestro lo ataque), de los ataques de Piccoro. El muchacho recibe un gancho que lo manda por los cielos y luego Piccoro lo define con un Golpe en la espalda que lo estampa contra el suelo, Gohan se recupera y sique peleando contra Piccoro. En ese momento Krilin va cauteloso hacia Garlick para sacarles a Kami Sama y Mr Popo, pero cuando lo ataca es golpeado por una barra de energia invisible. Entonces Garlick se enoja y le dice que es un estupido y lo ataca a patadas hasta estamparlo contra un muro. En otro aspecto en la historia se ve que Vegeta Va recorriendo todo el espacio en busca de Goku y eliminando a los ultimos ezbirros de Freezer Prosiguiendo con nuestros heroes, despues de Krilin es golpeado, los ezbirros de Garlick Jr deciden atacar a Gohan pero es interrumpido por Piccoro que lo ataca sin cesar. Garlick Jr le tira un terrible poder a Gohan, pero el muchacho a ver a Krilin lastimado se enfurece y le da un terrbible golpe a Piccoro, que lo tira contra el poder de Garlick Jr y Piccro queda muy lastimado. En ese momento Gohan se acerca a su maestro, pero Krilin le advierte que se aleje y en ese momento se levanta Piccoro de golpe, agarra a Krilin, lo muerde y lo tira. Gohan al ver esta escena se entristece, entonces Garlick le dice a sus secuaces que entren al templo. Piccoro ataca de nuevo a Gohan y la lucha se desata adentro del Templo. Hay un fuerte intercambio de golpes entre los dos. Piccoro decide dividirse en cuatro perosnas y Gohan recibe una terrble paliza que lo hace atravezar el techo y llegan al centro del templo adonde esta Garlick y sus secuaces. En ese momento llega Piccoro y Gohan lo mira. Garlick Jr le dice que esta solo y que pronto morira. En ese momento aparece Krilin, pero lo ataca a Gohan. Garlick Jr le dice que la mordida tambien infecta. Y en ese momento Gohan es atacado por Piccoro y Krilin. Luedo de recibir la paliza, Piccoro lo agarra del cuello y le decide dar el golpe final, pero en ese momento Garlick le agarra el brazo y le dice que el se va encargar de matarlo. Piccoro le dice algunas palabras y le saca las dos botellas al villano y se las tira a Krilin para que libere a Kami y Popo. Son liberados y Piccoro le dice que no se iba a dejar infectar por un metodo anticuado. Garlick Jr, se enoja y se aleja. Lrilin y Piccoro le cuentan a Gohan que todo estaba preparado para poder acercarse a Garlick. En ese momento el villano les dice que todo es inútil, pues si pasan mas de 24 horas con la neblina, los humanos quedarian convertidos para siempre. Mr popo dice que con el agua ultra sagrada y ponerla en las 7 corrientes es posible esparcirla para poder volver a todos los habitantes de la Tierra a su normalidad . Entonces Picoro, Gohan y Krilin deciden ir a enfrentar a Garlick Jr. al Templo Sagrado, mientras Kami Sama y Mr. Popo van al lugar de los dioses para utilizar el agua ultra - sagrada y así poder liberar a todos los humanos de la neblina del mal. Garlick Jr. es derrotado por Gohan al destruir el Planeta del Mal que se estaba acercando a la Tierra, siendo esta la única manera de derrotarlo ya que Garlick Jr. se había vuelto inmortal por un deseo pedido a las Esferas del Dragón. Saludos
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A continuacion les voy a contar la saga de Freezer. Aqui adonde toriyama le puso mas esmero. Es la mejor saga por lejos de los 23 sagas que componen la serie. Originariamente Dragon Ball iba a terminar en esta saga. Es decir que el super saiyajin legendario iba a ser Goku. Pero como fue un exito, Akira continuo la serie. Aunque para el era el final perfecto LA SAGA DE FREEZER El viaje dura un mes y al mismo tiempo Vegeta llega al planeta #79 de Freezer (18 días después de su retirada de la Tierra), ese planeta es uno de los planetas conquistados por Freezer el emperador del universo. Después de que sanan sus heridas, Vegeta se entera de que Freezer ya está buscando la Esferas del Dragón en Namekuseijín, las originales, así que parte hacia allí. Bulma y compañía llegan a un falso Namekuseijín donde lo único que hacen es perder el tiempo. Después Bulma, Krilin, y Gohan llegan a Namekuseijín. Mientras tanto en la tierra, el Dr. Briefs (el padre de Bulma) empieza a modificar la cápsula espacial de Gokú para que este pueda viajar. En el verdadero Namekuseijín Freezer y sus hombres llegan para recaudar las esferas del Dragón. Freezer se dio cuenta de la existencia de las esferas por el rastreador de Vegeta que es como un comunicador. El caso es que Freezer ya tiene 4 esferas del Dragón cuando llegan Bulma Gohan y Krillin. Gohan se da cuenta de unos ki malvados y la nave espacial de Bulma es destruida por los hombres de Freezer. Vegeta mata a Kyuii (uno de los súbditos de Freezer, el cual era igual de poderoso que Vegeta antes de que partiera hacia la Tierra). En ese mismo momento Gokú está siendo curado por una semilla del ermitaño y parte hacia Namekuseijín, para ayudarle a los demás. Gohan y Krilin salvan a Dende y escapan de Dodoria, uno de los sirvientes de Freezer. Luego, Vegeta se encuentra con Dodoria y pelea contra él, allí Dodoria le cuenta a Vegeta como Freezer destruyó el planeta Vegeta, y cuando intenta escapar, Vegeta lo mata y destruye una aldea de Namekuseijín donde esconde la esfera de 4 estrellas. Freezer adquiere 5 esferas del Dragón (2, 3, 5, 6, y 7 estrellas). Dende lleva a Krilin con el Patriarca para buscar la esfera de una estrella que está en su poder. Picoro, Yamcha, Ten Shin Han, y Chaoz llegan con Kaio Sama para entrenar como Gokú. Gokú empieza a entrenar bajo 50 Gravedad e incluso después 100. Vegeta pelea en contra de Zaabon quien se transforma en una especie de pez y derrota al príncipe de los Saiyajin. Zaabon asume que Vegeta ha muerto pero no recupera el cuerpo porque estaba dentro de un lago. Krilin toma a Dende para volar a velocidad máxima y llegar con el Patriarca lo más rápido posible. Freezer le ordena a Zaabon que capture a Vegeta vivo para descubrir donde escondió la esfera de 4 estrellas. Zaabon encuentra a Vegeta arrastrándose y lo lleva a un tanque curativo. Krilin y Dende alcanzan al Patriarca, Neil es presentado. El Patriarca se entera acerca de Picoro, le da a Krilin la esfera del Dragón y le despierta la energía dormida incrementándole así su poder al máximo. Bulma y Gohan encuentran la esfera de 4 estrellas en el radar, así que Gohan se dirige a recuperarla. Vegeta roba las cinco esferas del Dragón que tenía Freezer y encuentra a Bulma y a Krilin, con Zaabon siguiéndolo. Vegeta mata a Zaabon sin dificultad y toma la esfera de 1 estrella de Krilin que le había dado el Patriarca. Gohan fácilmente obtiene la esfera de 4 estrellas sin que Vegeta se entere. Krilin, Bulma y Gohan encuentran otro escondite. Gokú entrena bajo la gravedad de 100. Después de 8 días llegaran las Fuerzas especiales GINYU a quienes Freezer mandó a llamar para traer rastreadores porque sus hombres perdieron los suyos en los combates con la gente de Namekuseijín y porque Vegeta se había robado las esferas. Las Fuerzas GINYU le dan un rastreador a Freezer para poder localizar a Vegeta. Krilin había aumentado su ki por medio del Patriarca de Namekuseijín quien también es el creador de las esferas del Dragón. Krilin le dice a Gohan que tenían que ir con el Patriarca para que aumentara su ki. Krilin y Gohan vuelan a una velocidad muy lenta y Krilin le dice a Gohan que ya están muy lejos de Vegeta y que el no los detectaría pero no fue así, Vegeta los detecta muy fácilmente y va a perseguirlos. Cuando llegan con el Patriarca se dan cuenta de que Vegeta ya estaba muy cerca de ellos, entonces Krilin le dice a Gohan que vaya con el Patriarca para que lo haga mas fuerte y que él detendrá a Vegeta. Gohan se vuelve más fuerte y Vegeta se une con Gohan y Krilin para poder derrotar a las fuerzas GINYU que son 5 personas y cada uno de ellos es mas fuerte que Vegeta. Entonces Vegeta les había dicho a Krilin y Gohan que le dieran la esfera del Dragón para volverse inmortal y poder derrotar a las Fuerzas GINYU pero Krilin no se veía muy decidido, finalmente acepta y van por la esfera que tenia Bulma, se la llevan y van por las de Vegeta pero Krilin no le da la esfera del Dragón por que no confiaba en Vegeta. Justo en ese momento llegan las fuerzas especiales GINYU, les quitan las esferas a Krilin y a Vegeta y empiezan todos a pelear menos el capitán quien es el más poderoso. Él le lleva las 7 esferas del Dragón a Freezer. Todos empiezan a pelear. Los integrantes de las Fuerzas especiales son un poco tontos pero son muy poderosos, los nombres de ellos son: Gurdo, Rikum, Butter, Yiz y el capitán GINYU El equipo GINYU obliga a Krilin y Gohan a pelear junto con Vegeta. Gurdo pelea contra Krilin y Gohan. Gurdo es muy débil pero tiene la habilidad de detener el tiempo por unos segundos y tiene una técnica de paralización. Gohan y Krilin batallan para poder derrotarlo entonces Vegeta tiene que intervenir y mata a Gurdo cortándole la cabeza. Rikum quien es el segundo más fuerte pelea contra Vegeta. Vegeta empieza con una súper técnica llamada Big Bang Attack que le destroza la armadura a Rikum, pero este no recibe ningún daño y derrota a Vegeta casi matándolo. Entonces Krilin y Gohan pelean contra Rikum pero no le hacen nada, los dos quedan al borde de la muerte. En ese entonces Gokú llega a Namekuseijín. Gokú les da a Krilin, Gohan y Vegeta una semilla del ermitaño a cada uno. Freezer no puede hacer que las esferas del Dragón trabajen así que intenta descubrirlo (detecta el ki del Patriarca y de Neil con el nuevo rastreador), GINYU se queda a proteger las esferas. Gokú derrota a Rikum con un solo golpe que le causa grandes heridas por dentro y también derrota a Butter con movimientos rápidos, Yiz escapa para ir a buscar al capitán. Vegeta mata a los gravemente heridos de Rikum y Butter. El capitán GINYU llega junto con Yiz para derrotar a Gokú entonces Gokú les dice a Krilin y a Gohan que vayan en busca de las esferas mientras Vegeta y Gokú pelean contra Yiz y GINYU. Vegeta trata de escapar pero después mata a Yiz, y GINYU intercambia cuerpo con Gokú con su técnica llamada CAMBIO. Vegeta derrota a GINYU (en el cuerpo de Gokú). GINYU trata de intercambiar cuerpo con Vegeta, pero Gokú se interpone regresando así a su antiguo cuerpo. GINYU trata de intercambiar cuerpo con Vegeta otra vez, pero Gokú avienta una rana de Namekuseijín en el camino (GINYU es atrapado en el cuerpo de una rana). Vegeta lleva a Gokú a un viejo tanque de curación (el nuevo fue dañado por Vegeta). Krilin se dirige con el Patriarca para descubrir como conjurar a Shen Long. En ese momento Freezer se da cuenta que está perdiendo el tiempo en su pelea con Neil y vuelve a su nave espacial (para intentar tener el deseo para sí mismo). Krilin encuentra a Dende y vuelven para robar las esferas mientras Vegeta toma una siesta. Los primeros dos deseos son pedidos: (1) Revivir a Picoro, (2) Transportar a Picoro a Namekuseijín. Vegeta se da cuenta de lo que esta sucediendo y trata de obtener el tercer deseo. El Patriarca muere antes de que el tercer deseo sea pedido, justo en ese momento Freezer llega. Picoro encuentra a Neil mientras se dirige a ayudar a Gohan y se fusiona con él aumentando bruscamente su poder de pelea. Vegeta y Freezer pelean un poco, Freezer se transforma y por poco mata a Krilin quien es curado por Dende mientras Freezer pelea con Gohan, Krilin lanza múltiples Kienzan para salvar a Gohan. Dende cura las heridas de Gohan y Vegeta se entera de las habilidades curativas de Dende. Picoro llega y empieza a pelear contra Freezer. Picoro se quita sus pesados accesorios de entrenamiento y Freezer se transforma por segunda vez. Gohan detiene a Freezer momentáneamente. Vegeta trata de convencer a Krilin que lo golpee para que Vegeta este cerca de la muerte, ya que las experiencias al borde de la muerte mejoran el poder de un Saiyajin enormemente. Freezer decide llevar a cabo su transformación final. Krilin golpea a Vegeta. Dende se rehúsa a curar a Vegeta y va a curar a Picoro. Freezer se entera de la habilidad curativa de Dende y cuando termina su transformación final mata a Dende quien ya había curado a Vegeta. Vegeta pelea nuevamente con Freezer pero este es demasiado fuerte y lo deja casi muerto. El proceso curativo de Gokú ha sido completado. Gokú llega y bloquea los ataques de Freezer quien mata a Vegeta que estaba diciéndole al mismo Freezer que se cuidara de Gokú ya que el se transformaría en el legendario Súper Saiyajin. Gokú y Freezer pelean por un rato, Gokú utiliza el Kaio Ken aumentado 20 veces pero aun así no era rival para Freezer. Entonces decide que la ultima esperanza que tiene es utilizar la Henkidama que daña seriamente a Freezer pero no lo mata. Freezer emerge nuevamente, se enfurece, lastima seriamente a Picoro y mata a Krilin. Gokú se enoja y se transforma en el Súper Saiyajin, el cabello de Gokú cambia a rubio y sus ojos se vuelven verdes. Al ver que no podía derrotar al ahora poderoso Gokú, Freezer intenta destruir el planeta. El núcleo del planeta es destruido pero el planeta no se destruirá por los próximos cinco minutos. Freezer se carga a sí mismo para usar el 100% de su poder. Un deseo es pedido a Shen Long de la Tierra (al revivir Picoro, Kami Sama lo hace con él) para revivir a aquellos que murieron en Namekuseijín a causa de Freezer y sus súbditos. Casi toda la gente de Namekuseijín es revivida, incluyendo a Vegeta y al Patriarca. El tercer deseo que quedaba antes que el Patriarca muriera es pedido para transportar a todo lo que hay en Namekuseijín, con la excepción de Gokú y Freezer, a la Tierra. Gokú termina con Freezer con un Kame Hame Ha, encuentra la cápsula espacial (la que uso el equipo GINYU) y escapa aterrizando eventualmente en el planeta Yadorat. El planeta Namekuseijín explota. El Patriarca explica la situación a los otros Namekuseijín y muere. Los Namekuseijín restantes y Vegeta van a vivir al Capsule Corp. Headquarters (casa de Bulma). 130 días después Bulma y Dende piden deseos al Dragón de Namekuseijín (Polunga). El alma de Krilin es traída a la Tierra y es resucitado. Todo el mundo se entera de que Gokú no ha muerto. Gokú es negado de ser transportado de vuelta por medio de las esferas, entonces, Yamcha es resucitado. 130 días después Chaoz y Ten Shin Han son revividos. Nota: En la parte, que muere Krilin, originariamente, iba a morir el Hijo de Goku, Gohan, pero iba a ser demasiado Sangriento Saludos
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Muchas gracias Zeta, por tus comentarios. Bueno Arrancamos con Dragon Ball Z. DRAGON BALL Z Prefacio: Dragon Ball Z está consagrada como la mejor de las 3 etapas de toda la serie, en esta parte encontramos los mejores combates como el de Freezer, Cell Majin Boo, etc, etc, etc arrancamos por la primera saga. La saga de los Saiyajines LA SAGA DE LOS SAIYAJINES: Después del 23º Torneo de las Artes Marciales (5 años después) donde Gokú derrotó a Picoro. Gokú y Milk tienen a su primer hijo y lo bautizan con el nombre del abuelo de Gokú: Son Gohan. Al igual que su padre, tiene una cola de simio al nacer. La historia comienza cuando Gokú va al Kame House a presentar a Gohan que tiene 5 años al maestro Roshi, Bulma y Krilin. Entonces aparece un extraño de larga cabellera con una armadura y traje raro, que se presenta con el nombre de Raditz, el hermano mayor de Gokú, al que llama Kakaroto. También explica que él y Gokú son sobrevivientes del planeta Vegeta, un mundo ahora destruido, y que fue a encontrar a Gokú a la Tierra, a la que fue enviado para aprender de ella y conquistarla posteriormente (Gokú no recuerda nada de esto, pues al ser recogido por su abuelo Son Gohan, un día se golpeo la cabeza fuertemente y perdió la memoria). Se sabe entonces que él proviene de la raza de los Saiyajin, de los que al parecer sólo quedan Gokú, Raditz, Vegeta (Príncipe de los Saiyajin) y su guardián Nappa. Siendo que el planeta de los Saiyajin fue destruido por un villano de nombre Freezer, el príncipe Vegeta estaba en busca de otro planeta para recrear su raza y eligió la Tierra que Gokú ya debería tener bajo control para ese entonces. Bueno el caso es que Gokú no le cree y Raditz le dice que le iba a poner una prueba la cual consistía en que matara a 100 seres humanos, viendo Raditz que su hermano no había cumplido su misión, y viendo también que este socializaba con los seres humanos, decide matarlo, pero al ver a Gohan lo secuestra para educarlo correctamente de acuerdo con la ley de los Saiyajin (un Saiyajin no debe tener sentimientos, vive para pelear y conquistar otros mundos). Entonces se lleva Gohan a donde esta la nave en la que llegó a la Tierra, después en el Kame House Gokú le pide al maestro Roshi y a Krilin que le ayuden a rescatar a Gohan y derrotar a Raditz. En eso Picoro llega al Kame House y les dice a Gokú y a los demás que Gokú no podría derrotar a Raditz con Roshi y Krilin, esto lo dice porque Picoro se había topado con Raditz comprobando así su gran fuerza. Entonces Picoro y Gokú unen sus fuerzas para derrotar al malvado Saiyajin. Van tras Raditz y pelean contra el pero ni ellos dos juntos pueden contra el hermano de Kakaroto. Después de una pelea muy dura Gohan escucha el sufrimiento de Gokú y sale en su ayuda dándole un cabezazo muy poderoso (1300 de poder de pelea) y Raditz queda muy débil pero no tanto como para poder dejar a Gohan inconsciente con un golpazo. Gokú agarra a Raditz por atrás para que Picoro tuviera tiempo de hacer su súper técnica (Ma Kan Ko Sapo). Picoro reúne un poder de pelea de 1400 más que suficiente para poder derrotar a Raditz pero no solo Raditz iba a morir con ese ataque, también Gokú lo iba a hacer. Picoro lanza su técnica y mata a los dos. Antes de eso Raditz les había dicho a Gokú y a Picoro que había otros dos Saiyajin más poderosos que él y que estaban camino a la Tierra. Gokú muere después de haber agonizado un poco y su cuerpo desaparece. Picoro les dice a los demás que eso había sido obra de Kami Sama. Picoro decide entrenar a Gohan ya que cree que él es el único que puede eliminar a los Saiyajin que llegarán dentro de un año la Tierra. Kami Sama dijo que Picoro ya era bueno por que cuando Picoro mató a toda esa gente inocente todos se fueron a flotar al universo sin poder descansar en paz, por eso cuando Picoro mata a Gokú y a Raditz los dos se van al cielo donde Enma Daioh Sama manda a Raditz al infierno. Enma Daioh Sama es un discípulo de Kaio Sama, uno de los dioses más importantes del universo. Entonces Kami Sama quien se llevó el cuerpo de Gokú al cielo le dice a Enma Daioh Sama que le permitiera a Gokú ir a entrenar con Kaio Sama, Enma Daioh Sama acepta pero le dice que él no se haría responsable si Gokú caía del camino de la serpiente por que si caía se iba ir al infierno y no podría regresar pero Gokú no aguantaba las ganas de ir a entrenar con Kaio Sama. Entonces Gokú va a entrenar con Kaio Sama cruzando el camino de la serpiente que media más de 100.000 Km. de largo. En la Tierra Picoro entrena a Gohan dejándolo 6 meses solo en un desierto, después de esos 6 meses Picoro empieza a entrenar a Gohan y Gokú llega con Kaio Sama. Ten Shin Han, Yamcha, Krilin y Chaoz entrenan con Kami Sama. Después de 5 meses llegan los otros dos Saiyajin más poderosos y destruyen la ciudad del Este. Gokú es revivido con las esferas del dragón. Vegeta y Nappa encuentran a Gohan, Picoro y a Krilin. Nappa planta los Saibaiman. Yamcha, Ten Shin Han y Chaoz llegan al campo de batalla. Ten Shin Han derrota a uno de los Saibaiman el cual es muerto por Vegeta. Yamcha muere a causa de un Saibaiman cuando éste se confía y el saibaiman, se le cuelga de atrás y explota junto con él. Krilin mata a los otros tres Saibaiman y el último es asesinado por Picoro. Entonces Vegeta decide esperar tres horas para que Gokú vuelva. Tres horas pasan, pero Gokú todavía no llega. Entonces Nappa empieza a pelear en contra de Picoro, Gohan y Krilin. Krilin utiliza el Kienzan en contra de Nappa. Picoro muere protegiendo a Gohan de un ataque de Nappa. Luego Gokú llega al campo de batalla y derrota fácilmente a Nappa utilizando el Kaio Ken, entonces Vegeta mata a Nappa al ver que no podía derrotar a Gokú. Gokú y Vegeta empiezan a pelear, al principio, Vegeta toma la ventaja, pero Gokú utiliza el triple Kaio Ken. Aunque hiere a Vegeta de gravedad el cuerpo de Gokú no lo resiste y queda inmóvil. Vegeta explica como un Saiyajin se pueden convertir en un gorila gigante y crea una Luna artificial. Gokú empieza a reunir "ki" para la Henkidama mientras que Gohan y Krilin regresan para ayudarlo. Yayirobe (quien se ocultaba cerca observando) le arranca la cola a Vegeta. Gokú le da la Henkidama a Krilin pero éste falla cuando se la lanza, pero Gohan rebota la Henkidama para golpear a Vegeta. Después de esto a Gohan le crece la cola y se convierte en un gorila gigante. Vegeta retrocede y Gohan le da una paliza tremenda, pero Gokú le dice a Krilin que no mate a Vegeta porque quiere tener una segunda batalla con él. Después de eso Krilin, Gohan y Gokú van al hospital a sanar sus heridas, siendo Gokú el que más tiempo debe quedarse ya que tenía heridas de gravedad. Al estar pensando que hacer para ir a buscar las esferas del dragón a Namekuseijín para revivir a Picoro y a los demás aparece Mr. Popo y les dice que la nave espacial de Kami Sama está en su sitio desde la ultima vez que se uso. Al oír esto Bulma, Krilin y Gohan utilizan la nave que Picoro uso para llegar a la Tierra para viajar a Namekuseijín, mientras Gokú se recupera de sus heridas en la Tierra. Saludos
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No. Tiro una pista mas, despues de pasar dos bolsas que se balancean de un lado a otro Saludos
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Ultima Saga de Dragon ball: 23 TORNEO DE LAS ARTES MARCIALES Goku regresa a la Torre Sagrada y Karin Sama le ofrece algunas habichuelas mágicas. Yajirobee se llevará una sorpresa al intentar tomarlas. Así pues, Goku decide buscar a Dios, que se encuentra en un templo algo más arriba de la Torre, en el aire. Goku consigue superar duras pruebas y llega al templo de Dios con ayuda de su bastón mágico. Allí, el servidor de Dios, Mr. Popo, un hombre negro al que le enseña el cascabel que le dio Karín como prueba de su llegada, le dice que para ver a Dios primero tendrá que derrotarle. A pesar de que Goku no ha vencido a Mr. Popo, Dios quiere verlo. Goku descubre que es muy parecido a Piccoro y éste le dice que Piccoro provenía de la parte mala de su ser, que antes estaban en el mismo cuerpo. Además Dios sabe que Piccolo Junior buscará a Goku para derrotarlo. Así que le pide entrenarse allí, en el cielo, durante tres años, para poder derrotar a Piccolo Jr. Goku acepta la propuesta, con lo que Dios resucita a Shenron y con ello a todos los que murieron a manos del cruel Piccolo. Sin embargo, no le comenta que si acaba con Piccolo Jr, Él también tendrá que morir. Tras este entrenamiento, da comienzo el 23º Torno de Artes Marciales. Allí aparece Goku con un nuevo aspecto: alto (mucho más que Krilyn) y sin cola de saiyajín. Además, participarán Piccolo Jr, totalmente desarrollado; una chica desconocida (o no...) y un hombre bastante extraño, que no parece un luchador experto; y Tao Pai Pai, con parte de su cuerpo en forma de robot a causa de los daños que recibió en su combate con Goku. Como en la anterior ocasión, Chaoz utiliza sus poderes mentales para que no tengan que luchar entre ellos en las eliminatorias. Así, en la siguiente fase, Tao Pai Pai se enfrentará a Ten Shin Han, Son Goku a aquella extraña chica, Piccolo Jr. al pobre Krilyn y aquel hombre extraño (Shen) a Yamcha. Como resultado, Tao Pai Pai utilizó numerosas armas ilegales (véase el característico dodonpa de la escuela Tsurun Sennin, que es un rayo de energía). Ten Shin Han lo vence con facilidad. Goku gana a aquella muchacha, que resulta ser Chichi, la hija de Gyumaoh, con la que Goku prometió contraer matrimonio en su primera aventura, aunque todavía no sabía bien que significaba aquello, de hecho, ahora se lo pregunta Krilyn. Ahora Goku se casará con ella. Krilyn pierde contra las increibles habilidades de Piccolo y curiosamente Yamcha pierde frente a Shen. En las semifinales, Goku se quita parte de la ropa que llevaba (esta vez 100 kg, mucho más que el antiguo caparazón de Tortuga) y saca ventaja a Ten Shin Han, a pesar de sus técnicas de la multiplización y el golpe del sol. Goku lo acaba venciendo al averiguar sus puntos debiles. En el combate entre Piccolo y Shen se descubre que Shen es en realidad Dios, que ha tomado el cuerpo de un hombre normal para participar en el Torneo, sin perder sus habilidades. Cuando Shen pretendía encerrarlo en un frasco, Piccolo lo detiene y hace el paso contrario. Es Shen quien queda atrapado y además, dentro del cuerpo de Piccolo, que se ha tragado el frasco. En el combate final entre Piccolo y Goku, Piccolo multiplica su tamaño por cuatro veces, lo cual resulta ser su punto débil, porque Goku entra en su cuerpo para salvar a Dios. Poco a poco, el tatami queda destruído. Después de recibir un gran golpe, Goku consigue sacarlo fuera del tatami. Goku, frente a Dios, entrega una habichuela a Piccolo para no quedarse sin rival. Ahora se marcha con Chichi para preparar la boda... NOTA: De nuevo, en el anime aparece algo que no se da en el manga, posiblemente como capítulos de relleno. En los episodios 127 a 132, en el templo de Dios, Goku aprende a ser tranquilo como el cielo, rápido como el rayo y fuerte como la montaña. Es más, se enfrenta a él mismo y viaja al pasado. Es, a fin de cuentas, más inteligente. Además, antes de la llegada de los saiyajíns a la Tierra, de los episodios 149 al 153, se nos presenta una aventura de Chichi y Goku en la que deben encontrar el abanico mágico para apagar el fuego del monte Flipan, como ocurrió en la primera búsqueda de las bolas mágicas. Con esto finalizamos de contar brevemente las sagas de componen la historia de dragon ball FIN DE DRAGON BALL
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Seguimos hablando de dragon ball. a partir de esta saga que voy a postear a continuacion, la serie da un giro inesperado. Termina todo lo comico y entra en una fase mas seria. La peleas son mas series, hay muerte, dramatismo, y se pone mas emocionante. Esta saga es una de la mejores de toda la serie y el manga. Aparece el primer villano de verdad que tuvo que enfrentar nuestro Goku LA SAGA DE PICCOLO DAIMAOH Tras el difícil torneo todos se dirigieron a un restaurante. Goku se dio cuenta de que había olvidado su bastón y su bola de dragón en el torneo y Krilyn se ofreció a buscarlo. El instintó de Goku le dijo que algo había ocurrido. Fue al torneo y encontró a su amigo asesinado a manos de Tambourine bajo las órdenes de Piccolo. Goku sale en su nube voladora lleno de ira para vengar a su amigo, como el asesino también se llevó una Esfera del Dragón Goku lo localiza con su radar del dragón, por fin Goku encuentra al tipo, un monstruo volador llamado Tamborin el cual derrota a Goku destruyendo su nube voladora y luego lanza a Goku por el aire a un bosque, Tamborin cree que Goku estaba muerto, Goku queda mal herido pero con vida y sorprendido por el poder del ser alado. Tamborin se dirige a una nave voladora, la de Pilaf, llega con la lista robada y se la entrega a otro monstruo anciano por ahora conocido como Gran Piccolo Dai-Ma-Ku, este monstruo se encuentra en la nave con Pilaf y sus hombre (Shu y Mai) . Mientras eso sucede Roshi se percata de que el asesino dejó un símbolo en un papel el cuál dice es el símbolo de La Familia del Mal por lo que presiente lo peor, Roshi cuenta la historia de Piccolo Dai-Ma-Ku de la Familia del Mal, el cual hace mucho causó mucha destrucción y terror pero el Sr Mutaitto (Maestro de Roshi) lo venció con la gran técnica llamada Maffu-Ba sacrificando su vida, Piccolo quedo confinado a estar encerrado en un termo electrónico pero Pilaf liberó a Piccolo abriendo el termo y liberando a Piccolo con el fin que lo ayudara a conquistar el mundo, Ten Shin Han quiere pelear pero Roshi le dice que Piccolo es demasiado fuerte y que ni juntos podrán vencerlo por lo que empiezan a buscar las Esferas del Dragón para pedirle a Sheng Long que acabe con Piccolo. Cabe señalar que Piccolo está buscando las Esferas del Dragón con el radar de Pilaf para pedir la juventud eterna y además está mandando a Tamborin para matar a todos los peleadores fuertes de los últimos torneos, esto con el fin de asegurarse que nadie mas pueda hacer el Maffu-Ba, la técnica a la que Dai-Ma-Ku mas le teme, así Tamborin mata a muchos conocidos luchadores como Bacteria, Guilan, Rey Chappa, etc. Mientras tanto en el bosque Goku detecta una Esfera cerca y va por ella, en ese sito conoce a Yajirobe, un niño ermitaño gordito y muy fuerte el cual lleva la Esfera del Dragón colgada en el cuello como adorno, en esos momentos Piccolo decide que es demasiado trabajo para Tamborin matar y buscar las Esferas, la raza de Piccolo se reproduce asexulmente por lo que crea huevos donde salen sus "hijos", entonces crea a un mounstro llamado Cymbal para que busque exclusivamente las Esferas. Cymbal se dirige por la Esfera mas cercana, la que tiene Yajirobe, Cymbal llega y es asesinado por Yajirobe el cual lo asa y se lo come, mientras Roshi, Ten y Chaoz ya tienen 5 Esferas reunidas, en el bosque Goku le cuenta a Yajirobe para que sirven las Esferas y lo convence para que le de su Esfera y reviva a Kryllin. Piccolo presintió que Cymbal murió y manda a Tamborin a averiguar lo que pasa ahí, Tamborin se sorprende al ver a Goku vivo, el cual ya es mas poderoso por su recuperación (haber comido), Goku mata sin problemas a Tamborin, Piccolo lo presiente y se dirige a ese punto muy furioso, la nave de Pilaf se posiciona sobre el bosque y baja Piccolo, entonces Goku sabe que el es el líder de los monstruos muertos y lo ataca, Piccolo no creía el poder de Goku y es sorprendido y atacado por lo que Dai-Ma-Ku se propone a pelear y tras varios ataques vence a Goku con facilidad dejándolo al borde de la muerte además Piccolo se lleva la Esfera, este ya tiene 2 reunidas y observa que ya 5 están reunidas por lo que se dirije a ese punto a obtenerlas.Goku le pide a Yajirobe que lo lleve en su vehículo a la Torre Karin por las semillas del ermitaño que tienen el poder de recuperar la fuerza física y curar las lesiones al comerselas y a entrenar mas, este accede y lo lleva, mientras Roshi y los demás saben que Piccolo irá por las 5 Esferas, así que hacen un plan para sorprenderlo y quitarle las 2 que tiene Piccolo y pedir muy rápido la destrucción de Dai-Ma-Ku, entonces entierran las Esferas y se esconden, Piccolo por seguridad se ¡traga! las 2 Esferas que tenía, todo el plan de Roshi se hecha a perder, entonces Piccolo desentierra las Esferas pero en ese momento Roshi deja inconciente a Ten Shin Han para que el no muera, Roshi encara a Piccolo y se dispone a hacer el ¡Maffu-Ba!, Piccolo se asusta mucho y es absorvido por la técnica, todo va bien hasta que el termo electrónico se cierra por el movimiento y así Piccolo se salva, Roshi muere debido a toda la energía que usó en hacer la técnica, Dai-Ma-Ku mata a Chaoz y llama a Sheng Long, entonces pide su deseo el cual es cumplido ( juventud eterna ),Piccolo ahora jóven es mucho mas fuerte y mata a Sheng Long para evitar que alguién lo perjudique en el futuro, Piccolo se dirije a la ciudad principal para usurpar el poder y dominar el mundo, ahí destruye bastantes casas y muchos mueren, en esos instantes Bulma, Yamcha, Puar y Oolong recogen los cuerpos de Roshi y Chaoz y los encapsulan para conservarlos, Ten se dirije a entrenar el Maffu-Ba para luego vengar las muertes. acabando a Piccolo.En esos momentos Goku llega con Karin y se recupera con una semilla del ermitaño, Karin dice que si toma el Agua de los Dioses Goku se hará mas fuerte, Goku pasa algunas dificultades y bebe el Agua. Piccolo proclama ante el mundo ser el supremo gobernante y dice que cada años destrozará una ciudad (hay mas de 50) por lo que hace un sorteo y sale la Ciudad del Oeste, a la cual se propone ir a destruir, en esos momentos llega Ten Shin Han a pelear con Piccolo, Dai-Ma-Ku opina que Ten no es alguien adecuado para pelear con el y crea a otro hijo suyo: un robusto monstruo bautizado como Drum el cual le va ganado a Ten, pero este saca el termo electrónico y se dispone a hacer el Maffu-Ba, otra vez Piccolo se asusta mucho, entonces Ten lo hace pero se cruza Drum para proteger a su amo, Drum está a punto de ser absorbido pero Piccolo destruye el termo, todo falló pero increíblemente Ten no murió así que esta siendo masacrado por Drum que tampoco murió. En ese momento llega Goku que derrota fácilmente a Drum y empieza el combate contra Piccoro. El combate es muy parejo, goku le propina algunos golpes igual que Piccoro. Piccoro se asombra del poder que tiene Goku comparado con el enfrentamiento anterior. Piccoro en momento ataca y lo entierra a Goku dejando un crater en suelo impresionante. Viendo Piccoro que al fin derrotó a Goku, decide atacar a Ten Shi Han que estaba muy herido. Pero Goku, sale del medio del crater y le lanza un kame hame Ha a Piccoro y le pega. Este queda asombra de que Goku este vivo. Entonces decide tirar sus maximo poder. En primer lugar carga su cuerpo con un poderosa energia y le larga un bola de energia enorme, Goku se asombra de tal poder. Se produce un explosion del tamaño de una bomba atomica, limpiando todo el terreno del castillo de rey. Piccoro, despues de semejante poder queda un poco agotado y se opne feliz porque parece que lo liquido para siempre. Pero no es asi, pues Ten lo logro levantar a Goku y lo salvo de terrible poder. Entonces Piccoro decide atacar a Ten Shin han y lo noquea. Goku al haber esto ataca a Piccoro. Pero este carga su cuerpo con energia y le tira su superpoder nuevamente, esta vez Goku recibe el poder de lleno, y se produce una terrible explosion. Piccoro queda muy agotado. Pero desde el terrible cratr que dejo el poder del malo, aparece Goku todo lastimado, elevandose con su nube voladora y riendose. Piccoro maldice pues como pudo soporta semejante poder. Entonces el villano decide agarrar a Ten Shin Han y lo usa de rehen. Goku no puede hacer nada, entonces Piccoro, agarra piedras y le tira en las piernas y en un brazo dejandolo paralitico a Gokú. Entonces viendo que Goku no se puede mover, larga a Ten Shin Han y sube volando para darle el golpe final, pero en ese momento goku tira un poder con su unico brazo que tiene bien y sale volando impulsado por bola de energia que tira hacia el suelo en el mismo momento en que Piccoro se tira en picado para atacarlo. Goku entonces hace su golpe del dragon y atraviesa el cuerpo del rey de los demonios, que, antes de morir expulsa un huevo y luego explota en mil pedazos. De ahí nacerá Piccolo Junior. En ese momento, llega los amigos de Goku y se ponen muy felices. Goku finamente se va con Yayirobe. Yajirobe llega y se lleva a Goku con Karin nuevamente, Goku se recupera y Karin le dice que a pesar que murió Sheng Long todavía hay una posibilidad para que todos sean revividos, tiene que ir con el creador de las Esferas, Kamisama, el cual vive en el Templo Sagrado, Goku pregunta como puede hacerlo y Karin le dice que con su Báculo Sagrado, es la conexión entre la Torre Karin al Templo Sagrado que se encuentra justo encima de la Torre Karin, Goku regresa rápidamente por su Báculo, Bulma y los otros reunieron las 7 Esferas pero están hechas piedras debido a la muerte del dios dragón pero Goku les dice que las conserven, por fin Goku se eleva hasta el Templo Sagrado para ver a Kamisama, ahí se encuentra con su ayudante Mr. Popo el cual le dice que para poder ver a Kamisama tiene que ganarle en una pelea, pero aunque Goku no logra acertarle ni un solo golpe Kamisama aparece, Goku se sorprende a ver que el es igual a Piccolo así que Kamisama le dice que hace mucho Piccolo y él eran uno sólo pero tuvo que expulsar su maldad interna para poder estar en el Templo y convertirse en un dios y cuando lo hizo se liberó un ser de pura maldad que hizo muchos desmanes, Piccolo Dai-Ma-Ku, Kamisama le dice a Goku que el no puede revivir gente pero si recontruir a Sheng Long, Saludos
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Gracias Zeta: Ahi va la pregunta: Cuantos enemigos aparecen, antes de llegar a la puerta que da al Hidro Avion, en deposito de Cajas, en el nivel 4 de tomb raider 2? Saludos
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Os presento a nuestro nuevo administrador
tema responde a Mark de Oraculo en Anuncios, soporte y sugerencias
Yo no tendria problema de tomar el lugar. Pero si te eligieron a vos, sera porque sos un usuario que hiciste los meritos suficiente para esa gran responsabilidad. A me parecio perfecto la decision Saludos y que te vaya bien -
ya la agregue la imagen. Gracias por avisarme Zeta. Seguro que uno me lo borro, no se porque, si no es contenido ofensivo Saludos
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Sirve para abrir, una puerta, que da a laa catacumbas, al final del nivel 12, que se llama Monasterio de Barkham, en el Tibet Se pone en un pedestal, despues de encontrar los 5 pilares, adonde se habre una puerta por la derecha Saludos
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Hola amigos aqui va tres paginas mas Saludos
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Contar todo sobre Dragon Ball. Mas adelante, contare sobre las peliculas, merchandising, revistas, art books, personajes, todos del universo de Dragon Ball saludos
