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jajajajajaja, es verdad son graciosos y ridiculos. Realmente hay gente muy fanatica del manga y del anime. yo soy fanatico pero no tan extremo Saludos
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Hola amigos aqui les mando el capitulo 27 del relato CAPITULO XVII: EL ULTIMO AMULETO Lara vio que se cerro la puerta detrás de ella, pero sigue su camino. Ve que el pasillo se ensancha terriblemente. Y llega a un gran habitación, adonde en el medio habia un poco enorme, que era tan profundo que no se veia el fondo. Lara ve que hay un lugar adonde puede agarrarse. Calcula que puede saltar el pozo y realiza el salto. Llega por un pelo y se agarra con una mano, pues estaba a punto de resbalarse y caer por el abismo Lara:-Ahhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!. Grita logrando subir Zip:-Estuvo cerca, el pozo era enorme Lara:-no cantes victoria Zip, todavía falta mucho. Lara ve que el lugar se estrecha de nuevo y se mete en un pasillo tetrico. Cuando Lara entra al estrecho pasillo, de atrás cae una piedra y empieza a rodar hacia ella. Lara corre con todas sus fuerza y ve que el pasillo gira. Lara logra llegar a tiempo, cuando la piedra choca violentamente contra la pared Lara sigue caminando y nota que el piso de ese pasillo esta muy requebrajado. Por lo tanto y nota que abajo hay filosos pinchos esperando su caida. Lara empieza a correr, a medida de que el piso empieza a rompèrse. Ve que por el camino, le sale una guadaña de golpe, que logra esquivar por un pelo, al instante le sale otra guadaña, que esquiva, pero esta vez le rasga el pantalón. Sigue corriendo hasta que ve que de los costados, salen una cuchilla que empieza a recorrer todo el pasillo. Lara con un habil salto, logra pasar la misma y sigue corriendo, el piso sigue rompiéndose, hasta que ve el pasillo empieza a ensancharse de nuevo. Lara logra llegar a tiempo al espacio abierto y ve que el piso se rompe por su totalidad. La habitación es enorme, ve que hay una gran puerta que tiene 4 cerraduras y a los costados ve que hay 4 pedestales, adonde estan las llaves, pero cada pedestal esta cudiado por dos estatuas gigantes. Lara tiene que arriesgarse asi que se dirige a uno de los pedestales y saca la primera piedra. Las dos estatuas reviven y atacan a Lara. Nuestra arqueologa saca sus armas y empieza a disparar hasta que las estatuas explotan en mil pedazos. Luego se dirige a la siguiente pedestal y saca la otra llave. Las estatuas reviven, pero Lara se hace cargo de ella. Seguidamente va a buscar las otras llaves, pero cuando saca las misma las 4 estatuas no reviven. Lara:-Excelente, veo que no hubo mas problemas Cuando esta por subir a la plataforma adonde esta la puerta. El piso empieza a temblar de golpe y la arqueologa pierde el equilibrio. Lara:-Que demonios esta pasando. Las 4 estatuas reviven todas juntas y del piso se abre una compuerta enorme y sale una estatua que tenia un martillo. Era enorme, media como 4 metros de altura. Lara:-Maldicion, ya me parecia que todo estaba tranquilo. Grito sacando sus uzis y preparando las granadas Las 5 estatuas la se abalanzan contra Lara.- Lara a puros saltos y rol., esquiva los ataques múltiples de las estatuas, mientras disparaba las uzis con todos. En un ataque destruye dos estatuas de las chiquitas. Luego Las dos estatuas menores agarran pedazos de piedras enorme y les tiran a la Lara, pero la arqueóloga lo esquiva fácilmente y les tira una granada que destruye a las dos estatuas. La estatua enorme le lanza un mazado con su enorme martillo, que nuestra heroína esquiva, pero el temblor del peso, hace que pierda equilibrio un poco. La estatua ataca de nuevo, pero Lara esquiva el golpe y de un salto se sube al brazo y luego al cuello de la estatua. La misma se vuelve loca, para poder sacarse a la chica de su cuerpo, pero Lara se sostiene fuertemente, mientras dispara con sus uzis a todo lo queda a la cabeza del monstruo. Le monstruo le lanza un martillazo, pero la arqueologa se tira y este se destruye gran parte de la cabeza, haciendo que se desplome parcialmente. Lara saca dos granadas y se las tira a la estatuas, por la cual se produce una gran explosion, adonde la estatua se desintegra por completo. Lara se levanta de la dura batalla, llena de tierra, y se dirige a la puerta. Pone las 4 llaves y la puerta se abre. Sigue su camino por el estrecho pasillo: Lara ve que hay rejas en los techos que contiene barro espeso. Nuestra heroína ya se imagina de lo que pasara. Cuando hace un paso mas, la reja detrás de ella se abre y empieza a caer el pesado barro. Lara empieza a correr a todo o queda mientras empieza a producirse un alud de barro. Si llega a quedar atrapada. Lara Sigue corriendo, hasta que llega a donde el pasillo dobla. Lara dobla a tiempo de quedar atrapado por el pesado Alud. Se toma un descanso después de tanta corrida y sigue su camino ve que el pasillo es bien alto, cuando hace unos metros. Sale una piedra por detrás y por delante. Lara rapidamente saca su gancho y sube al techo, a tiempo de que las piedras chocan fuertemente produciendose un gran estruendo. Lara baja a piso firme y sique su camino. Hasta que llega a una habitación ancha, adonde hay un pozo enorme, y varios postes en el medio. Lara salta al poste, pero el piso empieza a temblar, haciendo que nuestra heroína pierda el equilibrio. Lara logra sostenerse del poste de pedo. El piso sigue temblando. El poste empieza a quebrarse. Si no se apura, va a caer al abismo. Lara se sube con mucho esfuerzo a poste y salta al siguiente, pero por el temblor, hace que pierda el equilibrio y llega agarrarse al nuevo poste de milagro. Salta alsigueinte, sucediendo el mismo, pero queda otro y ve que empieza a quebrarse antes de ue salte. Lara se apura, toca el poste a tiempo que se termina cayendo. Salta y se engancha en el borde con una mano. El piso deja de temblar y nuestra heroína sube de milagro. Zip:-Estas bien Lara? Lara:-No te preocupes, estoy bien, pero esta vez casi no la cuento. Bueno tengo que seguir Lara corta comunicación y sigue su camino. Ve que hay otra habitación enorme y a lo lejos se divisa el pedestal con el ultimo amuleto. Lara sale corriendo y sube las escalera que llevan al pedestal. Agarra el mismo y atrás del pedestal se abre una puerta, que lleva a la habitación principal adonde habia entrado. Lara ve que es un enorme pasillo, pero cuando entra, el techo empieza a bajar. La arqueologa sale corriendo, hasta que hay una plataforma que se desliza. Lara empieza a deslizarse, pero en el medio hay guadañas y pozos con pinchos, durante todo el trayecto. Logra pasar a todos con exitos. Hasta que llega a la habitación principal. Se acerca a la enorme puerta. Estaba feliz de haber conseguido los 4 amuletos. Pone los mismos y la enorme puerta se abre. Esta a un solo paso de la tercera piedra Continuara… Saludos
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gracias por la visita un poco tarde pero es que soy medio salame y no me di cuenta de revisar la visitas.saludos
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Me da alegria que le haya gustado, aqui les mando tres paginas mas: Saludos
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Ya habia visto esta animacion y esta excelente. Soy un super fanatico de Resident Evil(Obvio despues de Tomb Raider) y la animacion me sorprendio, la quiero ir ver ya! Muchas gracias por el trailer Saludos
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Si efectivamente Erogan, el libro de la momia, esta muy bueno, despues los mencionare. Saludos
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No hay problema, un error lo comete cualqiuiera, no te preocupes y disfruta con todos nosotros este magnifico Foro Saludos
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Es increible lo que sigue saliendo de Star Wars, hasta siguen saliendo comics y libros del universo expandido. Ahora esta pelicula. Tengo una basta coleccion del universo expandido, pero parece que siguen saliendo cosas hacia el infinito Tambien hay rumores que la peli es el prologo, despues de una serie animada que va salir Saludos
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Hola a todos, a continuacion les hago un pequeño informe de esta famosa serie de 10 libros de vampiros. La estoy leyendo, y esta fantastica, se la recomienda a full. El link de la pagina adonde saque la informacion(bueno voy a pegarla aca, para que todas la puedan leer mas rapido), es http://usuarios.lycos.es/Biblioteka/Rice/C..._Vampiricas.htm Anne Rice es una escritora que escribe libros de arte oscuras, brujas, monstruos y vampiros. Esta serie es la mas conocidas de esta autora, ademas tiene otra serie mas corta que son la Bruja Mafair: 1- Entrevista con el Vampiro / Confesiones de un Vampiro: Título original: Interview with the vampire Editorial: Timun Mas (1990) Portada: Víctor Viano Resumen: Por primera vez en la historia, un auténtico vampiro confía sus más íntimos secretos. Un joven periodista logra que Louis, en una apasionante confesión, explique cómo se transformó en semejante ser y narre las circunstancias, a veces enternecedoras, por momentos terroríficas, en que se debatió su existencia desde entonces. Nacido en el seno de una familia burguesa en la Nueva Orleáns de fines del siglo XVIII, el protagonista traba amistad con Lestat, que le infunde su naturaleza vampírica. Forzado por su nueva condición a nutrirse de sangre humana, Louis se alimenta de una niña de diez años, Claudia, a la que deja al borde de la muerte y que es posteriormente transformada en vampiro por Lestat. Louis se sentirá ligado a Claudia por los más extraños y conflictivos lazos de solicitud paternal, camaradería, dependencia psicológica y apetito sexual. Tras desembarazarse de la opresiva presencia de Lestat, Louis y Claudia emprenden un largo viaje en busca de los orígenes que aclaren su perversa naturaleza satánica. Europa central, Italia, Grecia, el París de mediados del siglo pasado, y los más diversos escenarios sirven de marco a sucesos de dramático suspenso y escalofriante terror. El reencuentro con Lestat, redivivo, una vez de regreso a Nueva Orleáns, ya en nuestros días, desencadena en Louis una reacción tan imprevisible como la que seguramente tendrá el joven periodista al final de estas sorprendentes confesiones. 2-Lestat el Vampiro: Título original: The Vampire Lestat Editorial: Timun Mas (1990) Portada: Víctor Viano Resumen: Lestat ha resucitado. El viejo vampiro, aletargado en las entrañas de la tierra durante medio siglo, reaparece en Nueva Orleans en 1984, y decide mostrarse ante el mundo como es al frente de un grupo de rock. Pero su osadía va mucho más allá. Como réplica a las palabras de Louis en “Confesiones de un vampiro”, escribe su autobiografía violando la prohibición de revelar la existencia y el nombre de otros seres de su misma condición. Hijo de un noble rural en la Francia prerrevolucionaria, el joven Lestat y su amigo Nicolas escapan a París para dedicarse al teatro y a la música. Allí, Magnus lo convierte en vampiro antes de darse muerte. Lestat tendrá que descubrir ahora, sin ninguna ayuda, cuál es su nueva naturaleza. En compañía de su madre, a la que ha vampirizado cuando estaba moribunda, entra en contacto con Armand y sus correligionarios, que siguen una existencia tenebrosa y cargada de supersticiones. Lestat huye de París y viaja por toda Europa en busca de Marius, el gran vampiro, que podrá desvelarle el origen de los inmortales bebedores de sangre. Finalmente, Marius acude al encuentro de Lestat en Egipto y, en la historia que le cuenta, la estirpe de los inmortales adquiere una nueva dimensión: druidas y dioses de los bosques, mitos griegos y romanos, la antiquísima religión egipcia y el gran secreto de Los Que Deben Ser Guardados. 3- La Reina de los Condenados: Título original: The Queen of the Damned Editorial: Timun Mas (1990) Portada: Víctor Viano Resumen: En “La Reina de los Condenados” somos testigos del alto precio que Lestat debe pagar a causa de su desmesurada ambición por alcanzar la fama. Ello le lleva a transgredir la prohibición de desvelar la naturaleza de los vampiros, y ofrece una detallada descripción de los “bebedores de sangre” que viven entre nosotros. La revelación de Lestat le dará el espaldarazo definitivo que hará que su nombre sea conocido en todo el mundo. Por otra parte, en el concierto que se celebra en San Francisco, Lestat obtiene un fabuloso éxito; pero su público incluye a cientos de su propia especie decididos a acabar con él. Mientras tanto, con sus canciones, Lestat ha provocado el despertar de la reina Akasha, que yacía desde hace más de seis mil años junto con Enkil, custodiados por el vampiro Marius. Akasha tiene en sí el principio de la vida eterna de los vampiros –o de su eterna muerte- , y, al poco tiempo de despertar, y tras la aniquilación de Enkil, inicia la matanza general de los vampiros del mundo, dejando solo a unos pocos, incluido, de los que espera que se unan a ella en una demente cruzada contra la población mortal masculina. Mientras, vampiros y personas de todo el mundo con facultades parapsicológicas están teniendo el mismo sueño terrorífico en el cual dos mujeres pelirrojas lloran ante el cadáver de una tercera, cuyo cerebro y corazón se hallan en sendas bandejas a su lado. 4- El Ladrón de Cuerpos: Título original: The Tale of the Body Thief Editorial: Ediciones B (1993) Portada: Jordi Vallhonesta Resumen: Durante siglos, Lestat ha sido el príncipe incontestado en el universo oscuro y floreciente de los no muertos. Está solo. De pronto, toda la razón de su existencia vampírica es puesta en cuestión. En su necesidad irreprimible de acabar con sus dudas y su soledad, Lestat se embarca en la empresa más peligrosa que ha emprendido en todos los años, salpicados de peligros, de su larga existencia: aceptar la oferta de un hombre capaz de cambiar de cuerpo, el cual le propone el intercambio de su cuerpo vampírico a cambio del de un joven mortal que acaba de robar. 5- Memnoch el Diablo: Título original: Memnoch the Devil Editorial: Ediciones B (1996) Portada: Damià Mathews-Samuel Gómez (a partir de The Demon, Mihady Zichy) Resumen: Desde 1789, Lestat el vampiro no tiene edad. Sus más de doscientos años de antigüedad en el reino de la noche le han dado una fuerza y un conocimiento que están más allá de lo humanamente posible. Su pasión por la vida le ha empujado a desearla incluso en sus ámbitos más lóbregos y su alma inmortal ha crecido a costa de vivir cada experiencia como si fuera la última. Ahora, Lestat cree que ya ha agotado la fuente del conocimiento y que sólo le queda vivir sus noches con la mayor placidez posible. Pero un oscuro ser le persigue. Se revela a él de soslayo, provocando espejismos inquietantes, sumiéndolo en una tensa espera. Su presencia es más negra que la noche, y el poder de Lestat es insuficiente para conocerle si él no lo desea. Si sus ojos no se ciegan ante las sublimes visiones a que serán expuestos y su alma no se pierde en el desvarío, Lestat será el único que habrá conocido los misterios más insondables que todos ser humano desea desvelar; el secreto de la Creación, el significado del Bien y del Mal, la existencia de Dios y la presencia del Diablo en la tierra. 6-Armand el Vampiro: Resumen: «- Acompáñame a mis aposentos. Ahora vivo aquí, como ya te he dicho. A través de mis ventanas se ven los árboles. No vivo como nuestro amigo Louis, vagando de un polvoriento rincón a otro para regresar luego al apartamento de la Rue Royal una vez que se ha convencido por enésima vez de que nadie pretende lastimar a Lestat. Mis habitaciones están bien caldeadas. Utilizo velas para obtener una iluminación antigua. Baja y escribiré tu historia. Puedes hablar conmigo, protestar o gritar como un poseso mientras escribo. El mero hecho de que yo escriba tu historia hará que saques provecho de ella. Empezarás a... - ¿A qué? -A contarme lo que ocurrió, cómo moriste y cómo viviste. - No esperes milagros, mi desconcertante y erudito amigo. No morí en Nueva York aquella mañana. Casi morí. David me tenía ligeramente intrigado, pero no podía hacer lo que me pedía. No obstante, me pareció honesto, extraordinariamente honesto, y por tantos sincero. -No me refería a que seas literal. Lo que quiero es que me cuentes lo que sentiste cuando trepaste hasta el sol, cuando padeciste tantos sufrimientos, según afirmas, para descubrir en tu dolor esos recuerdos, esos vínculos que unen un episodio a otro. ¡Cuéntamelo!¡Te lo ruego!» En esta última entrega de las Crónicas Vampíricas, Anne Rice nos ofrece la historia de Armand, el eterno joven agraciado con la cara de un ángel de Botticelli. Ahora acompañamos a Armand a través de los siglos desde el Kiev de su infancia – una ciudad arruinada bajo el poder mongol -, pasando por la antigua Constantinopla – donde es vendido como esclavo por los tártaros -, hasta la Venecia del Renacimiento. Aquí, en un magnífico palacio, Armand se verá emocional e intelectualmente cautivado por el vampiro Marius, un misterioso pintor que acabará subyugándole. Armand parece haber encontrado la felicidad en una relación en la que los momentos de pasión se alternan con los instantes de reflexión durante los cuales Marius y él debaten sobre la importancia del arte, la fragilidad de las creencias religiosas y de la propia vida. Pero las fuerzas del mal entran en escena y Armand se ve forzado a un eterno vagar que le llevará al París del siglo XIX y, de allí, a la Nueva Orleáns de nuestros días, donde volverá a reunirse con Lestat. A medida que la novela avanza por escenarios de lujo extravagante unas veces, de decadencia absoluta otras, Armand revela los detalles de su turbulenta existencia. 7- Merrick: Título original: Merrick (Vampire/Witches Chronicles) Editorial: Ediciones B (2002) Resumen: Con Merrick, Anne Rice funde en un mismo libro sus famosas Crónicas Vampíricas y la serie de Las Brujas de Mayfair. Merrick es una bellísima descendiente de les gens de couleur libres, una casta orientada a las prácticas y rituales del vudú, que surgió en Nueva Orleans del turbio mestizaje entre las mujeres africanas y los colonizadores franceses. La joven no sabe aún que ha heredado los extraordinarios poderes con los que sus antecesoras, las brujas Mayfair, se hicieron famosas en otra época. A ese mundo de oscuros exotismos llega el vampiro David Talbot, procedente del reino de las tinieblas. Es él quien relata la fascinante historia de Merrick, cuya trayectoria vital nos transporta desde la Nueva Orleans del pasado y del presente hasta la selva guatemalteca, desde las seculares ruinas mayas hasta el corazón de civilizaciones que todavía permanecen desconocidas. Un relato cautivador en el que los poderes mágicos y los fenómenos sobrenaturales se dan la mano en un baile de seducción, muerte y renacimiento. 8- Sangre y Oro: Título original: Blood and Gold Editorial: Ediciones B (2003) Resumen: Hay heridas que pueden quedar abiertas durante siglos. Deseoso de poner fin a este dolor, asediado por los recuerdos, Marius siente que ha llegado el momento de revelar los secretos más íntimos de su milenaria existencia. El ser solitario para quien la inmortalidad es tanto una bendición como una maldición se remonta a sus días como senador de la Roma Imperial, a su vida entre druidas, a su misión como protector de los reyes de los vampiros Akasha y Enkil. Luego hace un alto para evocar los años en que conoció el amor en los brazos de Pandora y describe su tarea como mentor de Lestat, para detenerse más tarde a describir la caída de Roma, ciudad que abandonaría para refugiarse en Constantinopla, donde conocería a la insaciable Eudoxia. Pero Marius volvió a Italia donde, tras ser testigo de los horrores de la peste negra, disfruto del esplendor del Renacimiento. Allí, ejerciendo de pintor entre mortales, llevó una vida tan peligrosa como interesante : frecuentó a Boticelli, se entregó a Bianca y se relacionó con un misterioso joven llamado Armand. De Roma a Florencia, de Venecia a Dresde, y de allí hasta el castillo inglés de la orden de la Talamasca para alcanzar nuestros días. Una vida errante plagada de escenarios y seres apasionantes, pero también compleja y limitada por su propia condición de eterna. A través del intenso relato de Marius, Anne Rice desvela muchos de los pormenores de la convulsa existencia de los vampiros, enriqueciendo sus legendarias Crónicas Vampíricas con esta nueva entrega. 9- El Santuario: Título original: Blackwood Farm (Vampire/Witches Chronicles) Editorial: Ediciones B (2004) Resumen: Quinn Blackwood, un rico y excéntrico joven convertido en vampiro, pide la ayuda de Lestat para librarse del celoso control a que le somete Goblin, su doppelgänger. Desde que Quinn entró en el reino de los muertos, Goblin, otrora su sombra fiel, se ha convertido en una amenaza para los seres cercanos al atractivo gentleman. Lestat, intrigado, le pide a Quinn que narre la historia de su vida. Éste recuerda su infancia en el seno de una familia muy peculiar y describe sus días en Blackwood Farm, la mansión de altas columnas y extensos jardines rodeada de zonas pantanosas en la que creció y ahora reside. A pesar de su amor por Mona Mayfair, una bella bruja con la que mantiene una apasionada relación, Quinn posee una agitada vida amorosa que, junto a su imperioso deseo de beber sangre, le ha llevado a recorrer el mundo y conocer distintas épocas de la historia. 10- Cántico de Sangre: Título original: Blood Canticle (Vampire/Witches Chronicles) Editorial: Ediciones B (2005) Resumen: Lestat, quien fuera una vez epítome de la maldad, lucha ahora contra su propia condición de vampiro anhelando alcanzar la pureza, a la vez que se enfrenta a fantasmas, leyendas, secretos y el misterio de Taltos, mientras trata de reconducir el destino de su amada, Rowan Mayfair. En Cántico de sangre coinciden varios de los personajes de las legendarias series de Anne Rice: Crónicas Vampíricas y Las Brujas de Mayfair: Mona Mayfair, que, esperando su muerte en Blackwood Farm, es arrastrada al reino de los inmortales; Rowan Mayfair, bruja y neurocirujana, que siente una peligrosa atracción por Lestat; Patsy, una cantante de música country que vuelve para enfrentarse a aquel que la asesinó; y el espíritu de Julien Mayfair, guardián de la familia, determinado a vengarse de Lestat. Espero que le haya gustado Opinion personal:: La autora es increible como escribe, esta serie fue la mas famosa de esta autora. Los vampiros de esta historia son muy poderosos, nada que ver con los de los cuentos clasicos de vampiros. Ademas son historia que tienen un fondo muy triste, que te deja un halo de misterio y angustia. Los 10 libros son excelentes, pero el mejor de todos es el Segundo, adonde cuenta la historia completa del personaje principal de las cronicas vampiricas, Lestat. El primer libro lo deben conocer, se hizo una pelicula que lleva el mismo nombre, donde Tom Cruise trabajo de Lestat. Ademas se hizo una pelicula del tercer libro: La Reina de los Condenados, pero no le llega ni a los talones al libro que lleva el mismo nombre En fin es una de mis series preferidas, pronto les voy hablar sobre las brujas de Maifair, que es las otra cronicas famosas de esta autora Saludos
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Hola chicos aqui les mando el capitulo 4: CAPÍTULO 4 Se desplegaron y comenzaron a dirigirse hacia el norte, con Smith y Steve situados detrás y a la izquierda de Barry, y Joseph y Lara a su derecha. Justo enfrente de ellos había un pequeño grupo de árboles, y Lara percibió el combustible ardiendo y los jirones de humo que atravesaban el follaje a medida que las aspas del helicóptero de los Alfa descendían de velocidad. Atravesaron a paso rápido la zona boscosa, donde la visibilidad disminuía notablemente bajo las ramas de los árboles. El tibio aroma de la tierra y de las agujas de pino estaba prácticamente oculto por el hedor de gasolina incendiada que aumentaba a cada paso. Bajo la escasa luz que se filtraba, Lara vio que más adelante se abría otro claro de hierba bastante alta. —¡Ya lo veo! ¡Ahí delante! Lara sintió que su corazón le daba un vuelco cuando oyó el grito de Barry, y todos comenzaron a correr un instante después, deseosos de reunirse con el compañero que iba en cabeza. Salió del bosquecillo de árboles con Joseph a su derecha. Barry ya estaba al lado del helicóptero estrellado, con Steve y Smith a su espalda. Todavía salía humo del aparato, pero iba disminuyendo. Si se había producido fuego, ya se había apagado. Ella y Joseph alcanzaron al resto del equipo y se quedaron mirando. Nadie dijo absolutamente nada mientras observaban la escena. El largo y ahusado fuselaje del helicóptero estaba intacto, sin un solo arañazo visible. El patín de aterrizaje de babor parecía algo doblado, pero aparte de eso y de la cada vez más débil columna de humo procedente del rotor, no parecía tener ningún problema. Las compuertas estaban abiertas, y la linterna de Smith reveló una cabina y un compartimiento de carga completamente intactos. Por lo que se veía, la mayor parte del equipo de los Bravos todavía estaba en el interior del helicóptero. ¿Dónde demonios están? No tenía el menor sentido. Sólo habían pasado quince minutos desde la última transmisión. Si alguien hubiese resultado herido, se habrían quedado allí esperando, y si habían decidido marcharse, ¿por qué iban a dejar su equipo atrás? Smith le entregó su linterna a Joseph e hizo un gesto con la cabeza en dirección a la cabina. —Compruébala a fondo. Los demás despliéguense en busca de alguna pista: huellas, casquillos, señales de lucha... Si encontras cualquier indicio, avisame inmediatamente. Y permaneced alerta. Lara se demoró unos instantes más mirando el humeante helicóptero y preguntándose qué había ocurrido. Enrico había dicho algo sobre un fallo. De acuerdo, los Bravo se habían posado. ¿Qué había ocurrido después? ¿Qué les había hecho abandonar su mejor oportunidad de ser encontrados y dejar atrás su equipo de emergencia, sus armas más potentes... Lara descubrió con la mirada un par de chalecos antibala tirados en un rincón y meneó la cabeza, asombrada ante esa nueva muestra de acciones al parecer completamente irracionales. Se dio la vuelta para unirse a la búsqueda mientras Joseph entraba en la cabina del piloto. Él parecía tan confundido como ella. Esperó para oír el informe de Joseph mientras éste le devolvía la linterna a Smith, encogiéndose de hombros de forma nerviosa. —No sé qué ha podido ocurrir. El patín doblado sugiere un aterrizaje forzoso, pero excepto el sistema eléctrico, todo lo demás parece encontrarse en perfecto estado. Smith suspiró y luego levantó la voz para que los demás pudiesen oírlo con claridad. —¡Desplegaos en círculo! ¡Separación, tres metros, y aumentadla a medida que vayáis avanzando! Lara caminó hasta colocarse entre Steve y Barry. Todos comenzaron registrar con la mirada el suelo bajo sus pies, mientras aumentaban el perímetro del círculo, uno hacia el este y el otro hacia el noroeste del helicóptero caído. Smith entró en la cabina del piloto mientras la registraba con la linterna, y Joseph se dirigió hacia el oeste. Las hojas secas crujieron ruidosamente bajo sus pies mientras avanzaban, era el único sonido que se oía en el cálido y húmedo aire aparte del distante zumbido del motor del helicóptero del equipo Alfa. Con la punta de sus botas, Lara fue registrando entre la alta hierba, echando a un lado la espesa capa verde que cubría el suelo. En poco rato no habría luz para ver nada. Tendrían que sacar las linternas que los del equipo Bravo habían dejado atrás... Lara se detuvo de repente y se quedó a la escucha. Los suaves pasos de los demás compañeros, el chasquido de las hojas secas al partirse, el distante ronroneo del motor de su helicóptero... y ni un solo sonido más. Ni el canto de un pájaro, ni siquiera el zumbido de los insectos. Absolutamente nada. Estaban en mitad del verano. ¿Dónde estaban los animales, los insectos? El silencio del bosque no era natural. Los únicos sonidos audibles eran los provocados por los humanos. Lara sintió miedo por primera vez desde que se posaron en tierra. Estaba a punto de gritar para avisar a los demás de aquello cuando Joseph gritó desde el otro extremo del claro, a sus espaldas. Su voz resonó tensa y aguda. —¡Eh! ¡Por aquí! Lara se dio la vuelta y comenzó a recorrer al trote la distancia que los separaba, y vio que Steve y Barry hacían lo mismo. Smith todavía estaba en el helicóptero y cuando oyó el grito de Joseph sacó inmediatamente la pistola, que luego mantuvo apuntada hacia arriba, y también comenzó a correr hacia Joseph. Lara distinguió a duras penas la oscura silueta en la penumbra de los últimos momentos del crepúsculo. Estaba en cuclillas cerca de unos árboles situados a unos treinta metros del helicóptero. De repente, se sintió invadida por una sensación de desastre inminente y desenfundó instintivamente su arma al mismo tiempo que aceleraba el ritmo de su carrera. Joseph se puso en pie sosteniendo algo en su mano y lanzó un grito de terror antes de dejarlo caer, con los ojos completamente abiertos por el horror. La mente de Lara se negó por un instante a creer lo que había visto en la mano de Joseph. Una pistola de los MAGNIFICOS, una Beretta... Lara corrió a mayor velocidad aún y se puso a la par de Smith. Y la mano que todavía la empuñaba, arrancada a la altura de la muñeca. Se oyó un gruñido bronco y gutural a la espalda de Joseph, procedente de la oscuridad de los árboles. El sonido de un animal que gruñía... Al que se unió el agudo aullido de otro animal...y de repente varias siluetas oscuras saltaron desde el bosque y se abalanzaron sobre Joseph, derribándolo. —¡Joseph! El grito de Lara retumbó en los oídos de Steve, quien se detuvo inmediatamente y desenfundó su arma. Intentó tener una línea de tiro clara contra las bestias que estaban atacando a Joseph, pero lo que el delgado rayo de luz de la linterna de Smith iluminó era una escena de pesadilla. El cuerpo de Joseph apenas se veía, completamente tapado por tres animales que estaban desgarrándole la carne con grandes mordiscos con unas enormes fauces goteantes de saliva. Tenían el tamaño y la forma de un perro, aproximadamente de un pastor alemán, pero ahí terminaba la similitud, porque parecían no tener pelo, ni siquiera piel. Bajo la luz de la linterna de Smith se distinguían los rojos músculos y los blancos tendones mientras las criaturas destrozaban entre rugidos a Joseph con un frenesí de sangre. Joseph lanzó otro grito, un sonido líquido y gorgoteante, mientras se debatía débilmente en un intento por salir de debajo de sus salvajes atacantes. La sangre salía a borbotones de sus múltiples heridas. Había sido el grito de un hombre agonizante. No había tiempo que perder: Steve apuntó y abrió fuego. Tres proyectiles impactaron contra el costado de uno de los perros, mientras un cuarto disparo pasó por encima de él. La bestia sólo lanzó un agudo gañido antes de derrumbarse, respirando pesadamente. Los otros dos animales continuaron con sus ataques sin hacer el menor caso de los disparos. Steve observó con horror cómo una de aquellas bestias infernales se lanzaba directamente a la garganta de Joseph y se la arrancaba de cuajo, dejando a la vista la palpitante carne llena de sangre y el hueso blanquecino. Todos los MAGNIFICOS abrieron fuego al mismo tiempo y lanzaron una lluvia de proyectiles explosivos contra los asesinos de Joseph. El aire se llenó de surtidores de sangre roja, pero las bestias siguieron intentando arrancarle trozos de carne al todavía tembloroso cadáver mientras las balas acribillaban sus extraños cuerpos. Finalmente, cayeron lanzando una serie de gruñidos broncos y aullidos lastimeros... y no volvieron a levantarse de nuevo. —¡Alto el fuego! Steve apartó el dedo del gatillo, pero continuó apuntando con su pistola a las caídas criaturas, decidido a acribillar a la primera de ellas que levantara una sola pata. Dos de ellas continuaban respirando mientras gruñían suavemente entre respiraciones entrecortadas. La tercera estaba tumbada sin vida al lado del cuerpo destrozado de Joseph. ¡Deberían estar muertas! ¡Deberían haber caído con los primeros disparos! ¿Qué son? Smith dio un único paso hacia la escena de la matanza... El cálido aire alrededor de ellos se llenó con el eco de broncos aullidos y de los sonidos de furia depredadora que resonaron mientras se acercaban al equipo de los MAGNIFICOS procedentes de todas direcciones. —¡Al helicóptero, ahora mismo! —gritó Smith. Steve empezó a correr, con Barry y Lara por delante de él, con Smith protegiendo la retaguardia. Los cuatro atravesaron a la carrera el bosque a oscuras, y las invisibles ramas les golpearon el rostro y los brazos mientras los aullidos aumentaban de volumen y de ritmo. Smith se giró y disparó a ciegas hacia los árboles que habían dejado atrás, mientras los demás corrían tropezando hacia el helicóptero que los esperaba, y cuyas aspas ya estaban comenzando a girar. Steve sintió que el alivio lo embargaba. Seguro que Brad había oído los disparos. Todavía tenían una oportunidad... Steve percibió con mayor claridad el ruido de las criaturas que los perseguían, el roce seco de unos cuerpos musculosos que arrastraban las hojas y apenas se preocupaban por esquivar los árboles. También distinguió el rostro pálido y con los ojos abiertos de par en par de Brad a través del cristal frontal de la cabina del helicóptero. La luz verde del panel de mando iluminaba con un resplandor enfermizo su cara desencajada por el miedo. Estaba gritando algo, pero el rugido de los motores impedía oír su voz, y el viento de las aspas había convertido el claro del bosque en un ondulante mar de hierba. Diez metros más. Ya casi estamos... De repente, el motor del helicóptero aceleró y el aparato saltó al aire, elevándose precipitadamente. Steve pudo distinguir un último atisbo del rostro de Brad; la única emoción que reflejaba era terror en su estado puro, el pánico incontrolable que lo dominaba mientras pulsaba botones y tiraba desesperadamente de la palanca de mando. —¡No! ¡No te vayas! —gritó Steve, pero los patines del helicóptero ya estaban fuera de su alcance. El aparato se lanzó hacia adelante y hacia arriba, alejándose de ellos a través de la oscuridad. Iban a morir. ¡Maldito seas, Vickers! Smith se giró y disparó de nuevo, y su esfuerzo se vio recompensado por el aullido lastimero lanzado por uno de sus perseguidores. Había al menos otros cuatro detrás de ellos y se acercaban rápidamente. —¡Continuen! —gritó mientras intentaba apuntar al mismo tiempo que ellos corrían tropezando. Los penetrantes aullidos de los perros mutantes los hacían correr cada vez más deprisa. El sonido del helicóptero se desvanecía a lo lejos. El cobarde de Vickers se lo llevaba y huía a costa del resto del equipo. Smith disparó de nuevo. El proyectil pasó muy lejos de su objetivo, y otra silueta sombría se unió a la manada que los perseguía. Los perros eran increíblemente veloces. No tenían ninguna oportunidad de escapar, a menos que... ¡La mansión! —¡Girad a la derecha, a la una en punto! —aulló Smith con la esperanza de que su sentido de la orientación permaneciera intacto. No podrían dejar atrás a sus perseguidores, pero quizá pudieran mantenerlos alejados el tiempo suficiente para ponerse a cubierto. Se dio media vuelta y disparó el último cartucho del cargador. —¡Vacío! Sacó el cargador vacío y manoteó en busca de uno nuevo en su cinturón mientras Barry y Steve se encargaban de cubrirlo, disparando por cada uno de sus lados contra la jauría que se aproximaba. Smith metió un cargador lleno con una palmada, al tiempo que llegaban al borde del claro lleno de matojos y se metían de nuevo en otro grupo de árboles. Trastabillaron y esquivaron los árboles mientras tropezaban debido al terreno desigual, y los perros asesinos se acercaban cada vez más. Los pulmones le dolían por el ansia de oxígeno, y Smith sintió que podía oler el hedor de la fétida carne descompuesta de las bestias a medida que acortaban las distancias, y de algún modo encontró fuerzas para correr más deprisa. Ya deberíamos estar allí. Tenemos que estar cerca... Steve fue el primero en verla a través de las sombras de los árboles: una enorme monstruosidad iluminada por la luz de la luna que acababa de salir. —¡Allí! ¡Corran hacia esa casa! Por su aspecto exterior parecía abandonada. Las desgastadas maderas y piedras de la gigantesca mansión parecían estar a punto de desmoronarse. No se distinguían las dimensiones reales de la casa, oculta por las sombras de los setos que habían crecido demasiado y que la aislaban del bosque que la rodeaba. Un enorme porche frontal con unas puertas dobles era su única oportunidad de escapar. Smith oyó el sonido de unas mandíbulas chasqueantes a su espalda, y se giró de un brinco para disparar intuitivamente al origen de aquel ruido mientras corría hacia la parte delantera de la mansión. Percibió un aullido gorgoteante y a continuación la criatura se desplomó al suelo. Los aullidos de sus compañeros aumentaron de intensidad, en un frenesí provocado por la emoción de la caza. Lara fue la primera en llegar a la puerta, y se abalanzó con el hombro por delante contra la pesada madera mientras agarraba uno de los pomos con la mano. Sorprendentemente, se abrió de par en par, y una brillante luz iluminó los peldaños de piedra que llevaban al porche. Se dio la vuelta y comenzó a disparar para cubrir a los tres hombres boqueantes por falta de aliento que se dirigían hacia la puerta. Se lanzaron hacia la puerta de la mansión, y Lara fue la última en entrar. Barry empujó con su considerable peso la puerta y la mantuvo cerrada frente a los aullidos que estaban a pocos metros. Se desplomó contra ella, con la cara roja y sudorosa, mientras Steve manoteaba el cerrojo del pasador y finalmente lograba hacerla correr para cerrar por completo la puerta. Lo habían conseguido. Los perros aullaron en el exterior y se dedicaron inútilmente a arañar la pesada puerta de hoja doble. Smith inhaló una profunda bocanada del fresco y tranquilo aire que llenaba la habitación y luego lo soltó rápidamente. Como él ya sabía, la mansión Spencer no estaba abandonada en absoluto, y ahora que estaban allí, todos sus cuidadosos planes se habían ido al traste. Smith maldijo en silencio a Brad Vickers de nuevo y se preguntó si estaban más a salvo en el interior que en el exterior... Continuara… Saludos
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Hola amigos, aqui les mando el capitulo 26: CAPITULO XVI: LA TERCERA PRUEBA! Lara vio que la puerta se cerro detrás de ella, le dio un toque de nerviosidad, pero tenia que recuperar si o si el tercer amuleto. Siguió caminando sigilosamente por el estrello pasillo, hasta que llego hasta una entrada que daba a una profundo lago hecho de piedra. Lara entra hasta llegar a dicho lago Debajo hay dos ruedas giratorias, cada una con tres cuchillas. Lara calcula el tiempo de las terribles cuchillas y se larga desde la repisa entre las cuchillas. Lara mira rapidamente y ve que hay un agujero en el fondo de la pileta y nada por debajo hasta la siguiente cuchilla. por el agujero del centro en el fondo y sigue el túnel hasta una sala con cuatro aberturas cuadradas y una cuchilla giratoria. Lara decide nadar dentro de la abertura de la izquierda para coger aire. Ve que hay una palanca cerca del agujero adonde tomo aire y se acreca y con todas sus fuerzas presiona la palanca que abre una puerta dentro de la abertura más a la derecha de las cuatro. Lara se apura, y rapidamente busca que puerta se habia abierto, se dirige a ella, pasandopor un poco a la cuchilla que cuidaba los cuatros agujero, antes de que el aire se le terminara Una vez que nuestra heroína se adentra dentro de la abertura de la derecha, nada hacia la superficie para tomar aire. Abajo en cada lado hay una rueda de cuchilla una repisa y otra cuchilla. La rueda mas lejana empieza a rodar cuando se aproxima Lara nadando. Lara esquiva con éxito la cuchilla y continua tras la segunda cuchilla hasta encontrar una estancia con una palanca. Lara recupera un poco de aire y presiona la palanca Y presiente que la puerta, estaba en el otro brazo de la caverna, que estaba siendo custodiada por las otras dos cuchillas. Lara se sumerge rapidamente y esquiva nuevamente las dos cuchillas que antes habia pasado, toma aire en el agujeto que hay en el techo y pasa las otras dos cuchillas con éxito. Sigue nadando y llega a un pasillo, adonde sigue camino. El pasillo era de color totalmente azul, y de una belleza increíble. Lara sigue su camino lo mas rapido posible, pero siente un ruido que proviene de atrás, se gira rapidamente y ve que viene un chorro gigantesco de agua, a una velocidad impresionante. Lara sale corriendo con todo y ve que adelante hay una agujero con filosos pinchos. Lara salta a tiempo, antes de que el chorro gigante de agua lo tiraba al pozo enorme. Lara se levanta con dificultad después de semejante corrida, pero decide seguir. Ve que el pasillo gira a la izquierda, hasta que llega a una enorme habitación, hermosa decorada, Ve que hay una piscina, muy profunda, en al cual no se veia el fondo y habia una puerta que necesitaba una llave para poder seguir. Lara ya se imaginaba que la llave estaria en el fondo de la piscina. Por lo tanto toma aire y se tira de cabeza a la misma. Empezo nadar rapidamente hacia al fondo, tendria que apurarse, sino seria su fin. Lara llega al fondo y ve la llave que estaba en un pedestal, pero habia una cuchilla que cortaba la entrada, Lara calcula el tiempo, esquiva la cuchilla agarra la llave, pasa de nuevo la cuchilla y sube rapidamente. Ya no daba mas, pero llega con el ultimo suspiro y toma una bocanada de aire, como si naciera de nuevo, sale la pileta toma unos minutos de descanso, por el semejante esfuerzo, pero feliz de haber conseguido la llave Zip:-Estas bien Lara, te veo muy agitada Lara:-No te preocupes, estoy media cansada, por nadar mucho, pero estoy bien Zip. Ya debo estar cerca del amuleto. Dice Lara Zip: Si, tenes razon, debes de estar muy cerca. Lara corta comunicación y se acerca a la enorme puerta. Pone la llave la gira. La puerta se abre automáticamente y Lara sigue caminando por el pasillo, todo parece muy tranquilo hasta que ve que se va acercando a varios pozos, con pinchos afilados, pero en cada pozo, sale un chorro de agua con una presion impresionante: Eran unos 5 pozos, Lara calcula el tiempo, para pasar el pozo y asi pasa los 5 pozo sin problema Luego nuestra arqueologa sigue su camino hasta que llega a ua habitación enorme, adonde habia una piscina enorme, y desde el fondo salia un capor increíble, era agua a una altisima temperatura. En el medio de la piscina habia varios pilares, que tenia un agujero en el medio. Lara se habia dado cuenta, que si caia en esa agua, se quemaría vivo como un pollo asado. Y los agujeros en los 5 pilares no era buena señal. Lara tenia que pasar si o si. Salta hacia el primer pilar, pero siente un temblor, del agujero, sale un chorro de agua a 100 grados, Lara se tira rapidamente y se agarra del borde. Algunas gotas le pegan, y quemaban como brasas. Lara:-AYYYYY, me tengo que apurar o moriré. Lara ve que el agua del chorro se empieza a acerca a los bordes. Se levanta de golpe y salta la siguiente pilar. Del mismo sale otro geiser de agua, pero Lara se apura y así salta todos los pilares y llega a otro extremo de la piscina sana y salva. Ve que que el pasillo sigue, Lara se sacude el polvo y sigue camino por el pasillo, hasta que llega a una habitación adonde esta el pedestal con el bendito amuleto de agua, que era de un color azul intenso realmente hermoso. Lara ve que al lado del pedestal, hay dos estatuas de dos monstruos. Lara se acerca y las Estatuas reviven. Las mismas miran a Lara con enojo. Nuestra arqueóloga saca sus armas y empieza a dispara. Uno de los monstruos le tira un chorro de agua a 100 grados, que Lara esquiva de milagro, quemandole un poco el brazo. Lara se enoja y empieza a acribillar a tiros a la estatua, que cae destruido en mil pedazos. La otra estatua empieza a disparar chorros de agua caliente que Lara esquiva con salto y da cuenta de la otra estatua que explota en mil pedazos. Lara guarda sus armas y agarra el amuleto de agua. Detrás del pedestal se abre una puerta, adonde hay una plataforma que se desliza. Lara se tira y resbala por un tiempo hasta que llega a la habitación principal. Lara pone el tercer amuleto y se dirige a la última prueba, la prueba del elemento Tierra. Lara entra y la puerta se cierra detrás… Continuara… Saludos
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Chicos ahi va el capitulo 3: CAPÍTULO 3 Lara se giró hacia la puerta de entrada del silencioso y poco iluminado vestuario de los MAGNIFICOS, con dos abultadas bolsas de lona colgando de los brazos. Las dejó un momento en el suelo para recogerse el pelo y meterlo en una boina negra que se puso. La verdad es que hacía demasiado calor para ponérsela, pero era su gorro de la suerte. Echó un vistazo a su reloj antes de levantar las bolsas, satisfecha de haber empacado todo en menos de tres minutos. Había recorrido los armarios de todos los miembros del equipo Alfa recogiendo los cinturones de servicio, los guantes sin dedos, los chalecos de Kevlar y las pequeñas mochilas de combate. Advirtió que los armarios reflejaban la personalidad de su propietario. El de Barry estaba cubierto con fotografías de su familia, además de otra procedente de una revista de armas en la que se veía una de las escasas Luger que todavía existían, puesta sobre un tapete de terciopelo rojo. Steve tenía fotografías de sus compañeros de las fuerzas aéreas, y las estanterías de su armario eran el típico caos juvenil: camisetas arrugadas, papeles sueltos e incluso un yoyó de los que brillan en la oscuridad, pero con la cuerda rota. Brad Vickers tenía un montón de libros de auto ayuda para superar los problemas de carácter, y Joseph, un calendario de los hermanos Marx. Sólo el armario de Smith carecía de cualquier clase de detalle personal. En cierto modo, aquello no la sorprendió en absoluto. El capitán le parecía demasiado tenso con respecto a su comportamiento como para darle mucho valor sentimental a cualquier objeto. Su propio armario era una mezcolanza de novelas baratas de segunda mano de crímenes verdaderos, junto con un cepillo de dientes, hilo dental y pastillas refrescantes del aliento de menta, además de tres gorros. En la puerta del armario tenía puesto un pequeño espejo y una vieja fotografía arrugada en la que aparecían ella y su padre. La habían hecho cuando era pequeña, un día que había ido con su padre a la playa en pleno verano. Lara se acordo de esos hermosos dias que estaba con su padre en Wimbledon, en la cual pertenecia a una de las mejores flias,la familia Croft. Era muy felices junto con su madre, pero su padre habia fallecido igual que su madre, en aquel terrible accidente, cuando ella era una niña de solo 9 años y sobrevivió después milagrosamente. Pensaba que había recuperado la felicidad al lado de Von Croy, pero ocurrio esa desgracias solo 2 años atrás y solo quedaba Winston, el mayordomo de la familia y sus amigos inseparables .Trato de olvidar momentáneamente y siguió con sus cosas. Mientras recogía su equipo decidió que reorganizaría su armario en cuanto tuviera un poco de tiempo libre. Cualquiera que echara un vistazo a su interior pensaría que era alguna clase de fanática del cuidado de los dientes. Lara se agachó ligeramente para cerrar la puerta con llave mientras sostenía las dos bolsas sobre una rodilla. Había logrado cerrarla cuando oyó un carraspeo deliberado detrás de ella. Sorprendida, Lara dejó caer las bolsas y se dio media vuelta buscando con la mirada la persona que había carraspeado, mientras su mente revisaba instintivamente la situación. La puerta de entrada al vestuario estaba cerrada con llave cuando ella llegó. La pequeña habitación tenía tres hileras de armarios y estaba a oscuras y en silencio hasta que ella entró. Había otra puerta al otro lado de la estancia, pero nadie había entrado desde que ella estaba allí... lo que significa que ya había alguien dentro cuando yo llegué, oculto justo en la sombra tras la última hilera de bancos. ¿Un poli echándose una siestecita? Era poco probable. El comedor del departamento disponía de un par de camastros en su parte trasera, y eran mucho más cómodos que la estrecha superficie de un banco de metal sobre el frío cemento. Quizás es alguien que esta pasando un «buen rato» con una de esas revistas — pensó con un gruñido su mente—. Bueno, ¿y qué importa? Tienes poco tiempo. ¡Mueve el trasero! Muy bien. Lara recogió las bolsas y se dio la vuelta para marcharse. —La señorita Croft, ¿verdad? —dijo una voz en tono bajo. Una sombra se separó de la parte trasera de la habitación y avanzó un paso. Era un hombre alto con una voz melodiosa. Tenía unos cuarenta y pocos años, su pelo era oscuro y su complexión delgada. Sus ojos tenían una mirada intensa. Iba vestido con una gabardina, a pesar del calor, de buena calidad. Lara se preparó para actuar con rapidez si era necesario. No había reconocido al extraño. —Sí, así es —asintió precavida. El hombre avanzó hacia ella, y una sonrisa iluminó su rostro. —Tengo algo para usted —dijo con voz suave y tranquilizadora. Lara entrecerró los ojos y adoptó inmediatamente una postura defensiva, apoyando el peso de su cuerpo en la punta de los pies. —Quieto, capullo. No sé quién puñetas te crees que eres o lo que te crees que yo quiero, pero estamos en una comisaría de policía... Dejó lentamente de hablar mientras el extraño meneaba la cabeza y sonreía aun más, al mismo tiempo que sus ojos oscuros chispeaban divertidos. —Se equivoca con respecto a mis intenciones, señorita Croft. Por favor, disculpe mis modales. Me llamo Trent y soy... un amigo de los MAGNIFICOS. Lara se fijó atentamente en la postura del individuo y se relajó un poco. Lo miró fijamente a los ojos por si detectaba el menor indicio de movimiento. No es que se sintiera amenazada por él, no exactamente... Pero ¿cómo sabía mi nombre? —¿Qué quiere? Trent ensanchó aún más su sonrisa. —Ah, vaya, directa al grano. Pero claro, anda bastante corta de tiempo... Metió la mano lentamente en su gabardina y sacó lo que parecía ser un teléfono móvil. —Aunque la verdad es que lo importante no es lo que yo quiero, sino lo que yo creo que debería tener. Lara miró breve y rápidamente al objeto que el extraño individuo sostenía en la mano y frunció el entrecejo. —¿Eso? —le preguntó. —Sí. He reunido unos cuantos documentos que serán muy interesantes para usted. Yo diría que muy interesantes. Le acercó la mano que sostenía el artefacto mientras hablaba. Ella extendió la mano con sigilo y, al hacerlo, se dio cuenta de que en realidad era un lector de minidiscos, un ordenador de bolsillo muy caro y sofisticado. Trent disponía de una buena financiación, quienquiera que fuese. Él negó con la cabeza. —Eso no es importante, al menos, no en este momento, aunque sí puedo decirle que hay mucha gente importante observando con detenimiento Winsburg City en este preciso instante. —¿Ah, sí? ¿Y esa gente, también son «amigos» de los MAGNIFICOS, señor Trent? Trent lanzó una pequeña risa en voz baja. —Tantas preguntas y tan poco tiempo. Lea los informes. Y, si yo fuera usted, no le mencionaría a nadie esta pequeña conversación. La verdad es que podría tener consecuencias bastante graves. Se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta trasera de la habitación, pero se giró hacia Lara cuando agarró el pomo. Los rasgos del curtido rostro de Trent perdieron todo resto de humor, y su mirada se volvió más intensa y penetrante. —Sólo una cosa más, señorita Croft, y esto es algo vital. No se lo tome a la ligera: no puede fiarse de todo el mundo, y no todos son lo que aparentan ser... ni siquiera las personas que conoce. Si quiere permanecer con vida, haría bien en recordarlo. Trent abrió la puerta y salió sin volver a hablar, y así, tan tranquilamente, se marchó y desapareció sin más. Lara se quedó mirando la puerta abierta, y su mente divagó en mil direcciones a la vez. Se sentía la protagonista de una de aquellas viejas películas melodramáticas de espías que acaba de encontrarse con un misterioso extraño. Era de risa, y sin embargo... y sin embargo acaba de entregarte un aparato que cuesta varios miles de dólares sin vacilar ni un instante y encima te ha dicho que vigiles tu espalda. ¿Crees que este tipo está de broma? No sabía qué pensar, y tampoco tenía tiempo para pararse a pensar. A esas alturas, era bastante probable que el equipo estuviese reunido y esperándola mientras se preguntaban dónde demonios estaría. Lara se colgó al hombro las pesadas bolsas y salió corriendo por la otra puerta. Ya habían cargado y asegurado las armas y Smith estaba comenzando a impacientarse. Aunque sus ojos estaban ocultos por las oscuras gafas de sol de aviador, Steve se dio cuenta por su postura y por la forma en que el capitán mantenía la cabeza inclinada hacia la puerta de salida del edificio. El helicóptero estaba preparado y en marcha, con las palas de los rotores azotando el húmedo y tibio aire de la tarde y lanzándolo en oleadas hacia el estrecho compartimiento donde se encontraban. La puerta estaba abierta, por lo que el sonido del motor ahogaba cualquier intento de mantener una conversación. No quedaba otra cosa que hacer más que esperar. Vamos, Lara. No nos retrases mas... En el mismo momento en que Steve dirigía sus pensamientos hacia Lara, ésta apareció en la puerta y comenzó a recorrer a la carrera los metros que la separaban del helicóptero. Estaba claro que llevaba todo el equipo de los Alfa en las bolsas y un gesto de disculpa en el rostro. Smith se bajó de un salto para ayudarla y agarró una de las bolsas mientras ella subía a bordo. Smith subió inmediatamente detrás de la joven y cerró las dobles puertas del helicóptero. El rugido de la turbina del motor quedó reducido inmediatamente a un apagado zumbido. —¿Algún problema, Lara? La voz de Smith no parecía mostrar enfado, pero el tono era lo bastante seco como para sugerir que tampoco estaba muy satisfecho. Lara negó con la cabeza. —Una de las cerraduras estaba atascada. Las he pasado canutas para que funcionara la llave de una vez. El capitán se quedó mirando fijamente a Lara. Era evidente que estaba decidiendo si iba a hacerle pasar un mal rato o no, pero finalmente se encogió de hombros. —Llamaré a los de mantenimiento cuando regresemos. Reparte el equipo. Recogió unos auriculares y se los puso mientras se sentaba al lado de Brad. Lara comenzó a repartir los chalecos antibalas al mismo tiempo que el helicóptero se elevaba, lentamente al principio. El edificio de la comisaría de Winsburg se quedó abajo y atrás cuando Brad colocó al aparato para volar en dirección noroeste. Steve se sentó en cuclillas al lado de Lara cuando terminó de colocarse el chaleco y la ayudó a distribuir los guantes y los cinturones mientras sobrevolaban la ciudad en dirección a los montes Arklay. Las concurridas calles del centro de la ciudad dieron paso a la tranquilidad del extrarradio urbano, con avenidas más amplias y casas apacibles situadas en mitad de rectángulos de hierba y rodeadas de vallas blancas. La luz del atardecer bañaba aquella comunidad creciente pero aislada y difuminaba los bordes de aquel cuadro bucólico dándole un aire onírico e irreal. Los minutos pasaron en silencio mientras los miembros del grupo Alfa se terminaban de equipar y se preparaban mentalmente, cada uno de ellos perdido en sus propios pensamientos. Con un poco de suerte, el helicóptero del equipo Bravo sólo habría sufrido una ligera avería mecánica. Con seguridad Forest habría posado el aparato en uno de los numerosos claros que salpicaban el bosque, y probablemente estaría de grasa hasta los codos mientras maldecía en voz alta e intentaba arreglar el motor y esperaba que aparecieran los del equipo Alfa. Marini no comenzaría la búsqueda si el aparato no estaba en funcionamiento. La alternativa a aquello... Steve frunció el entrecejo en un gesto de disgusto. No quería considerar ninguna de las otras alternativas. Ya había visto con anterioridad las consecuencias de un helicóptero estrellado a toda velocidad cuando todavía era miembro de la fuerza aérea. Un error del piloto había provocado la caída a plomo de un Bell Huey que transportaba a once hombres y mujeres en una misión de entrenamiento. Para cuando llegó el equipo de rescate, sólo quedaban huesos rotos y medio carbonizados en mitad de los restos chamuscados del aparato. El pegajoso y dulzón hedor de la carne quemada se entremezclaban con la peste del combustible ardiendo. Incluso la superficie del suelo había ardido, y esa imagen lo había perseguido en sueños durante los meses siguientes: el suelo en llamas, el fuego químico que devoraba la mismísima tierra bajo sus pies... Se produjo un pequeño salto al cambiar de altura cuando Brad ajustó el grado de inclinación del rotor, y aquello lo hizo regresar de sus desagradables recuerdos. Los abruptos límites exteriores del bosque de Winsburg pasaron velozmente bajo ellos, y los indicadores de color naranja de las barricadas de la policía destacaban frente al apagado color verde de los árboles. El atardecer llegaba a su fin, y el bosque empezaba a llenarse de sombras. —Tiempo estimado de llegada... tres minutos —anunció Brad. Steve miró alrededor, a sus compañeros, y advirtió sus expresiones ceñudas y silenciosas. Joseph se había atado un pañuelo alrededor de la cabeza y estaba concentrado en volverse a atar las botas. Barry pasaba un trapo por encima de su arma preferida, un revólver Colt Python, mientras miraba fijamente por la ventana del helicóptero. Se giró para mirar a Lara y se sorprendió al ver que era ella la que lo estaba mirando fijamente y con expresión pensativa. Estaba sentada en el mismo banco que él, y le sonrió por un instante, casi de forma nerviosa cuando vio que él la había pillado observándolo. Se desabrochó repentinamente el arnés de seguridad y se sentó a su lado. Él pudo oler el ligero aroma de su piel, y el limpio olor a jabón. —Steve... lo que has estado diciendo acerca de unos factores externos en este caso... Hablaba en voz tan baja que él tuvo que inclinarse sobre ella para poder oírla por encima del zumbido del motor. Lara lanzó una rápida mirada alrededor, como si quisiera asegurarse de que ninguno de los otros escuchaba su conversación, y luego se giró de nuevo hacia él, con una mirada cuidadosamente neutral. —Creo que tenías razón —continuó diciendo en voz baja—, y comienzo a creer que no es buena idea hablar sobre ello en voz alta. Steve sintió que la garganta se le resecaba repentinamente. —¿Ha ocurrido algo? Lara negó con la cabeza, y sus bellos rasgos no revelaron emoción alguna. —No, sólo que he estado pensando que sería mejor que tuvieses cuidado con lo que dices. Puede que no todos los que te escuchan estén en nuestro mismo bando... Steve la miró ceñudo. No estaba muy seguro de lo que ella quería decir exactamente. —Las únicas personas con las que he hablado son las del equipo... La mirada de ella continuó mostrándose imperturbable, y él se dio cuenta de repente de lo que la joven estaba intentando decirle. ¡Jesús, y yo que pensaba que estaba un poco paranoico! —Lara, conozco a esta gente, y aunque no los conociera, los de la central de MAGNIFICOS tienen perfiles psicológicos de todos y cada uno de los miembros, además de informes sobre su vida personal y su historial particular. No existe modo alguno de que eso ocurriera. Ella dejó escapar un profundo suspiro. —Mira, olvida lo que te he dicho. Tú sólo... sólo ten cuidado, ¿de acuerdo? Eso es todo. —¡Muy bien, gente! Espabilad. Estamos llegando al sector veintidós, así que podrían estar en cualquier parte. Lara lanzó una última mirada de advertencia a Steve después de la interrupción de Smith antes de levantarse y colocarse al lado de una de las ventanas. Steve la imitó, mientras Joseph y Barry se situaban en el otro costado del helicóptero para comenzar la búsqueda visual desde el otro lado. Steve se dedicó a escrutar el terreno que corría por debajo de ellos, cada vez más oscuro en la sombría luz del atardecer, a través de la pequeña ventana de forma automática, mientras su mente funcionaba a toda velocidad sopesando lo que le había dicho Lara. En teoría, debería estar agradecido de no ser el único que sospechaba algún tipo de encubrimiento, pero ¿por qué no se lo había dicho antes? Además, eso de advertirle sobre sus propios compañeros de MAGNIFICOS, la verdad... Sabe algo. Debía saber algo nuevo; ésa era la única explicación razonable y con sentido. Decidió que hablaría de nuevo con ella en cuanto hubieran recogido a los miembros del equipo Bravo. Intentaría convencerla de que lo mejor sería hablar con Smith. Si los dos insistían, al capitán no le quedaría más remedio que ceder finalmente. Se quedó mirando al aparentemente interminable mar de árboles que el helicóptero sobrevolaba a baja altura y se obligó a concentrarse en la búsqueda. La mansión Spencer tenía que estar bastante cerca, aunque no podía distinguirla en la creciente oscuridad reinante. Las ideas acerca de Billy, de Psycho System y de las extrañas advertencias de Lara hacía un momento comenzaron a dar vueltas en su cabeza, aprovechando su cansancio en un intento por romperle la concentración, pero él se resistió. Aún estaba preocupado por los miembros del equipo Bravo, aunque a medida que pasaban por encima de más y más árboles se iba convenciendo de que no estaban realmente metidos en problemas. Probablemente no sería nada grave más allá de un cable fundido. Forest había apagado todos los sistemas para efectuar una reparación... Fue justo entonces cuando lo vio, a poco menos de dos kilómetros, en el mismo instante en que Lara señalaba hacia el lugar y abría la boca. Entonces su preocupación se convirtió en un temor indefinible. —¡Steve, mira! Una espesa columna de humo negro atravesaba los últimos rayos de sol del día y manchaba el cielo como un anuncio de muerte. Oh, no... Barry apretó la mandíbula mientras observaba la columna de humo que se elevaba por encima de los árboles, y se sintió enfermo. —¡Capitán, a las dos en punto!—exclamó Steve, y el aparato comenzó a virar inmediatamente en dirección a la negra mancha en el cielo que sólo podía significar una cosa: el helicóptero de los Bravo se había estrellado. Smith regresó al compartimiento de carga, con las gafas de sol todavía puestas. Miró por la ventana y habló en voz baja, con tono tranquilo. —No supongamos lo peor. Existe la posibilidad de que se declarase un fuego después de que aterrizaran o de que encendieran el fuego a propósito, para hacer una señal que indicase dónde se encontraban exactamente. Barry deseó que pudieran creerle, pero incluso Smith sabía la verdad. Si el helicóptero había aterrizado por un fallo en los sistemas, era poco probable que se hubiese iniciado un incendio, y si los del equipo Bravo hubiesen querido hacer una señal, hubiesen utilizado las bengalas luminosas. Además, la madera no provoca ese tipo de humo... —Pero sea lo que fuere que haya pasado, no lo sabremos hasta que lleguemos allí. Y ahora, si me prestáis atención, por favor... Barry se separó de la ventana y vio que los demás hacían lo mismo. Steve, Joseph y Lara tenían la misma mirada, la misma que supuso tendría él: estaban conmocionados. Era cierto que los miembros de los MAGNIFICOS a veces resultaban heridos durante las misiones. Al fin y al cabo, era parte del trabajo, pero los accidentes como aquél... La única señal de inquietud de Smith era su boca: la tenía tan apretada que formaba una línea recta en su tez morena. —Muy bien. Escuchadme con atención. Tenemos a nuestra gente ahí abajo, en un ambiente probablemente hostil. Os quiero a todos armados, y quiero un despliegue organizado, la dispersión habitual en cuanto nos posemos. Barry, tú irás en cabeza. Barry asintió y recuperó la compostura. Smith tenía razón. No era el momento de dejarse llevar por los sentimientos. —Brad va a dejarnos lo más cerca posible del lugar indicado, en lo que parece ser un pequeño claro a unos cincuenta metros aproximadamente al sur del accidente. Los pilotos dividen el cielo utilizando la esfera del reloj para hacer referencia a su situación. Así, tomando como punto central el piloto, justo delante serían «las doce», noventa grados a la derecha serían «las tres», noventa grados a la izquierda serían «las nueve», y justo a la espalda serían «las seis» últimas coordenadas. Permanecerá en el helicóptero y lo mantendrá en marcha por si surgen problemas. ¿Alguna pregunta? Nadie dijo nada, y Smith asintió. —Bien. Barry, entréganos la artillería. Dejaremos el resto del equipo a bordo y regresaremos a buscarlo si es necesario. El capitán entró de nuevo en la cabina del piloto para hablar con Brad, mientras Lara, Joseph y Steve se giraban hacia Barry. Este último era el especialista en armas, de modo que comprobaba a fondo el armamento de cada uno de los miembros del equipo de los MAGNIFICOS y lo mantenía en perfectas condiciones. Barry se acercó al pequeño armario colgado de una de las paredes del compartimiento de carga del helicóptero y abrió la tapa, dejando a la vista seis pistolas Beretta de 9 mm colgados de una pequeña barra metálica, completamente limpios y con el punto de mira revisado el día anterior. Cada una de las armas poseía un cargador con una capacidad de quince balas semiblindadas y de punta hueca. Eran buenas armas, pero Barry prefería su Colt Python, cuyos proyectiles tenían una potencia de impacto superior. Distribuyó rápidamente las armas y entregó tres cargadores a cada uno de ellos. —Espero que no las necesitemos —dijo Joseph mientras se guardaba uno de los cargadores. Barry asintió para mostrar que estaba de acuerdo con él. Pertenecía a la Asociación Nacional del Rifle, pero eso no significaba que fuese un idiota dispuesto a apretar el gatillo a la menor oportunidad. Simplemente le gustaban las armas de fuego. Smith se colocó a su lado de nuevo, y los cinco se colocaron al lado de las compuertas del helicóptero, a la espera de que Brad se posara en el suelo. Las palas del rotor del helicóptero removieron la negra columna de humo que ascendía mientras se acercaban, lo que creó una especie de neblina negra que se fundió con las oscuras sombras del crepúsculo. Aquello imposibilitó por completo cualquier ocasión de divisar desde el aire al aparato estrellado. Brad sobrevoló durante unos instantes aquel punto y luego se dirigió a una pequeña zona herbosa, donde posó el helicóptero. La hierba alta se agitó con fuerza azotada por el viento provocado por las palas del rotor. Barry ya tenía la mano puesta en el tirador de la compuerta antes incluso de que los patines del aparato tocaran el suelo, listo para saltar a tierra. Una cálida mano se posó repentinamente sobre su hombro. Barry se giró y vio a Steve mirándolo con intensidad. —Estamos justo detrás de ti —le dijo Steve, y Barry se limitó a asentir. No estaba preocupado por sí mismo, no con los miembros del equipo Alfa apoyándolo. Lo único que le inquietaba era la situación del equipo Bravo. Enrico Marini era un buen amigo suyo. La esposa de Marini había cuidado de sus hijas más veces de las que Barry se podía acordar, y también era muy amiga de Kathy. La sola idea de que hubiera muerto debido a un estúpido fallo mecánico... Aguanta, compañero ya llegamos... Barry tiró del abridor de la compuerta con una mano mientras con la otra empuñaba su Colt Python, y saltó al oscuro y húmedo crepúsculo del bosque de Winsburg, preparado para cualquier cosa. Continuara... Saludos
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Hola chicos aqui les mando el capitulo 2 CAPÍTULO 2 Lara se quedó muy aliviada cuando oyó la voz de Smith mientras se acercaba al trote a la puerta abierta de la oficina de los MAGNIFICOS. Había visto uno de los helicópteros del equipo despegar desde el helipuerto justo cuando llegaba, y estaba convencida de que se habían marchado sin ella. Los miembros de los MAGNIFICOS eran bastante informales en algunos aspectos, pero no había sitio para los que no lograban mantener el ritmo, y ella deseaba más que nada permanecer en aquella misión. —La policía de Winsburg City ya ha establecido un perímetro de búsqueda que incluye los sectores uno, cuatro, siete y nueve. Nosotros vamos a ocuparnos de las zonas centrales, y el equipo Bravo se colocará aquí...Al menos no llegaba demasiado tarde. Smith siempre comenzaba las reuniones del mismo modo: una puesta al día de la información, la exposición de teorías y luego seguían las preguntas y respuestas. Lara inspiró profundamente y entró en la oficina. Smith estaba señalando un punto del mapa pegado en la pared frontal de la estancia, que estaba cubierto de pequeños alfileres de colores que indicaban la localización exacta donde se habían descubierto los cadáveres. Apenas cambió el tono de voz cuando Lara entró en la oficina y se dirigió rápidamente a su mesa. Se sentía como si hubiese regresado al curso básico de entrenamiento y hubiera llegado tarde a clase. Steve Johnson le dirigió una media sonrisa mientras se sentaba, y ella respondió a su saludo con un asentimiento de cabeza antes de centrar su atención en Smith. No conocía mucho a los demás miembros del equipo de MAGNIFICOS en Winsburg , pero Steve se había esforzado por hacerla sentir bienvenida desde el mismo instante de su llegada. —…después de sobrevolar las demás zonas centrales. En cuanto recibamos sus informes, tendremos más idea de dónde concentrar nuestros esfuerzos. —¿Y qué pasa con la mansión Spencer? —preguntó Steve—. Está prácticamente en el centro de las escenas de los crímenes. Si comenzamos allí, podremos llevar a cabo una búsqueda más exhaustiva... —Si la información que recibimos del equipo Bravo señala en esa dirección, no te quepa la menor duda de que empezaremos la búsqueda por allí. No veo razón alguna de momento para considerarla una prioridad. En el rostro de Steve asomó un gesto de incredulidad. —Pero sólo tenemos la palabra de Psycho System con respecto a la seguridad de ese lugar... Smith apoyó los brazos en el escritorio, pero los fuertes rasgos de su rostro permanecieron inalterables. —Steve, todos queremos llegar al fondo de esta cuestión, pero tenemos que trabajar en equipo, y el mejor método para cumplir esta misión es llevar a cabo una búsqueda minuciosa de esos excursionistas extraviados antes de empezar a sacar conclusiones definitivas. Bravo efectuará un reconocimiento aéreo y realizaremos esta misión siguiendo las reglas habituales. Steve frunció el entrecejo, pero no dijo nada más. Lara resistió la tentación de poner los ojos en blanco tras el discursito de Smith. Técnicamente estaba haciendo lo correcto, pero estaba siendo demasiado políticamente correcto, tal como quería el jefe de policía Jeremy. Éste había repetido una y otra vez a lo largo de la ola de crímenes que él estaba al mando de la investigación y era él quien daba las órdenes. A Lara no le hubiera importado demasiado si no fuese porque Smith se había presentado a sí mismo como una persona que pensaba por su cuenta, una persona alejada del entramado político. —Lara, veo que has logrado encontrar tiempo suficiente para reunirte con nosotros. Ilumínanos con tus brillantes ideas. ¿Qué nos traes? Lara miró directamente a los ojos de Smith y le sostuvo la mirada. Intentó mantener la misma apariencia de tranquilidad que él desprendía. —Me temo que nada nuevo. El único punto en común obvio es la localización... Bajó la mirada a las notas que tenía sobre el montón de informes colocados encima de su escritorio, y les echó un vistazo para consultarlas. —Esto, las muestras de tejido tomadas de debajo del cuerpo de Becky McGee y de debajo de las uñas de Steve coinciden exactamente. Nos informaron ayer... y Tonya Lipton, la tercera víctima, había estado paseando por las colinas, en el sector... Sí, en el sector 7-B... Levantó la vista de nuevo para mirar a Smith y se atrevió a decir lo que pensaba. —Mi teoría es que existe un posible culto ritual oculto en las montañas, compuesto por entre cuatro y siete miembros, con perros guardianes entrenados para atacar a los intrusos que entren en su territorio. —Extrapola —le dijo Smith mientras cruzaba los brazos y se mantenía a la espera. Al menos, nadie se había reído. Lara se atrevió un poco más, ampliando el tema. —El canibalismo y los desmembramientos sugieren un comportamiento ritual, lo mismo que los restos de carne descompuesta encontrados sobre algunas de las víctimas. Puede ser que los atacantes llevasen consigo parte de sus anteriores victimas, y que nos sean desconocidas. Tenemos muestras de tejidos y de saliva de cuatro atacantes humanos distintos, aunque las declaraciones de los testigos visuales indican la presencia de diez o incluso once personas. Todas las víctimas muertas por animales fueron descubiertas o se descubrió que habían sido atacadas en la misma zona, lo que sugiere que entraron en algún tipo de zona prohibida. Las muestras de saliva parecen indicar que se trata de perros, aunque existen ciertas discrepancias... Se calló sin terminar la frase. El rostro de Smith no mostró indicio alguno de lo que estaba pensando, pero asintió con lentitud. —No está mal. No está nada mal. ¿Pruebas en contra? Lara lanzó un suspiro. Odiaba tener que echar abajo su propia teoría, pero era parte de su trabajo, y, para ser sinceros, la parte que más animaba a pensar de una manera clara y racional. Los instructores de los MAGNIFICOS entrenaban a la gente para que no se sometiera a un único modo de pensar para llegar hasta la verdad. Echó un nuevo vistazo a sus notas. —Es muy improbable que un culto de semejantes dimensiones se mueva mucho, y los asesinatos comenzaron hace muy poco tiempo como para que sea algo local. La policía de -Winsburg City habría detectado algunos signos hace tiempo, algún tipo de empeoramiento en los crímenes antes de llegar a esto. Además, el grado de violencia post-mortem indica que se trata de atacantes desorganizados, y habitualmente actúan en solitario. Joseph Frost, el especialista en vehículos y mecánica del equipo Alfa, habló desde el fondo de la habitación. —Lo cierto es que la parte que se refiere a los ataques de los animales encaja, como si protegieran su territorio o algo así. Smith tomó un rotulador de su mesa y se levantó para dirigirse hacia la pizarra de plástico que tenía cerca de su escritorio, hablando mientras andaba. —Estoy de acuerdo. Escribió territorialidad en la pizarra y luego se giró para mirarla de nuevo. —¿Algo más? Lara negó con la cabeza, pero se sintió mejor por haber contribuido en algo. Sabía que la idea de un culto era una teoría frágil, pero no se le había ocurrido nada mejor. Desde luego, a la policía no se le había ocurrido nada en absoluto. Smith centró su atención en Brad Vickers, quien sugirió que quizás era una nueva forma de terrorismo, y que en poco tiempo empezarían a conocer las reivindicaciones. Smith escribió terrorismo en la pizarra, pero no parecía muy entusiasmado por la idea. Ninguno de los demás miembros del equipo parecía apoyarla tampoco. Brad se concentró rápidamente de nuevo en los auriculares para comprobar la situación del vuelo de reconocimiento del equipo Bravo. Ni Joseph ni Barry expresaron teoría alguna, y lo que pensaba Steve acerca de los asesinatos ya era conocido por todos los presentes, aunque su teoría era algo vaga y confusa: estaba convencido de que se trataba de un ataque organizado en el que, en cierto modo, estaba implicado algún tipo de influencias externas. Smith le preguntó si tenía algo nuevo que añadir (Lara se dio cuenta de que Smith había hecho hincapié en la palabra nuevo), pero Steve meneó la cabeza, con aspecto de sentirse ligeramente deprimido. Smith tapó la punta del rotulador que había utilizado y se sentó a su mesa. Se quedó mirando pensativo la superficie de la pizarra. —Es un comienzo —dijo finalmente—. Sé que ya habéis leído los informes de la policía y del forense y que habéis oído las declaraciones de los testigos oculares... —Aquí Vickers. Adelante. La voz de Brad, procedente del fondo de la habitación, interrumpió a Smith cuando el piloto del equipo Alfa comenzó a hablar. El capitán bajó su tono de voz y continuó hablando. —Llegados a este punto, no sabemos a qué nos enfrentamos, y sé que todos nosotros tenemos ciertas... preocupaciones sobre el modo en que el departamento de policía de Winsburg se ha hecho cargo de la situación. Pero ahora ya formamos parte de la investigación del caso, así que yo... —¿Qué? Lara se giró al oír el tono de voz más alto de Brad, al igual que los demás miembros presentes en la reunión. Se había puesto en pie y parecía estar muy nervioso. Apretaba con fuerza uno de los auriculares contra su oído. —Equipo Bravo. Informe. Repito, equipo Bravo.¡Informe! Smith se puso en pie de un salto. —¡Vickers, pásalo al altavoz! Brad pulsó un botón y el sonido chasqueante de la estática resonó por toda la habitación. Lara se esforzó por percibir la voz humana en medio de todos aquellos chasquidos, pero no pudo distinguir ningún sonido coherente durante varios segundos. Justo entonces... —¿... me recibís?... fallo, vamos a tener que... El resto fue ahogado por un estallido de nuevos zumbidos y chasquidos. Parecía la voz de Enrico Marini, el jefe del equipo Bravo. Lara comenzó a mordisquearse el labio inferior e intercambió una mirada llena de preocupación con Steve. La voz de Enrico había sonado... histérica. Todos permanecieron en silencio escuchando durante unos cuantos segundos más, pero sólo oyeron el sonido de una comunicación abierta. —¿Posición? —dijo repentinamente Smith. La cara de Brad estaba completamente pálida. —Están en el sector, eeeh, en el sector veintidós, al final del área e... pero hemos perdido la señal. El localizador no transmite. Lara se sintió aturdida, y vio que el mismo sentimiento se reflejaba en los rostros de los demás miembros del equipo. El localizador del helicóptero se había diseñado para que funcionara sin importar las condiciones atmosféricas reinantes. Lo único que podía impedir su funcionamiento era algo grave, como un fallo total del sistema o un daño grave. Como, por ejemplo, si se estrellaba el helicóptero. Steve sintió que se le formaba un nudo en el estómago cuando reconoció las coordenadas en las que se encontraba el helicóptero. La mansión Spencer. Marini había dicho algo acerca de un fallo, así que tenía que ser una coincidencia, pero él tenía la sensación de que no era así. Los Bravos estaban metidos en problemas, y justo encima de la vieja residencia de Psycho System. Todo aquello pasó por su cabeza en una décima de segundo e inmediatamente se puso en pie, listo para entrar en acción. Pasara lo que pasara, los MAGNIFICOS cuidaban los unos de los otros. Smith ya se había puesto en movimiento. Comenzó a hablarle al equipo mientras sacaba las llaves del bolsillo y se dirigía al armario de las armas. —Joseph, ponte en la radio e intenta contactar con ellos. Vickers, pon en marcha el helicóptero y pide permiso para despegar. Quiero que salgamos de aquí en cinco minutos. El capitán abrió la cerradura del armario al mismo tiempo que Brad le entregaba los auriculares a Joseph y salía a la carrera de la habitación. Las puertas de metal reforzado se abrieron de par en par y dejaron a la vista un arsenal de rifles y pistolas colocadas encima de cajas de municiones. Smith se giró hacia ellos, con el rostro tan tranquilo como siempre, pero con la voz llena de energía y de autoridad. —Barry, Steve. Quiero que llevéis las armas al helicóptero, que las carguéis y que las aseguréis. Lara, ve por los chalecos y las mochilas y reúnete con todos nosotros en el tejado. Sacó una llave de su llavero y se la arrojó. —Voy a llamar a Jeremy para asegurarme de que nos envía apoyo —continuó diciendo Smith. Luego lanzó un rápido bufido—. Cinco minutos o menos, gente. Vamos allá. Lara salió de la habitación para dirigirse a los vestuarios y Barry agarró una de las bolsas de lona del fondo del armario mientras asentía con la cabeza en dirección a Steve. Éste recogió otra bolsa y comenzó a llenarla de cajas de munición, cargadores y cartuchos de escopeta, mientras Barry iba llenando su bolsa con armas que antes comprobaba una por una. Joseph continuó intentando entrar en contacto con el equipo Bravo, pero sin éxito. Steve se volvió a preguntar si era simplemente coincidencia la cercanía del equipo Bravo a la residencia Spencer en su última comunicación. ¿Estaban relacionados ambos hechos? y si era así, ¿cuál era la relación? Billy trabajaba para Psycho System, y la corporación es la propietaria de la mansión... —¿Jefe? Soy Smith. Acabamos de perder contacto con el equipo Bravo. Nos dirigimos hacia el lugar del último contacto. Steve sintió el súbito impulso de la adrenalina en sus arterias y comenzó a trabajar con mayor rapidez. Se había dado cuenta de que cada segundo contaba, que podía significar la diferencia entre la vida y la muerte para sus camaradas y amigos. Era poco probable que se hubiese producido un accidente grave. El equipo Bravo volaba a baja altura y Forest era un buen piloto, pero... ¿qué ocurriría cuando estuvieran en el suelo? smith le comunicó con rapidez a Jeremy la información de la que disponían hasta entonces, y después colgó, para dirigirse hacia donde se encontraban los demás. —Voy a asegurarme de que nuestro helicóptero se encuentra en condiciones de vuelo. Joseph, sigue intentándolo durante un minuto más y luego pásale las comunicaciones a la gente de la centralita. Ayuda a estos dos a llevar el equipo arriba. Os veré en el tejado. Smith se despidió de ellos con un gesto de la cabeza y se marchó a paso ligero. Sus pisadas resonaron con fuerza por el pasillo. —Es bueno —dijo Barry en voz baja, y a Steve no le quedó más remedio que estar de acuerdo con él. Era tranquilizador comprobar que su nuevo capitán no perdía los nervios. Steve no tenía muy claros sus sentimientos personales hacia él, pero su respeto por las cualidades de mando de Smith crecía a cada momento. —Adelante, equipo Bravo. ¿Me recibes? Cambio. Repito... Joseph continuó pacientemente, con una voz repleta de tensión, pero sus llamadas se perdían en mitad de la estática que resonaba en la habitación. Smith atravesó a paso vivo la sala de espera de la segunda planta, y en el camino saludó a un par de policías uniformados que estaban tomando un refresco al lado de la máquina automática. La puerta que daba al pasillo que finalmente lo llevaría al tejado estaba abierta de par en par, y una ligera brisa húmeda refrescaba el pegajoso calor del interior del edificio. Todavía era de día, pero no tardaría mucho en hacerse de noche. Tenía la esperanza de que aquello no complicara aún más la situación, aunque supuso que probablemente lo haría... Smith torció a la izquierda y empezó a bajar la escalera que conducía al helipuerto mientras revisaba mentalmente de forma sistemática la lista... comenzar procedimiento de emergencia, armamento, demás equipo, informar... Ya sabía que todo estaba en orden, pero volvió a repasar la lista de todas maneras. No convenía confiarse, y las suposiciones eran el primer paso hacia el error. Le gustaba pensar en sí mismo como un hombre preciso, que tenía en cuenta todas las posibilidades y que decidía el mejor curso de acción después de sopesar cuidadosamente todos los factores. Ser jefe consistía simplemente en tener el control. Pero para cerrar este caso... Se quitó de la cabeza aquella idea antes de que llegara más lejos. Sabía lo que tenía que hacer, y todavía quedaba tiempo de sobra. Ahora tenía que concentrarse sólo en traer de regreso a los miembros del equipo Bravo, sanos y salvos. Smith abrió la puerta que daba finalmente al exterior y salió a la brillante luz del atardecer. El creciente zumbido de los motores del helicóptero y el olor a combustible asaltaron sus sentidos. El aire en el pequeño helipuerto del tejado era más fresco que en el interior del edificio. Estaba parcialmente bajo la sombra de una vieja torre de almacenamiento de agua, vacío excepto por el helicóptero gris metalizado del equipo Alfa. Se preguntó por primera vez qué le habría sucedido al equipo Bravo. Había ordenado que el novato y Joseph revisaran ambos aparatos el día anterior, y estaban en perfectas condiciones. Dejó a un lado aquella línea de pensamiento mientras se encaminaba hacia el helicóptero, con su ya alargada sombra siguiéndole pegada a los talones. No importaba el porqué. Al menos, ya no importaba el motivo. Lo realmente importante era lo que seguía a continuación. Espera lo inesperado era el lema de los MAGNIFICOS, aunque lo que realmente significaba era estar preparado para cualquier cosa. No esperes nada. Ése era el lema de Albert Smith . Quizás era menos pegadizo, pero era infinitamente más útil. Era una garantía prácticamente infalible de que nada te sorprendería jamás en la vida. Entró en la cabina del piloto y recibió una bienvenida por parte de Vickers en forma de temblorosa señal del pulgar hacia arriba. El tipo estaba completamente pálido por el miedo, y por un instante Wesker pensó en dejarlo atrás. Steve podía pilotar, y Vickers tenía fama de venirse abajo en situaciones tensas. Lo último que necesitaba era que uno de los suyos se quedara paralizado por el miedo si se presentaban problemas. Sin embargo, pensó en los Bravo desaparecidos y decidió que era mejor que los acompañara. Al fin y al cabo, sería una misión de rescate. Lo peor que podía hacer Vickers era vomitar encima de sí mismo si el accidente del helicóptero de los Bravo había sido muy grave, y Smith podría soportar algo así. Abrió la puerta de carga lateral y efectuó una rápida revisión del equipo colocado en las paredes del aparato. Bengalas de emergencia, raciones de campaña... Abrió la tapa de las pesadas cajas situadas detrás de los asientos y comprobó los suministros médicos básicos mientras asentía. Estaban todo lo preparados que se podía estar... Smith sonrió de repente al preguntarse qué estaría haciendo Jeremy en aquel preciso instante. Estará cagándose en los pantalones, seguro. Smith lanzó una pequeña carcajada mientras saltaba al asfalto recalentado por el sol. Se imaginó claramente a Jeremy con sus gordas mejillas rojas por la indignación y con la ****** corriéndole pantalones abajo. A Jeremy le gustaba pensar que podía tener bajo su control absolutamente todo lo que lo rodeaba, incluidas las personas, y se enfurecía cuando no era el caso, lo que lo convertía en un perfecto idiota. Por desgracia para todos ellos, era un idiota con cierto poder en Wisburg. Smith había investigado un poco sobre el jefe de policía antes de ocupar su nuevo puesto dentro de los MAGNIFICOS. Se había enterado de unos cuantos asuntos que no dejaban muy bien parado a Jeremy. No tenía intención alguna de utilizar aquella información, pero si Jeremy intentaba una vez más fastidiar la operación, Smith no tendría el menor remordimiento en dejar filtrar aquella información a la prensa... O al menos en decirle que tenía conocimiento de ciertos «asuntillos». Desde luego, aquello lo mantendría alejado de la operación. Barry Burton apareció con la bolsa de municiones al hombro, y sus enormes bíceps se tensaron cuando se cambió la bolsa de hombro y se encaminó hacia el helicóptero. Steve y Joseph lo seguían de cerca. Steve cargaba con las armas de cinto, y Joseph llevaba al hombro un RPG en su funda, uno de aquellos lanzagranadas de tipo compacto. Smith volvió a quedar sorprendido por la fuerza bruta de Burton cuando el miembro Alfa subió al helicóptero y dejó la bolsa en el suelo con facilidad, como si en realidad no pesara más de treinta kilos. Barry era bastante inteligente, pero, dentro de los MAGNIFICOS, el tener músculos era toda una ventaja. El resto de la escuadra estaba en buena forma, pero, comparados con Barry, los demás miembros del equipo eran unos palillos. Smith volvió a centrar su atención en la puerta que daba acceso al helipuerto a la espera de que apareciera Lara mientras los demás colocaban en su sitio el equipo que habían llevado. Echó un vistazo a su reloj y frunció el entrecejo. Hacía menos de cinco minutos que habían perdido el contacto con el equipo Bravo, de modo que habían reaccionado en un tiempo excelente, así que... ¿dónde demonios estaba Croft? No había tenido mucho contacto con ella desde su llegada a Wisburg, pero su expediente era todo un historial.Su ultimo capitán la alababa diciendo que era notablemente inteligente y que se mantenía «increíblemente» tranquila en las situaciones de tensión. Era de esperarse, pues Lara fue entrenada de muy chica por el famoso arqueólogo Von Croy. Él arqueologo se había encargado personalmente de entrenarla y formarla para que siguiera sus pasos, y a ella le había ido bastante bien hasta que finalmente Von croy sucumbio antes ese desastre en Camboya hace solo 2 años atras Sea una chica prodigio o no, podría comprarse un reloj en condiciones. Le ordenó en silencio que se diera prisa para meter su trasero en el helicóptero y le indicó a Vickers que comenzara a hacer girar los rotores del aparato. Había llegado el momento de descubrir lo mal que estaban las cosas. Continuara... Saludos
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Es culpa del creador del Manga, que es Toyble, mi amigo que esta traduciendo el manga, con un programa modifica los bocadillos(globos), con lo que va traduciendo. He notado eso tambien, de lo que dijiste Max Saludos
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Y finalmente tres mas: Saludos
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Y tres pagina mas: Saludos
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Hola amigos, aqui les mando 3 paginas mas Saludos
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El relato esta muy bueno, empezaste bien, me gusto mucho el capitulo 2. Espero el 3 y 4 Saludos
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Hola chicos ahi les mando el capitulo 5: Capitulo 5: LA TERRIBLE VERDAD En la biblioteca central de Londres, estaba un hombre no muy alto, leyendo con uan concentracion nunca vista, tenia como 30 libros en la mesa y estavba como una estatua bajo los libros. Dos bibliotecarias lo miraban con mucha curiosidad. Una era muy alta y muy canosa, era la directora de la biblioteca, la otra era una empleada, no muy vieja. -¿Sigue alli?. Dice la directora -¿Puedes creerlo?. 8 horas sin moverse...y los libros que ha revisado...Tuve que pedir autorizacion tres veces al senado de Inglaterra...uno de los libros tuvo que ser autorizado port el primer ministro. Dice la asistente Ese hombre no era ni mas ni menos que Alister, amigo intimo de lara y un famoso historiador. Estaba buscando la informacion que le habia pedido Lara hacia una caunatas horas atras y estaba buscando terriblmente, porque no podia defraudar a su amiga -(Increible...¿O no...?. Pero si fuera verdad...si fuera verdad.). Piensa Alister, mirando fijamente a un libro En ese momento se carca la directora adonde estaba sentado Alister. -Lo siento pero es hora de cerrar, caballero. Alister se sorprende, por lo concentrado que estaba. -¿Eh? Ah, si...si... Alister se levanta del asiento, su cola habia quedado como una estampilla de tanto que estuvo sentado. Se despide del personal de la biblioteca y sale a la calle,adonde hacia un frio atroz. Alister agarra el celular y llama a Lara. -Lara, ya tengo informacion de lo que me pediste, para bien la oreja y te vas a sorprender Mientras Lara en otro lado de la ciudad, estaba con el celular escuchando todo lo que le dijo Alister. Lara se sorprendio, despues de que Alister termino de contarle todo. -Gracias Alister, sos un sol, muchas gracias por decirme esto, ahora quiero que te mantengas lejos de esto, asi no hay peligro para vos. -Ok Lara, por favor tene mucho cuidado, nos vemos, besitos. Saludos. Y corta la comunicacion. Lara se guarda el celular se dirigio hacia el inspector. -Berthier tiene un rato, quiero hablarte a solas. -Ok Lara, vamos a la cocina. Los dos le dicen Antonia que no se van a retrasar por mucho tiempo y se dirigen a la cocina -Que pasa Lara porque tanto misterio. Le dice el inspector -No te preocupes por esto, quiero me averigues esto. Lara saco un papel, que habia tomado nota de algunas cosas que Alister le dijo. El inspector agarra el papel, lo lee y se asombra -¿Que averigue que?. ¿Estas seguro Lara? -Si. Tiene que llamar a todos los museos de Europa. es vital. Es cuestion de vida o muerte -No te preocupes Lara. -Gracias, yo me voy con Antonia para cuidar sus movimientos, cuando hayas llamado a tus contactos, quiero que te vaya del departamento, urgente -Ok Lara. Dijo el inspector Seguido esto, el inspecto agarra el celular y llama a un asistente. -Stewart, no preguntes nada, no pierdas tiempo, pone diez lineas telefonicas ya!. Te paso por fax un informe, quiero que averigues esto con urgencia. Le dice el inspector, mientras mandaba por fax, el papel que le habia dado Lara. -Ok, como usted diga inspector. Dice Stewart Seguido de esto, el inspector se despide de lara y le deja la llave a nuestra arqueologa. Sale de su departamento y se toma un taxi, para ir a la jefatura de policia. Lara suspira y va adonde esta Antonia. Pero antes de eso, saca sus armas que las llevab bien ocultas y las carga. Va al living adonde estaba Antonia. -Todo bien señorita Croft?. Le pregunta Antonia -Todo bien, señorita Antonia, y sus asistente pudieron averiguar algo?. Dice Lara. -No recibi noticias de ellos. En ese momento suena el celular de Lara. lara contesta -Diga...aja,ok, muchas gracias por la informacion. Lara lo mira Antonia, mientras apaga su celular -Lo se todo... o casi todo. Le dice Lara -¿Si?. Eso es interesante...¿De que habla Srita Croft?. le dice Antonia con suma tranquilidad -Hablo de Atani Ti, la sacerdotista de las fuerzas begras del pais de HAtti...Hablo de los servidores del gran diablo que descubrieron la magica formula deltiempo y el espacio. Fueron perseguidos y casi destruidos por los sacerdotes de Amon-Ra, el dios Sol... y para evitar el desaparecer completamente, decidieron enviar a su reina al futuro para que alli organizara otra vez la secta. Le dice Lara -Aha, y que mas. Dice Antonia mientras fumaba un cigarrillo sentada -Hace dos años, una momia desaparecio de un museo de Berlin... Una momia femenina...La momia de la madre de los infiernos...O sea Tu. Dice Lara y desefunda las 9mm apuntando a Antonia -Interesante, Srita Croft. ¿Hay mas? -Si. Los sacerdotes de Amon-Ra descubrieron el plan y decidieron gacer algo a rspecto.Enviaron al futuro a uno de sus sacerdotes para destruirse y evitar que tu diabolismo arrasara al mundo. No hubo nadie llamada Antonia Brownigen las excavaciones arqueologicas. Tampoco existe en el censo de ciudadanos. Antonia Browning, no existe... Pero si existe Atani-Ti, la reinia de los infiernos, de la noche y de las furias. Dice Lara -Es una teoria, totalmente dmente y ridicula, Srita Croft...pero es la verdad. En ese momento, Atani Ti se levanta de golpe y se produce una onda expansiva que tira a Lara lejos. Lara se levnat con dificultad, y levnata sus armas para dispara. -Detente!!!. Grita Atani Ti Lara se para en seco -Si me disparas, mis asistente que estan a tu costado mataran a tu amiga. Lara se gira rapidamente, estaban los dos sujetos de antes, que tenian a un chica atda y amordazada, era anaya. -Mppphhhhhhh. Forcejeando.Gritaba Anaya -Maldita seas, vas a morir!. Dice Lara y apunta a Atani Ti, pero esta le tira unça rafaga de aire, que hace que Lara pierda sus armas. Lara cae pesadamente, pero se levanta rapidamente. Lo malo, que uno de los mastodonte, le pega con un palo a en la cabeza a Lara -AHHHHHHH. Grita Lara. y cae desmayada al suelo -Mppphhhhh. Grita Anay, viendo lo que le hicieron a Lara -Y ahora señora, la matamos. Dice Fahmud -No, Nos iremos. Y nos llevaremos a la joven. Lara tratara de salvar su vida. Sera nuestra moneda de Cambio y ademas no seria divertido, si la matamos ahora. Dice Atani Ti. ¿Y el hospital?.¿Era Baran Aton?. prtegunta -Era Baran Aton. HEmos hallado suficiente rastros. Dice uno de los mastodontes. --Malditos sean!!!. ¿Creen que podran detenerme?. A traves de los milenos me persiguen, pero nunca podran destruirnos. ¡Nunca!. Grita Atani Ti -Vamos Y todos se van del departamento, dejandola a Lara inconciente. Luego de media hora Lara se despierta y se recupera de a poco,se levanta media dolorida y sale por la puerta. Tiene que salvar a su amiga antes de que sea demasiado tarde "...y hubo maldades inimaginables y crimines horribles y hubo fenomenos de total begrura y horror y hubo tiempos de aceite negro, y carne de cementerio, y hubo odio... y contra el odio y la maldad se levantaron diques de furia blanca y colmillos de plata...Hubo campos de batalla que escaparon a la concepcion del tiempo y del espacio...Y hubo horrores inconcebibles..." Continuara... Saludos
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Muchas gracias amigo Sermongar, gracias por la noticia Saludos
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Muchas gracias por tu comentario amigo TRU, ahora paso a ver tu relato. Me gusto mucho la primera parte Saludos
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ahi va el capitulo 1. En el foro de TrSaga voy por el capitulo 11: CAPÍTULO 1 Lara Croft ya llegaba tarde a la reunión cuando, sin quererlo, metió sus llaves dentro de la taza de café que estaba tomando mientras se acercaba a la puerta. Oyó un leve tintineo apagado cuando llegaron al fondo de la taza. Se paró en seco, mirando incrédula la taza humeante y, en ese preciso instante, el fajo de papeles que llevaba bajo el otro brazo se le cayó. Los documentos, los clips y las notas amarillas autoadhesivas acabaron desparramados por el suelo. —Oh, ******. Echó un vistazo a su reloj y se dio la vuelta hacia la cocina, con la taza aún en la mano. Smith había convocado la reunión a las 19.00 horas en punto, lo que significaba que le quedaban nueve minutos para recorrer los diez minutos de trayecto en coche, encontrar aparcamiento y poner su trasero en una de las sillas. La primera reunión oficial desde que los MAGNIFICOS habían entrado de lleno en el caso... Demonios, de hecho, su primera reunión oficial desde que había sido transferida a Winsburg City y, para colmo, iba a llegar tarde. Lara Croft era una de los integrante mas jóvenes junto con su amiga inseperable Rebecca. Ellas eran solo una adolescentes La primera vez en años que me preocupa llegar puntual y la fastidio justo antes de salir de casa... Se acercó corriendo al fregadero, sintiéndose a la vez tensa y enfadada consigo misma por no estar lista antes. Era el caso, el puñetero caso. Había recogido las copias de su memorándum después del desayuno y había pasado todo el día revisando los informes, en busca de algún dato que los policías hubiesen pasado por alto, sintiéndose más y más frustrada a medida que pasaba el día y no lograba encontrar nada nuevo. Vació la taza y recogió las llaves húmedas y tibias del fondo del fregadero. Las secó contra la tela de sus vaqueros mientras se dirigía apresuradamente hacia la puerta. Se agachó para recoger los informes... y se detuvo, mirando fijamente la fotografía que había acabado encima del montón. Pobres chicas, pobres niñas... Lentamente cogió la fotografía, aun a sabiendas de que no tenía tiempo, pero incapaz de separar la vista de las imágenes de sus rostros cubiertos de manchas de sangre. Sintió cómo se intensificaban los nudos de angustia que habían ido creciendo a lo largo del día, y durante unos instantes, lo único que pudo hacer fue respirar mientras se quedaba mirando fijamente la fotografía de la escena del crimen. Becky y Priscilla McGee, de nueve y siete años. Había pasado de largo aquella fotografía, diciéndose que no había nada nuevo que ver, que no necesitaba mirarla... Pero eso no es cierto, ¿verdad? Puedes seguir engañándote, o puedes admitirlo: ahora todo es distinto. Todo es diferente desde el día en que ellas murieron. Lara se hallaba sometida a una gran tensión cuando llegó a Wisburg City por primera vez. No se sentía muy segura acerca de la idea del traslado, ni siquiera estaba muy segura de querer seguir perteneciendo al equipo de LOS MAGNIFICOS. Era muy buena en su trabajo, pero sólo había aceptado el empleo por la insistencia de Dick uno de sus amigos de la infancia. Ella tenia muchas opciones de trabajo con sus habilidades y su basto entrenamiento con su mentor Von Croy. Los MAGNIFICOS, apreciaban sus capacidades y no les importaban dónde ni cómo las había aprendido. El salario era bastante bueno(aunque no le importaba), existía cierto grado de riesgo del que ella había acabado disfrutando... Si reflexionaba sobre ello, el cambio de carrera había sido sorprendentemente fácil. Aquello hacía feliz a Dick, y a ella le daba la oportunidad de ver cómo vivía el resto de la gente. Sin embargo, el cambio de vida había resultado más duro de lo que ella había pensado al principio.. Su ascenso a miembro del equipo Alfa, una pequeña y agradable casa en las afueras... Todo aquello era una locura, y había estado pensando muy seriamente en salir pitando de la ciudad, abandonarlo todo y volver a convertirse en la chica que era antes donde era una chica que ama la arqueología. Pero estaba conciente de que esto lo hacia por Rebecca para no dejarla sola, pues la apreciaba casi como una hermana. Ademas le serviria para conocer todo sobre supervivencia para poder llevar a cabo el sueño de su vida de ser arqueologa muy famosa. Tenia todo el dinero, y estaba ganando mucha experiencia en manejo de armas, supervivencia, compañerismo, por lo tanto alejo de su mente todo aquello idea de dejar todo esto que le habia costado conseguir, aunque al principio no le gusto mucho la idea, por lo menos alejaba la idea de la desgracia en Camboya, con la muerte de su mentor Von Croy. Hasta que aquellas dos chiquillas que vivían al otro lado de la calle aparecieron en su puerta y le preguntaron con lágrimas en los ojos si de verdad era policía. Sus padres estaban en el trabajo, y ellas no podían encontrar a su perro... Becky con su uniforme verde de la escuela, la pequeña Pris con su mono enterizo. Las dos llorando, tímidas... El cachorro estaba dando vueltas por el jardín de un vecino a un par de casas de distancia. No había sido difícil encontrarlo, y ella había logrado con la misma facilidad dos amiguitas. Las hermanas se habían acostumbrado inmediatamente a Lara, y siempre aparecían después de clase para llevarle desastrados ramos de flores. Jugaban en su patio durante los fines de semana mientras cantaban incansablemente las canciones que habían aprendido en las películas o en los dibujos animados. No es que las niñas hubiesen acabado milagrosamente con la soledad de Lara pero, al menos, la idea de marcharse se había quedado en la trastienda de su mente durante una temporada. Por primera vez en los 18 años de su vida, había comenzado a sentirse parte de la comunidad en la que vivía y trabajaba, y el cambio había sido tan sutil y gradual que apenas se dio cuenta de él. Seis semanas antes, Becky y Pris se habían alejado del lugar donde celebraban una merienda campestre familiar en Victory Park... y se habían convertido en las dos primeras víctimas de los psicópatas que habían aterrorizado a la ciudad desde entonces. La fotografía tembló ligeramente en su mano y no le dijo nada nuevo. Becky estaba tumbada de espaldas, con los ojos abiertos y vacíos mirando fijamente el cielo, con un enorme agujero desgarrado en su abdomen. Pris estaba a su lado, con los brazos extendidos y sus delgadas extremidades desgarradas. Ambas chicas habían sido destripadas y habían muerto a causa de la brutal agresión que habían sufrido, antes de desangrarse. Si habían tenido tiempo de gritar, nadie las había oído... ¡Ya basta! ¡Han muerto, pero tú puedes hacer algo para compensarlo! Lara metió precipitadamente los papeles en la carpeta y salió de su casa. Inspiró profundamente varias veces el tibio aire de la tarde. El aroma del césped recién cortado inundaba todo el vecindario. Un perro ladraba en algún lugar de la calle, un poco más abajo, mezclado con el sonido de la risa de los niños. Se apresuró a llegar hasta el pequeño y abollado automóvil gris que estaba aparcado delante de su casa y se obligó en silencio a no mirar hacia la casa de los McGee mientras ponía en marcha el coche y se alejaba del lugar. Lara atravesó las amplias calles del vecindario de las afueras con la ventanilla bajada y pisando a fondo el acelerador, pero siempre atenta a los posibles niños o mascotas que estuviesen jugando en la calle. Tampoco es que hubiera demasiados por los alrededores. Desde que habían comenzado los asesinatos, la gente mantenía a sus hijos y animales dentro de sus casas, aun a plena luz del día. El pequeño automóvil se sacudió cuando aceleró por el carril que daba a la autopista 22. La brisa seca y cálida azotaba su largo cabello y lo mantenía alejado del rostro. Se sentía bien, como si se estuviese despertando de un mal sueño. Recorrió a buena velocidad la carretera bajo el sol de la tarde, que arrojaba la larga sombra de los árboles sobre el asfalto. Ya fuese por pura causalidad o por capricho del destino, lo que estaba ocurriendo en Winsburg la había afectado. Ni tampoco pensar que lo que estaban a punto de hacer los MAGNIFICOS era una misión más. Era importante. A ella le importaba que aquellas niñas estuviesen muertas y que sus asesinos todavía estuviesen libres para cometer otro crimen. Los extremos de las hojas de los informes sobre las víctimas aleteaban en el asiento del acompañante. Quizás eran nueve fantasmas inquietos, y Becky y Priscilla McGee estaban entre ellos. Puso su mano derecha sobre la hoja superior, y detuvo aquel movimiento suave. Luego juró en silencio que no importaba lo que le costase, ella encontraría a los responsables. No importaba lo que ella había sido en el pasado. No importaba lo que sería en el futuro. Había cambiado... y no descansaría hasta que los asesinos de aquellas inocentes niñas hubieran sido castigados por sus crímenes. —¡Hola, Steve! Steve le dio la espalda a la máquina de refrescos y vio a Forester Speyer cruzando la sala vacía a grandes zancadas, con una ancha sonrisa en su rostro moreno y juvenil. En realidad, Forest era unos cuantos años mayor que Steve, pero tenía todo el aspecto de un adolescente rebelde: pelo largo, una chaqueta vaquera llena de tachones metálicos y el tatuaje de una calavera fumando un cigarrillo en su hombro izquierdo. También era un mecánico excelente, y uno de los mejores tiradores en acción que jamás había visto Steve. —Eh, Forest. ¿Qué tal? Steve sacó una lata de refresco de la máquina y echó un vistazo a su reloj. Todavía disponía de un par de minutos antes de la reunión. Sonrió con aire cansado cuando Forest se detuvo delante de él, con sus ojos azules chispeantes. Forest también llevaba parte de su equipo: chaleco, cinturón de combate y una pequeña mochila. —Smith le ha dado permiso a Marini para comenzar la búsqueda. El equipo Bravo va a entrar en acción. Aunque estaba excitado, el acento escoces de Forest convertía su conversación en un monótono canturreo. Dejó caer el equipo que llevaba en una de las sillas para invitados, todo ello sin dejar de sonreír por un instante. Steve lo miró ceñudo. —¿Cuándo? —Ahora mismo. En cuanto ponga en marcha unos cuantos minutos el helicóptero —Forest se colocó el chaleco de Kevlar1 sobre la camiseta mientras hablaba—. Mientras los del equipo Alfa os quedáis tomando nota, ¡nosotros vamos a dedicarnos a patearles el trasero a unos cuantos caníbales! Hay que reconocer que tenemos una enorme confianza en nosotros mismos. —Sí, bueno... Oye, tú por si acaso, vigila tu trasero, ¿de acuerdo? Creo que en todo esto hay algo más que unos simples chiflados asesinos escondidos en el bosque. —Tú sabrás. Forest se echó el pelo hacia atrás y recogió su cinturón. Obviamente, estaba concentrado en la misión y en nada más. Steve pensó en hacerle algún otro comentario, pero decidió que era mejor no hacerlo. A pesar de su aire de valentón, Forest era todo un profesional. No hacía falta que le dijera que tuviera cuidado. ¿Estás seguro, Steve? ¿Crees que Billy fue suficientemente cuidadoso? Steve suspiró para sus adentros y palmeó suavemente la espalda de Forest antes de dirigirse a la sala de operaciones. Atravesó la pequeña sala de espera y pasó por la sala de entrada mientras se preguntaba sorprendido por qué Smith enviaba por separado a ambos equipos. Aunque lo habitual era que el equipo menos experimentado de los MAGNIFICOS efectuara el reconocimiento inicial, la verdad es que aquella operación no tenía nada de habitual. El gran número de víctimas ya por sí solo era más que suficiente para iniciar una investigación más exhaustiva. Eso por no hablar del hecho de que existían indicios más que suficientes como para pensar que los crímenes mostraban signos de organización, lo que debería haber elevado el asunto al nivel A1 y, sin embargo, Smith todavía parecía considerarlo algo así como una especie de operación de entrenamiento. Nadie más lo ve. No conocían a Billy... Steve volvió a recordar la conversación a altas horas de la noche que había mantenido la semana previa con su amigo de la infancia. No había oído nada de Billy desde hacía tiempo, pero sabía que había logrado un puesto como investigador en la compañía farmacéutica Psycho System, el principal responsable de la prosperidad de Winsburg City. Billy nunca había sido un tipo asustadizo, y el desesperado terror de su voz lo había despabilado por completo y le había causado una profunda preocupación. Billy había balbuceado que su vida estaba en peligro, que todos ellos estaban en peligro de muerte. Le había rogado a Steve que se encontrara con él en un restaurante de la carretera situado en las afueras de la ciudad... y no había aparecido jamás. Nadie había sabido nada de él desde aquel día. Chris le había dado vueltas en la cabeza una y otra vez a todo aquello a lo largo de las insomnes noches desde la desaparición de Billy. Había intentado convencerse de que no había relación alguna entre los crímenes ocurridos en Winsburg City y la desaparición de Billy... y, sin embargo, no pudo librarse de la sensación de que había algo más que lo que estaba ocurriendo a simple vista, y que Billy sabía qué era. La policía había registrado la casa de Billy, pero no había descubierto ningún indicio de delito. Pero el instinto de Steve le gritaba que su amigo estaba muerto, y que lo había asesinado alguien que no quería que contara lo que sabía. Y al parecer, yo soy el único que le cree. A Jeremy le importa una ****** mi teoría, y los de mi equipo creen que me ha afectado demasiado la muerte de mi viejo amigo. Dejó sus pensamientos a un lado mientras daba la vuelta a una esquina. Los tacones de sus botas lanzaban un eco sordo por las paredes del pasillo de la segunda planta. Tenía que concentrarse, centrar su mente en lo que podía hacer para descubrir la razón de la desaparición de Billy, pero estaba exhausto. Apenas había logrado dormir, y había sufrido un estado de ansiedad casi continua desde la llamada de Billy. Quizás estaba perdiendo el sentido de la perspectiva, quizá su objetividad se había visto mermada por los recientes acontecimientos... Se obligó a sí mismo a no pensar en nada concreto mientras se acercaba a la oficina de los MAGNIFICOS, decidido a mantener la cabeza despejada para la reunión. La luz procedente de los tubos fluorescentes del techo aumentaba en exceso la luminosidad procedente de los brillantes rayos del sol de la tarde que inundaban el estrecho pasillo. El edificio de la policía de Winsburg City tenía una estructura arquitectónica clásica, aunque poco convencional. Había mucho ladrillo y mucha madera, además de numerosas ventanas para que entrara la luz del sol. El edificio había sido la alcaldía de Winsburg cuando él era un niño. Hacía diez años, cuando aumentó la población, lo habían convertido en la biblioteca municipal, y cuatro años antes acabaron convirtiéndolo en una comisaría de policía. Parecía que siempre se estaba llevando algún tipo de renovación... La puerta de la oficina de los MAGNIFICOS estaba abierta, y hasta él llegó el sonido de unas voces masculinas. Steve se detuvo un instante, indeciso sobre si seguir adelante o no al oír la voz del jefe de policía Jeremy. “llámame James” Jeremy era un político egoísta y ególatra disfrazado de policía. Era un secreto a voces que tenía las manos metidas en más de un pastel. Se había visto implicado en el escándalo sobre la cesión y venta de terrenos en el distrito de Cider, allá por 1974, y aunque no había podido demostrarse nada en los tribunales, cualquiera que lo conociera en persona no tendría ninguna clase de duda sobre su culpabilidad. Steve meneó la cabeza mientras percibía la melosa voz de Jeremy. Parecía increíble que durante una temporada dirigiera la sección de los MAGNIFICOS en Winsburg City, aunque sólo fuera como un chupatintas. Era más difícil de creer que el hecho de que acabaría algún día como alcalde de aquella ciudad. Bueno, la verdad es que tampoco ayuda mucho que te odie a muerte, ¿verdad, Johnsson? Bueno, de acuerdo. A Steve no le gustaba andar besando culos, y Jeremy no sabía mantener otro tipo de relaciones con sus subordinados. Por lo menos, Jeremy no era un incompetente absoluto, ya que había recibido entrenamiento militar. Steve puso su mejor cara de circunstancias y entró en la pequeña y atestada estancia que servía como centro de operaciones y oficina. Barry y Joseph estaban sentados en la mesa común. Hablaban en voz baja mientras revisaban una caja llena de papeles. Brad Vickers, el piloto del equipo Alfa, bebía café al mismo tiempo que mantenía la mirada fija en la pantalla del ordenador, con una expresión amargada en el rostro. Al otro lado de la estancia se encontraba el capitán Albert Smith, recostado sobre su silla, con una sonrisa fija en su cara mientras escuchaba al jefe Jeremy. El policía apoyaba su corpulento cuerpo sobre el escritorio de Smith, a la vez que se acariciaba el bigote con los dedos de una mano. —Así que le dije: «Vas a escribir lo que te digo, Bertolucci, y te va a gustar, ¡O no vas a recibir ni un solo comunicado de prensa más de esta oficina!», y va el tipo y me dice... —¡Steve! —dijo Smith interrumpiendo a Jeremy al mismo tiempo que se echaba hacia delante en su silla—. Me alegro de que hayas llegado. Parece que por fin vamos a dejar de perder el tiempo. Jeremy le lanzó una mirada furibunda, pero Steve mantuvo la misma expresión en su rostro. Smith tampoco pareció darle demasiada importancia al enfado de Jeremy, ni mostró ningún esfuerzo superior al de ser simplemente educado con él. Y, por el brillo de su mirada, tampoco parecía importarle mucho que Irons lo supiera. Steve atravesó la oficina y se quedó en pie al lado del escritorio que compartía con Ken Sullivan, uno de los miembros del equipo Bravo. Puesto que en la mayoría de las ocasiones ambos equipos trabajaban en turnos diferentes, tampoco necesitaban demasiado espacio. Dejó la lata de refresco sin abrir encima de la mesa y se giró para mirar a Smith. —¿Vas a enviar el equipo Bravo? El capitán le devolvió la mirada, impertérrito y con los brazos cruzados sobre el pecho. —Es el procedimiento habitual, Steve. Chris se sentó con el entrecejo fruncido. —Sí, ya lo sé, pero con todo lo que habíamos hablado durante la última semana, pensé que quizás... Jeremy lo interrumpió. —Yo di la orden, Johnsson. Sé que piensas que existe algún tipo de trama secreta en todo esto, pero yo no veo ninguna razón para cambiar el sistema habitual. Cretino santurrón... Steve se obligó a sí mismo a mostrarle una sonrisa, a sabiendas de que aquello irritaría a Jeremy. —Por supuesto, señor. No tiene por qué darme explicaciones. Jeremy se quedó mirándolo unos instantes, entrecerrando los ojos, pero finalmente dejó pasar el comentario y se giró hacia Smith. —Espero un informe en cuanto regrese el equipo Bravo. Y ahora, si me disculpa, capitán... Smith se limitó a asentir. —Jefe. Jeremy pasó al lado de Steve y salió de la estancia. Había pasado menos de un minuto desde su marcha cuando Barry comenzó el choteo. —¿Creéis que el jefe Jeremy ha logrado cagar hoy? Lo digo porque quizá debería poner cada uno algo de dinero para comprarle unos cuantos laxantes estas Navidades. Joseph y Brad soltaron unas cuantas carcajadas, pero Steve no logró unirse a la alegría general. Un tipo como Jeremy era un chiste con patas, pero su manejo de la investigación no era nada divertido. Debería haber llamado a los MAGNIFICOS desde el mismísimo comienzo, y no limitarse a permitirles ser un apoyo. Volvió a mirar a Smith. Era difícil adivinar lo que pensaba un hombre que mostraba siempre la misma expresión. Había llegado procedente de Londres unos cuantos meses atrás, y había tomado el mando de los MAGIFICOS de Winsburg. En todo aquel tiempo, Steve no había logrado adivinar apenas nada sobre su carácter. El nuevo capitán parecía ser todo lo que su re****ción había prometido: tranquilo, profesional y eficaz. Sin embargo, mantenía las distancias con el resto del equipo, como si a veces tuviera la cabeza en otro sitio y no en lo que se estaba hablando... smith suspiró y se puso en pie. —Lo siento, Steve. Sé que querías que el plan fuese de otra manera, sin embargo Jeremy no hizo demasiado caso a tus... sospechas. Steve asintió lentamente. Es posible que Smith hubiera efectuado algunas sugerencias, pero el único con la capacidad para subir el nivel de gravedad de una misión era Jeremy. —No es culpa tuya. Barry se acercó hasta ellos rascándose su pelirroja barba con los dedos de una mano enorme. Barry Burton sólo medía un metro ochenta, pero tenía la robustez de un camión. Su única pasión, aparte de su familia y de su colección de armas, era el levantamiento de pesas, y los resultados de su afición eran claramente visibles. —No te preocupes, Steve. Marini nos llamará en el mismo instante que haya el mínimo problema. Irons sólo está tratando de molestarte. Steve asintió de nuevo, pero seguía sin gustarle ni un pelo. Por todos los... Enrico Marini y Forest Speyer eran los únicos soldados de verdad en el equipo Bravo. Ken Sullivan era un buen explorador y un excelente químico, pero, a pesar del entrenamiento que había recibido en los MAGIFICOS, era incapaz de acertarle a la pared de un granero. Richard Bond era un experto de primera clase en comunicaciones, pero también carecía de experiencia de campo. Para rematar el equipo Bravo, estaba Rebecca Peer, quien llevaba muy poco con los MAGNIFICOS, y era, supuestamente, una especie de genio de la medicina. Steve había hablado con ella un par de veces, y desde luego parecía muy inteligente, pero sólo era una adolescente. No es suficiente. Puede que ni siquiera todos nosotros al mismo tiempo fuéramos suficientes en esta misión. Abrió su lata de refresco, pero no bebió. Se quedó pensativo, preguntándose contra qué se iban a enfrentar los MAGNIFICOS, recordando la desesperada súplica en la voz de Billy, y sus palabras resonaron una vez más en su mente. «¡Van a matarme, Steve! ¡Van a matar a todo aquel que sepa algo! Nos vemos en la cafetería de Emmy, ahora mismo. Te lo contaré todo...» Exhausto, Steve se quedó mirando al vacío, pensando que era el único que sabía que aquellos asesinatos sólo eran la punta del iceberg. Barry se quedó en pie al lado del escritorio de Steve durante un minuto mientras pensaba en algo más que decir, pero su compañero no tenía aspecto de querer conversar. Barry se encogió de hombros y regresó a la mesa donde él y Joseph estaban revisando los informes. Steve era un buen tipo, pero a veces se tomaba las cosas demasiado a pecho. Se le pasaría en cuanto fuese su turno para ponerse en acción. ¡Demonios, qué calor hacía! El sudor le corría en lo que le parecían interminables ríos por su amplia espalda, pegándole la camiseta que llevaba puesta. El aire acondicionado estaba estropeado, para variar, y aun con la puerta abierta de par en par, la pequeña oficina de los MAGNIFICOS resultaba insoportablemente calurosa. —¿Ha habido suerte? Joseph levantó la vista de la pila de papeles que estaba revisando y lo miró con una sonrisa tristona en su rostro delgado. —¿Estás de guasa? Te aseguro que es como si alguien hubiera ocultado esos malditos papeles a propósito. Barry suspiró y recogió un puñado de informes. —Quizá Lara los ha encontrado. Todavía estaba aquí cuando me fui ayer por la noche. Seguía revisando las declaraciones de los testigos por centésima vez... —Bueno, y a todo esto, ¿puede saberse qué demonios es lo que estáis buscando? —preguntó Brad. Barry y Joseph miraron al mismo tiempo a Brad, que todavía estaba sentado delante del ordenador con los auriculares puestos. En pocos minutos estaría supervisando el vuelo del equipo Bravo sobre el distrito del bosque, pero en aquel momento tenía toda la pinta de estar muy aburrido. Fue Joseph el que contestó. —Bueno, Barry dice que existen planos de las distintas plantas de la vieja residencia Spencer, algo así como un resumen arquitectónico que apareció cuando se construyó el edificio principal... —Se calló por un momento y luego le sonrió a Brad—. Aunque a mí me parece que el bueno de Barry se está quedando senil. Dicen que lo primero que se pierde es la memoria. Barry lanzó un bufido amistoso. —El bueno de Barry sería capaz de patearte el trasero durante toda una semana a pesar de su edad, pequeñín. Joseph se quedó mirándolo con seriedad fingida. —Sí, de acuerdo, pero ¿te acordarías después de haberlo hecho? Barry soltó una pequeña risa mientras meneaba la cabeza. Sólo tenía treinta y ocho años, pero llevaba quince en el equipo de Wibsburg, lo que lo convertía en el miembro más veterano. Soportaba numerosas bromas sobre su edad, sobre todo por parte de Joseph. Brad levantó una ceja. —¿La residencia Spencer? ¿Qué demonios puede haber en un almacén así? —Chicos, tendríais que aprender un poco de historia —reprendió Barry—. Fue diseñada por el gran y único George Trevor, justo antes de desaparecer de la faz de la tierra. Era aquel famoso arquitecto que construyó todos aquellos rascacielos en varias ciudades del mundo. De hecho, se rumorea que puede que la desaparición de Trevor fuese la razón por la que Spencer cerró la mansión. Se dice que Trevor se volvió loco durante la construcción del lugar, y que cuando acabó, se perdió y vagabundeó por los salones y por los pasillos hasta que murió de hambre. Brad lanzó un bufido de desprecio, pero se removió inquieto en su silla. —Menudo montón de ******. Nunca he oído algo igual. Joseph le guiñó un ojo a Barry. —No, de veras. Es cierto. Ahora su torturado espíritu vaga por la mansión todas las noches, pálido y enjuto, y he oído decir que a veces se le oye hablar, y que dice algo así como: «Traedme a Vickers... Traedme a Brad Vickers». Brad se ruborizó lentamente. —Sí, sí. Ja, ja. Eres todo un humorista, Frost. Barry sonrió mientras volvía a menear la cabeza, pero se preguntó de nuevo cómo era posible que Brad hubiese llegado hasta el equipo Alfa. Era, sin duda, el mejor pirata informático que había ingresado en las filas de los MAGNIFICOS, y era bastante buen piloto, pero no tanto cuando se encontraba sometido a una fuerte tensión. Joseph solía llamarlo «Brad, el gallina» cuando no estaba presente, y aunque generalmente los miembros de los MAGNIFICOS solían apoyarse los unos a los otros, en este caso nadie discutía la valoración personal de Joseph. —¿Y por eso Spencer cerró la mansión? —preguntó Brad a Barry, con las mejillas todavía encendidas. Barry se encogió de hombros. —Lo dudo mucho. Se supone que iba a ser una especie de casa de invitados para los ejecutivos más importantes de Psycho System. La verdad es que Trevor realmente desapareció justo cuando terminaron las obras de construcción, pero Spencer ya estaba loco desde mucho antes. Decidió trasladar las oficinas principales de Psycho System a EEUU, no recuerdo exactamente dónde, y se limitó a cerrar la mansión. Probablemente un par de millones de dólares se fue directamente a la basura. Joseph lanzó un bufido de desprecio. —Y qué. Como si Psycho System fuese a sufrir mucho por algo así. Aquello era cierto. Es posible que Spencer estuviese completamente majara, pero disponía del dinero y de los conocimientos financieros suficientes para contratar a la gente adecuada. Psycho System era una de las mayores compañías farmacéuticas y de investigación médica de todo el mundo. Ni siquiera treinta años antes, la pérdida de un par de millones de dólares habría supuesto un gran descalabro para su propietario. —De todos modos —continuó diciendo Joseph—, la gente de Psycho System le dijo a Jeremy que había enviado a un equipo para comprobar el lugar, y que todo estaba orden y que nadie había penetrado en su interior. —Entonces, ¿por qué buscáis los planos? —preguntó Brad. Fue Steve quien respondió, lo que le provocó un respingo a Barry por el sobresalto. Se había levantado para acercarse a ellos, y su juvenil rostro mostraba un rictus de intensidad que parecía casi algo obsesivo. —Porque es el único lugar del bosque que no ha sido inspeccionado en persona por la policía y porque se encuentra prácticamente en el centro geográfico de todas las escenas de los crímenes. Y porque no siempre puedes fiarte de lo que te dice la gente. Brad frunció el entrecejo. —Pero si los de Psycho System dicen que ya han enviado a los suyos... Sea cual fuese la respuesta que tenía preparada Steve, fue interrumpida por la suave voz de Smith, que se alzó desde el centro de la habitación. —Muy bien, gente. Puesto que parece que la señorita Croft no tiene previsto reunirse con nosotros, ¿por qué no empezamos ya? Barry se acercó a su mesa. Empezó a preocuparse por Steve por primera vez desde que todo aquel asunto había comenzado. Lo había reclutado para los MAGNIFICOS hacía ya unos cuantos años gracias a un encuentro casual en una armería de la localidad. Steve había demostrado ser una incorporación valiosa al equipo, un joven inteligente y planificador, además de un tirador de primera y un piloto muy capacitado. Pero ahora... Barry miró con cariño la fotografía de Kathy y de sus hijas que tenía sobre la mesa. La obsesión que sentía Steve por resolver los crímenes de Winsburg era más que comprensible, sobre todo después de que su amigo desapareciera sin dejar rastro. Ninguno de los habitantes de la ciudad quería que se produjera otro crimen semejante. Barry tenía una familia, y estaba tan decidido como cualquier otro miembro del equipo a acabar con los asesinos, pero las sospechas de Steve habían llegado demasiado lejos. ¿Qué quería decir con eso de «no siempre puedes fiarte de lo que te dice la gente»? O bien que Psycho System mentía, o bien que el jefe Jeremy estaba... Aquello era ridículo. La fábrica y los edificios administrativos de Psycho System situados en las afueras de Winsburg proporcionaban tres cuartas partes de los empleos de la ciudad. Sería contraproducente para ellos mentir. Además, la integridad de Psycho System era tan sólida como la de cualquier otra gran corporación. Es posible que participara en casos de espionaje industrial, pero el robo de secretos médicos estaba muy lejos de ser un asesinato. Y, en cuanto al jefe Jeremy, puede que fuese un gordo y escurridizo aprendiz de politicucho, pero no era del tipo de funcionarios que se arriesgaba más allá de aceptar fondos ilegales para sus campañas. Por dios santo, el tipo quería llegar a ser alcalde. La mirada de Barry se quedó clavada en la foto de su familia unos instantes más, antes de que diera la vuelta al la silla para situarse de frente a la mesa de Smith. De repente; se dio cuenta de que quería con todas sus fuerzas que Psycho System estuviera equivocado. Fuera lo que fuese que estaba pasando en Winsburg, aquella clase de feroz brutalidad no podía ser planeada. Y eso significaba que... Barry no sabía qué significaba. Suspiró y esperó a que comenzara la reunión. Continuara... Saludos
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Hola Amigos, aqui empieza la continuacion del relato dela Hora Cero.Segundo relato dela Saga del Terror, que estoy publicando hace un tiempito atras en el foro de TRSAGA Les dejo el Prologo PRÓLOGO London Weekly, 2 de junio, 1986 EXTRAÑOS ASESINATOS EN WINSBURG WINSBURG — Ayer, a última hora del día, en un solar abandonado que se encontraba no demasiado alejado de su casa, fue descubierto el cuerpo mutilado de Anna Mitaki, de cuarenta y dos años, al noroeste de Winsburg . Es la cuarta víctima de los supuestos «asesinos caníbales» que se ha encontrado en el distrito de Londres o cerca de éste en lo que va de mes. El cuerpo de Mitaki mostraba signos de haber sido mordido, al igual que los demás cadáveres encontrados hasta la fecha, según informes del forense. Al parecer, los mordiscos fueron producidos por mandíbulas humanas. Jeremy, el jefe de policía, proporcionó una breve nota de prensa poco después de que una pareja de corredores encontrase el cadáver de Mitaki hacia las nueve de la noche de ayer. Jeremy insistió en que el departamento de policía de Winsburg City «está trabajando denodadamente para capturar a los culpables de unos crímenes tan horribles», y que ya estaba consultando con las autoridades sobre la posibilidad de tomar medidas aún más extremas de protección para los ciudadanos de Winsburg City. Además de las muertes causadas por estos asesinos caníbales, otras tres personas han muerto en el bosque de Raccoon en las últimas semanas, aunque debido a ataques de animales, lo que eleva el total de víctimas de muertes misteriosas a siete.. . Times of London, 22 de junio, 1986 ¡HORROR EN WINSBURG! APARECEN MÁS VÍCTIMAS WINSBURG(Pequeña ciudad ubicada a 100 km de Londres) — Los cuerpos de dos jóvenes fueron encontrados a primera hora de la mañana en Victory Park. Deanne Rusch y Christopher Smith son la octava y la novena víctimas de la ola de violencia que tiene aterrorizada a la ciudad desde mediados de mayo de este año. Los padres de ambas víctimas, de 19 años de edad, avisaron de su desaparición la noche del sábado, y los cuerpos fueron descubiertos por los agentes de policía en la orilla oeste del lago Victory aproximadamente hacia las dos de la madrugada del domingo. Aunque el departamento de policía todavía no ha hecho ninguna declaración oficial, los testigos del descubrimiento de los cuerpos afirman que los cadáveres de ambos jóvenes mostraban heridas muy similares a las descubiertas en las víctimas anteriores. Todavía no se ha confirmado si los atacantes eran animales o seres humanos. Según amigos de la pareja de jóvenes, ambos habían estado hablando sobre la posibilidad de «rastrear» los supuestos perros salvajes que recientemente se habían divisado en el bosque del parque, y habían planeado violar el toque de queda impuesto en la ciudad para poder ver una de las criaturas nocturnas. El alcalde Harris dará una rueda de prensa esta tarde, y se espera que anuncie alguna novedad sobre esta ola de asesinatos, como, por ejemplo, un cumplimiento más estricto del toque de queda... Cityside, 21 de julio, 1986 LOS MAGNIFICOS, LA ESCUADRA DE TÁCTICAS ESPECIALES Y RESCATES , LLEGA A WINSBURG PARA SALVARLA WINSBURG CITY — Finalmente, tras la desaparición de tres excursionistas en el bosque de Winsburg a principios de esta semana, los miembros del consejo municipal han decretado el bloqueo de la carretera rural número 6, en las laderas de los montes Arklay. El jefe de policía, James Jeremy, anunció ayer que los MAGNIFICOS participarán en las tareas de búsqueda de los excursionistas y que trabajarán de forma conjunta con el departamento de policía de Winsburg hasta que se ponga fin a la oleada de crímenes y desapariciones que está azotando a nuestra comunidad. El jefe Jeremy, un antiguo miembro de los equipos MAGNIFICOS, declaró hoy (en una entrevista telefónica en exclusiva para Cityside) que «ha llegado el momento de utilizar las habilidades de estos hombres y mujeres en la seguridad de nuestra ciudad. Ya hemos sufrido nueve asesinatos brutales en menos de dos meses, y cinco desapariciones conocidas hasta la fecha, y todos estos hechos han ocurrido muy cerca del bosque de Winsburg. Esto nos lleva a creer que es bastante probable que los autores de estos crímenes se oculten en algún lugar próximo al distrito de Londres. Los miembros de los Winsburg tienen la experiencia necesaria para encontrarlos». Cuando le preguntamos al jefe Jeremy el motivo de la tardanza de la inclusión del equipo de los MAGNIFICOS en la investigación respondió que dicho equipo había estado asesorando a la policía desde el comienzo de la oleada de asesinatos y que sería un «refuerzo bienvenido» al equipo de investigación ahora que se dedicaría a tiempo completo. Los MAGNIFICOS, organización de carácter privado fundada en Londres en 1967 por un grupo de antiguos oficiales del ejército y miembros retirados de la Interpol y la Fuerzas especiales contra espionaje Brtitanicas, se creó originariamente como una medida directa contra organizaciones terroristas de carácter religioso. Bajo la dirección de Marco Palmieri, un ex jefe de la Agencia Nacional de Seguridad y Defensa de Londres (NSDAL), el grupo creció rápidamente para incluir entre sus actividades y servicios desde la negociación y rescate de secuestrados hasta la infiltración informática, pasando por el control de desórdenes públicos. Cada una de las ramas de los MAGNIFICOS trabaja de forma coordinada con los departamentos de policía locales, y está preparada para actuar como un equipo autónomo e independiente. El equipo de los MAGNIFICOS de Winsburg City se formó en 1972 gracias a los esfuerzos monetarios de numerosos hombres de negocios locales, y hoy en día se encuentra bajo el mando del capitán Smith, que fue ascendido hace seis meses... Fin del Prologo Saludos
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Hoa amigos aqui mando el capitulo 4: Capitulo 4: LOS TIEMPOS DEL HORROR Entra con rapidez Zip, atropellando a Winston que les habia servido un cafe a Antonia y a Lara. -Lara, Lara. Grita Zip, teniendo una copias en su mano Lara se levanta para tomar los papeles que le iba entregar Zip -Te reconozco una gran virtud Zip. Eres rapidisimo para conseguir la informacion. Dice feliz Lara -Por favor, Lara, me complace ayudarte en lo que pueda Antonia lo mira de reojo a Zip, como si lo despreciaba -Si, asi que conseguiste algo de informacion?. Dice Lara. -Si gracias a una noticia que salio con urgencia. Es un horror, pues han hallado dos cadaveres en uan cloaca de Londres y los Dos estaban despedazados de la misma manera. Dice Zip, mientras Lara mira los informes. -Y encontraron estoe en el bolsillo de uno de ellos. Un periodista amigo mio me hizo llegar la foto. ¿Que opinas?. Le dice a Zip mosntrandole la foto a Lara -¡Rayos!. Grita Lara ak ver le amuleto de oro Antonia tambien lo ve, con toda tranquilidada. -Es él, Lara. Esto es una pieza de oro del templo de Amon-Ra. -Hmmm, creo que es mejor que nos preparemos para cualquier emergencia. Dice Lara preocupada, mientras sigue mirando la foto -Yo voy tambien. Dice Zip. -Necesito hablar con vos Zip, urgente y a solas, mirandola a Antonia. Dice Lara -Ok. Dice Zip Antonia entendio las intenciones de Lara y se fue con Wintons al Living -Zip, quiero que hables con Alister y que em averigue sobre esta Antonia, tengo un mal presentemiento de esto. Ademas de que investigue sobre la leyenda de las momias de Amon-Ra -Ok, Lara ya mismo le aviso a Alister y de paso lo pongo al tanto de todo Zip sale corriendo y se despide de Antonia en el living. Antonia vuelve adonde esta Lara. -A todo esto, dso de los miembros de la expedicion arqueologica vendran conmigo. Espero que eso no moleste a nadie. Le dice a Lara con tranquilidad -No hay problema Antonia -Y yo me pregunyto ¿Y donde estara el en estos momentos?. Piensa Lara, refiriendose a la momia Mientras tanto, en la cloaca adonde esta el viejo mendigo y la momia. -Cristo... mis costillas... Me duelen tanto...Creo...creo que necesito ir a un hospital. Dice Chester -Un hospital.¿Que es eso? El viejo se gira hacia la momia. -¿Que demonios puede ser?. un lugar donde te curan, maldito seas -Ah,¿Como un templo...?. Te llavre a el entonces. Noquiero que mueras... Han sido muy bueno conmigo. Le dice la momia, La momia lo levanto al viejo con total facilidad -Por suerte me trajiste ropas...¿Podras guiarme? -Seguro...Diablos...eres un chico fuerte,¿eh?. Dice el viejo Pasan unos 20 minutops, y en un hospital importante de Londre, en la oficina del Director, el mismo estaba leyendo un libre bastante distendido. Tocan la puerta -Pase. Dice el MEdico Entra una enfermera -Este...Doctor...Tenemos...Tenemos unos pacientes muy raros que acabn de llegar...Dicen que es una emergencia. Le dice la enfermera un poco asustada -Bah. Todos dicen lo mismo. Que esperen...No he cimodo en todo el dia y... El medico selevanta con mala gana y se dirige al cuarto a donde estaba en una cama el viejo chester y la momia, totalmente tapada, con una campera enorme de cuero y un pantalon enorme. Ademas de tener un enorme sombrero que le cubria la vendad -Pero... Dice le medico -Mi amigo no puede esperar. Dice la momia Se acerca al medico y lo agarra de la camisa -Mi amigo no puede esperar....Dice fuertemente -¡Eh! Calma...Calma....De acuerdo...me ocupare de el ahora mismo.Dice el medico La momia suelta al medico -Este ...¿Se ha quemado...las manos? Le pregunta atonito el medico -No te moleste con preguntas, fulano. Mi amigo no es sociable. Emparchame y cierra el pico. interrumpe el viejo El medico se calla y revisa al mendigo. -Oh Dios...Creo...creo que hay una hemorragia interna... o talvez alguna costilla rota ha perforado los pulmones. Dice le medidco -Aha. Eso quiere decir que estoy frito. Dice con debilidad el viejo El medico se aleja, cuando la momia se acerca a Chester. -Vas a morir amigo? -Losiento compadre. Asi es...Es una pena porque estaba disfrutando de tu compañia. Ademas eres tan inutil que no se como te las arreglaras sin mi. Hazme compalia, ¿eh?.No creo que tarde mucho... Dice el viejo -Asi lo hare amigo. Amon-Ra te esperara al otro lado del rioy seras bendito a su sombra y alli nos encontraremos un dia.Dice la momia El medico se acerca a la enfermera sigilosamente -Lucy...Aqui hay algo muy raro...Vete afuera sin llamar la atencion y llama a la policia. -Si...Si...Doctot Mientras que en la mansion Croft, Winston hace pasar a dos sujeto, uno muy alto y forzudo, de 198 cm, pelado y con barba, venia con un traje impecable negro.Lo acompañaba otro sujeto de 175 cm, y de mucha barba, que estaba vestido igual que su compañero. Los dos se acercan a Antonia y la saludan -Este es el profesor Hassid Fahmud y sus asistente Bafa. Dice Antonia señalando primero al grandote y despues al otro Los dos saludan a Lara con mucha cortesi. Lara hace lo momia. Todos salen de la casa y se dirigen al auto de Antonia, -Hable con un amigo mio, un inspecto de policia llamado BErthier. El se puso en contacto con quien esta a cargo de la investigacion y que nos ayudara...Dice Lara - Eso sera conveniente. Dice Antonia Cuando estan a punto de subir al auto, sale corriendo Zip y lo llama a Lara. Lara se acerca a Zip -Ya le avise a Alister, se puso a buscar a full. cuando tenga informacion te va avisar por celular -Excelente. Gracias Zip, ahora quedate en la casa, por si te necesito. -Vale, como vos digas Lara. Se despiden y Lara sube al auto, que sale de la mansion Croft Mientras tanto en el hospital.El viejo Cherter habia muerto. -Adios Amigo.Dice la momia -Ejem...¿Puedo pedirle que nos acompañer, mi buen amigo? Nos gustaria hacerle alagunas preguntas y ...Dice un policia que aparecio de golpe interrumpiendo la situacion. La momia no le dio tiempoa terminar que ghira y le pega un sopapo que lo hace tumbar al policia. El policia se levanta con dificultad -Diablos...Quiere jugar duro. A el!. Le dice el policia a sus 6 compañeros. Lso policias se abalanzan contra la momia, pero la misma agarra a uno de ellos lo levanta y lotira contra los otros cincos, todos caen al suelo. Despues la momia agarra la cama y se la tira sobre los policias, dejandolos muy lastimados a todos. La momia toimpe la pared con todo y despues otras paredes y escapa del hospital.Un policia se levanta con dificultad. -Señor...¿Que...que era eso? -N-no lo se. por todos los diablos del infierno no lo se. Mirando asombrado por toda la destruccion que habia dejado la momia en el hospital Mientras tanto en el centro de Londres, ene le departamento del inspecto amigo de Lara. Estaban Antonia, Lara y el inspector, tomando un cafe. El inspector habia recibido la noticia del incidente del hospital -Seis Policias apaleados.Brazos rotos, hombros dislocados...como si hubieran sido embestidos por una locomotora.¿Con que clase de monstruo nos estammos enfrentando?.Dice el inspector. -No lo se Berthier. Dice Lara mientras estaba mirando por la ventana Antonia agarra el telefono -Creo que lo mejor sera que el profesor Fahmud y su asistente vayan al hospital.Tal vez ellos encuentren rastros que confirmen que eso fue obra de...bueno...de la criatura que estamos buscando.Dice Antonia mientras marca Lara le confirma que si que lo haga... Continuara... Saludos
